C2. Asi no puede empezar la historia.

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—Papá, ya te dije que mi cuarto está lindo y estoy cómoda.—le digo al altavoz mientras me maquillo en el baño.

—Cariño, ya te dije que cualquier cosa, cualquier cosa extraña que pase yo estoy para ti y así tenga que cruzar el...

—ya entendí papá.

—Y como te va? Ya has hecho amistades?

—No como tal, cruzo algunas palabras con una chica que está en mi habitación se llama Luisa, también ayer hablé un poco con Sofia quisiera pasar tiempo con ella pero ella no está interna.

—Esa chica es muy floja, nunca lo haría y Marcos es muy sobreprotector, así menos.

—Papá tu también lo eres, tuviste que rogarme casi de rodillas para que no viniera.

—Pero ese no es mi miedo, así que dime no te ha gustado ningún chico, verdad hija?—puedo ver su sonrisa diabólica a millas de distancia.

—No, claro que no.—no niego que en mis planes tengo el tener un novio ya que nunca tuve gracias a que todos los chicos con los que salí solo hablaban de mis padres e incluso Matth Sanders me hacia comentarios estilo "Tú mamá está muy buena" claro que desde esa vez no volví a hablarle, asco.—Lo más parecido que hay a un chico, que es al único que conozco es un estúpido maleducado que es un imbécil gilipollas.

—oh no,

—Porque el "oh no"?

—se repite la historia, no no no ¿Como se llama?

—Manuel Galván.

—Galván, no puede ser!

—Que pasa Papá?

—Es hijo de Rebecca, la heroína del internado, sacrificó su vida y logró sobrevivir.

—Papá eso es grandioso, pero ella es mucho mayor que ustedes, siguen en contacto con ella?

—No es tan mayor si yo tengo 33...TREINTA Y SEIS!!—escuchó a mamá gritar.—Tú tienes la misma edad por si no lo sabias. Entonces Rebecca tiene unos 46 apenas. Pero eso no tiene nada que ver, seguimos hablando con todos los que vivieron eso con nosotros.

—Y yo que pensé que Manuel era hijo de la chacha.

—Que es ese comentario tan estúpido Carolina?—No pensé mis palabras, solo se me salió y ahora viene el sermón.

—En primera no todos tienen igual de condición de dinero que tú y por eso no significa que ser una "chacha" sea algo malo, en segunda es una falta de respeto a tu abuela y ella te ama muchísimo. Eso fue muy grosero Carolina.—añadió mamá mientras se escucha que tiene la boca llena de comida.

—Lo lamento, ya me tengo que ir a clases.—cuelgo.

Me sentí muy mal tras hacer ese comentario pero no me di cuenta.

Salgo de la habitación y veo al chico de mis pesadillas con una niña pequeña tomándolo de la mano el me mira de reojo pero me ignora y sigue pasando.

Mi primera clase es historia...demonios, ni idea de donde se encuentre ese salón.

—HEY—le grito al chico de cuero, el para y sigue mirándome de reojo esperando a que yo hable.—El salón de historia, sabes donde está?

—Profesor?

—Martin Galván.—Cuando digo el apellido lo pienso, mis papás me comentaron cuando era pequeña que Rebecca estaba casada con un profesor de historia y ahora su nombre tiene todo el sentido del mundo, todo parece encajar, claro que el es hijo de ese profesor.

—mmm no, ni idea de donde se encuentre—voltea para adelante cuando la pequeña habla.

—Es el salón de mi abuelito Martin.

Abuelo? Eso significa que este chico es Papá de la niña, no recuerdo que me hablaran mis padres de otro hijo, solo me comentaron del que es de mi misma edad pero si la pequeña tiene unos 3 años significa que la tuvo a los 13, wow la tuvo muy pequeño, supongo era su primera vez y no uso protección, que horror.

—Podrías decirle a tu papi que me lleve al salón que le pregunté?—el rebaja las cejas confuso.

—Bien, le diré.—sonrio victoriosa por todas piezas que encajaron hasta que veo a la pequeña soltar la mano del chico y correr por el pasillo cuando miro llega arrastrando a un hombre de unos 30 años.

—Nelly, estoy muy ocupado ¿Que necesitas?

—Ella me dijo que te dijera que le dijeras en cual salón esta el abuelo—me estoy muriendo de vergüenza y Manuel parece notarlo porque ríe a carcajadas, ni lo disimula.

El me mira y yo imploro perdón con la mirada.

—Debes ser Carolina Noiret—dijo con una sonrisa.

—Como lo supo?—respondí atónita, el señaló con la mirada la puerta de mi habitación, el espacio donde están escritos los nombres de los estudiantes que habitan en el cuarto, nunca me sentí tan más avergonzada.

—Además que conozco a tus padres y a tu hermano—no retira su sonrisa.

—Cual es su nombre?

—Lucas, Lucas Galván.

Demonios, claro que me hablaron de el , lo hicieron y yo no presté suficiente atención, si no hubiera estado en el celular mientras mi papá contaba anécdotas me ahorraría esta pena.

—Soy el hijo mayor del profesor Martin y como puedo ver ya también conociste a mi hermanito.—dijo mientras le daba un abrazo de hombros.—No creo que a él le moleste llevarte al salón, o si hermanito?

—Te odio

—Yo te amo tío—dijo la pequeña abrazada a su padre.

—Yo a ti también te amo bonita pero a tu padre lo odio.

—se que me amas.

Ahora si todo encaja, Dios dame inteligencia por favor.

Operación ChachipiruletaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora