POV: Thomas.
Ví cómo se volvía a meter Will en el agujero para volver. Extraño chico, pero simpático, pensé. Me terminé de comer la manzana que había cogido y empecé a circular por el pueblo. De repente ví que unos matones empezaban a pegar a un chico de mi edad que había visto vagabundear alguna vez. Silbé, llamando su atención. Ellos se giraron enfadados, con los puños rojos por golpear al chico.
- ¡Venid imbéciles! Tal vez podréis contra él pero no contra mí. HIJOS DE PERRA. - Sonreí, había funcionado. Ahora solo tendría que correr.
Corrí lo más rápido que pude, mezclándome entre la gente para despistarlos. Me metí por unas callejuelas estrechas y acabé en un callejón sin salida. Bueno, el muro no era muy alto, así que podría saltarlo. Corrí lo más rápido que pude y me impulsé saltando lo máximo que pude. Qué suerte tuve, me agarré al borde del muro antes de caerme. Subí y observé como intentaban subirlo, sin resultado. Sonreí y les saqué la lengua en modo de burla. Salté el muro para ir a la calle del otro lado. Me metí las manos en los bolsillos y observé la calle que estaba llena de gente, entonces vi un carruaje. No podía ser de noble, no era tan lujoso, así que sería de un juez. Pasó rápido, pero me di cuenta de que había una chica en el carruaje. He de admitir que era guapa, pelirroja... Ojos verdes... Piel clara. Fui hacia La Guarida, ya que Ben me estaría esperando y probablemente Daniella. Daniella era la preferida de La Guarida. Simpática, guapa, no se metía en líos y ayudaba bastante, a veces no podía creerme que viviera en ese barrio cuando podría tener una vida tranquila. Cuando llegué, mis padres estaban hablando y riendo con Ben, el jefe de La Guarida.
- Hola Thommy - Me dio un beso en la mejilla mi madre mientras mi padre me revolvía el pelo. - ¿Y esa herida en la rodilla? ¿Te has caído?
Recordé a Will, que me había ayudado a librarme de esos guardias. - Sí, unos guardias me pillaron intentando robar una manzana de el árbol de un noble y el hijo del noble me ayudó.
Mi padre, que estaba bebiendo cerveza, se atragantó y empezó a toser. - ¿El hijo de un noble?
- Sí, se llama Will, es simpático y odia la nobleza.
- ¿Odia la nobleza? - Ben se empezó a reír. - Eso tengo que verlo.
- Sí, mañana lo volveré a ver, ¿puedo traerlo aquí?
Mis padres se miraron y también a Ben. - Bueno, si crees que puedes traerlo, adelante.
- Perfecto.
Al día siguiente acudí al agujero donde habíamos quedado Will y yo. Cuando llegué, pensé que no vendría, pero vi que algo se asomaba por el agujero un pelo castaño.
- Ya estoy. - Me sonrió triunfante.
Estaba sucio, con el pelo revuelto, más que ayer. Tenía una moradura en la mejilla y los pantalones un poco rotos.
- ¿Y esa moradura?
- Mi padre me pegó por lo de ayer, pero da igual, no me dolió tanto. ¿Vamos por el pueblo?
- Sí ... Vale, te enseñaré dónde vivo. - Me sentía un poco culpable por la moradura, pero si él decía que estaba bien, estaría bien.
Le llevé por el camino del mercado, y me reía por verlo con los ojos abiertos mirando las tiendas. Enserio este niño no salía de casa. Para mí desgracia, vi a los matones de ayer, que nos habían localizado.
- Corre, sígueme y no mires atrás. - Le dije.
- ¿qué?
- ¡Solo haz lo que te digo, ven!
Corrimos por las calles, intentando evitarlos, pero eran rápidos esos cabrones. Llegamos al callejón sin salida de la otra vez. Corrí y salté lo más alto que pude, llegando a apoyarme en el borde. Miré hacia atrás, y Will estaba sujetando un par de piedras, mirando a los matones. Joder le habían pillado. Bajé a su lado, para ayudarlo.
- Mira a quién tenemos aquí. A el niñato de ayer y su amiguito. - Sonreían amenazantes. Eran 3, mayores, no sé si podríamos.
- Hey ¿qué le pasa a tu amigo con esa mirada? - Preguntó uno de ellos con el ceño fruncido. - Me molesta.
Me asomé un poco a ver la cara de Will. Tenía el ceño fruncido y la cara muy seria. Joder cómo intimidaba el chico.
- ¿Qué más da? se la quitaremos a bofetones.
Se acercaron hacia nosotros y Will se lanzó directamente a por el más grande, lanzándole las piedras. Decidí ir a por los otros dos, y les pegué en la espinilla para que cayeran al suelo. Bueno, podría decir que les ganamos y nos pidieron clemencia, pero no fue el caso. Nos metieron la paliza de nuestra vida. Él estaba tirado en el suelo y le sangraba la nariz. Yo me había quedado apoyado en la pared, sentado. Notaba el sabor de la sangre en la boca y no sentía casi los brazos.
- Gracias... - Oí que musitaba Will.
- ¿Qué dices, idiota? Nos han dado una paliza, no te he ayudado en nada.
- Tú estabas arriba, podrías haberte ido pero me ayudaste, aunque perdimos. - Sonrió.
- Idiota, no te he ayudado en nada entonces.
Se rió un poco. Enserio este chaval era un poco idiota, aunque me caía bien.
- ¿Thomas? - Era Daniella. Genial, ahora me vería después de una pelea. - ¿Estás bien? - Se acercó a mí, mirándome compasiva.
- Sí, le estaba ayudando a Will. - Señalé a Will que se intentaba levantar.
- Hola. - Ya se había puesto de pie, no me había dado cuenta de que era un poco más alto que yo.
- ¿Él es Will? - Daniella se quedó mirándolo, observando que también tenía heridas y se giró hacia mí, sonriendo con tristeza. - Os han metido una buena paliza eh...
- Sí, pero ahora iremos a La Guarida para que nos ayuden.
- ¿La Guarida?
- Mi casa, básicamente.
- De acuerdo. - Empezó a mirar alrededor.
- Yo os ayudo. - Daniella me sujetó de la cadera y me levantó.
Caminamos en silencio hasta La Guarida, evitando la multitud. Cuando llegamos al bar, mis padres se habían ido y Ben limpiaba la barra.
- Dios, tus padres me matan. ¿Dónde os habéis metido? ¿Y quién es este chaval? - Ben se acercó a nosotros, mientras cogía un botiquín.
- Nos hemos peleado con unos matones mayores y hemos perdido. Él es Will. - Dije mientras me ponía una venda en la herida de mi rodilla.
- Un placer. - Dijo Will levantando la mano. - ¿Él? ¿Enserio? ¡Menuda primera impresión! - se rió sonoramente. - Pensaba que aparecerías peinado y elegante, como un noble. Aunque os han dado una paliza, pero bueno.
Will empezó a mirar alrededor, con curiosidad. No estaba nada limpio, bueno casi nunca lo estaba.
- ¿Por qué has venido? - Ben ahora estaba serio.
- Porque me han invitado, y porque me gusta pasear por el pueblo. - Will también estaba serio, parecía un duelo de miradas.
- ¿Y si no eres bienvenido por mí?
- Se puede solucionar.
Hubo un silencio, Ben estaba evaluando severamente a Will. Podían pasar dos cosas: o Ben lo mandaba a la mierda o lo aceptaba.
Ben rió. - Me cae bien el chaval. No tiene vergüenza, será bienvenido. - Le dio un par de palmadas en la espalda.
Will sonrió y nos miramos sonriendo diabólicamente. Preparaos, la vamos a liar mucho, pensé nada más intercambiar la mirada.
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Heyyy el próximo capítulo serán mayores y ya habrá salseo, que aquí tienen solo 7 años. Mucho salseo no podría haber. A no ser... Que en realidad Daniella y Will sean hermanos. 0_0 ¡¡Qué nooooo!! Hay que liarla más, más y MÁS. Porque va a haber un triángulo amoroso fijo. SPOILER!!!
CHAO Y QUE NO OS VIOLE UNA BALLENA FOSFORITA. (no ha tenido sentido, pls Agua Mineral para esta mierda)
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Secret Sword.
AventuraWill, hijo de un noble, odia la nobleza y conoce a un chico llamado Thomas, que es pobre. Se une a él en varias aventuras y liadas, mientras conoce en ellas a la chica que le cambiará su mundo, aunque ninguno lo sabe.