Miré su mano, estaba sangrando, realmente había golpeado el mostrador con su mano tan fuerte como para hacerla sangrar.
Toda la rabia que tenia en mi interior desapareció momentáneamente al verla, la chica había ganado unos centímetros de altura, pero en general era más o menos de la misma constitución que su avatar.
-Y-y-yo no quería hacerte daño-
Intenté acercarme a ella, pero ella rehuía de mi.
-Quiero irme a casa- Ella comenzó a llorar.
-Ya has escuchado, solo podemos salir de aquí una vez que nos pasemos el juego-
-Que vamos a hacer, esto se suponía que era un juego, esto no era lo que yo había firmado-
-Firmado?-
-Supongo que ya sabrás que contrataron a gente para estar aquí dentro, me pagaron el triple de mi salario para estar aquí, yo no puedo participar en la mazmorra para intentar salir, si algún administrador se entera me desconectaran en la vida real, no lo había entendido hasta ahora-
La chica cayó de rodillas al suelo y empezó a llorar desconsoladamente.
-Para eso estamos aquí, tú no podrás asistir a las incursiones, pero yo sí, recuerda que somos un grupo, tenemos que apoyarnos-
Estiré mi mano hacia ella en muestra de apoyo.
Mientras esto ocurría más jugadores iban llegando en búsqueda de respuestas.
Cuando vimos que el lugar empezaba a llenarse nos marchamos a la casa asignada y decidimos dormir hasta el día siguiente.
...
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A primera hora de la mañana fuimos otra vez al gremio para pedir una pequeña explicación de cómo dar la bendición.
Estuvimos prácticamente toda la mañana para aprender, pero al final yo tenía la falna, ya no nos haría falta estar en un grupo para poder ver nuestra vida.
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Me equipe y decidí adentrarme al primer piso de la mazmorra, la chica, la cual me dijo que la llamara Fuyumi fue a desearme suerte, ya que ella no podía entrar ni al primer piso.
...
Bajé por unas escaleras de espiral para contemplar un hermoso prado verde, unos cuantos jugadores combatiendo contra unos jabalíes y poco más, mirando con un poco más a fondo me di cuenta de que estábamos en un gran claro en medio de una mucho más grande arboleda.
...
Pasé toda la tarde matando monstruos y subiendo de nivel, cuando vi que el cielo empezaba a oscurecerse decidí volver a la superficie para pasar la noche.
...
El camino a mi nueva casa era un poco largo, pero tampoco debía quejarme; encontré a mucha gente riendo, conversando como si nada pasase, a medida que me iba apartando de la calle principal la actitud de la gente iba empeorando, gente que había perdido amigos, llorando y suplicando que alguien los sacase de allí.
...
La casa realmente era una vieja iglesia de piedra que parecía abandonada.
Tenía una puerta doble de madera en la entrada, una vez entrabas no había casi nada, un par de bancos de madera y una larga alfombra que llegaba de un extremo al otro de la iglesia.
En un pequeño recoveco había una especie de puerta, que era la que realmente llevaba a la casa.
Esta era pequeña, con un sofá, una mesa y cuatro sillas, cuatro puertas las cuales eran dormitorios y poco más.
...
Cuando llegue puede ver a Fuyumi dormida en el sofá, decidí cargarla hacia su habitación para que pudiera dormir tranquila.
Una vez solo decidí mirar mis estadísticas.
Lv:4 HP:195/240 exp:100/140
Me tumbé en el sofá y solté un fuerte quejido de dolor.
Un jabalí de nivel bajo había arremetido contra mi espalda haciendo que ahora me doliera.
-Izuku, eres tú?-
La fina voz de Fuyumi resalto en el silencio de la habitación.
-Si Fuyumi, soy yo-
La chica salió del pasillo que conducía a las habitaciones y me miró.
-Has estado toda la tarde en la mazmorra, no quieres comer algo?-
-Estoy bien, mañana será un nuevo día, creo que tendríamos que ir a dormir- dije levantándome del sofá pero un fuerte dolor paso por todo mi cuerpo haciendo así que me doblará por el dolor.
-Izuku que te pasa-
La chica fue a mi ayuda un poco exaltada.
-No es nada, un jabalí me ha dado un golpe muy fuerte y todavía me duele-
La chica me indicó que me tumbara en el sofá y que me quitase la camiseta, yo, un poco sonrojado, accedí a hacerlo, me tumbe boca a bajo.
-Antes cuando nos íbamos la chica me explico cómo mirar tu estado-
Dicho esto la chica se sentó encima de mí y empezó a tocar mi espalda.
-Tengo una aguja con la que tengo que hacerme sangrar-
Sacó una aguja y se la clavó en el dedo índice.
Dejó caer una gota en mi espalda, y al momento de esta colisionar todo mi dolor desapareció.
-Pero no solo mira tu estado, también tiene factor curativo, si te sientes mal o te duele algo tú tan solo dímelo y yo me encargaré de aliviar tu dolor-
Empecé a sentir más gotas colisionar con mi espalda, pero esta vez no era sangre, si no lágrimas.
-Eres lo más cercano a una familia que tengo, y no sé qué sería de mí si tú murieras, prométeme una cosa, si?-
Simplemente asentí con la cabeza.
-No mueras...-
La chica me abrazó por la espalda, y así fue como pasamos nuestro primer día en la mazmorra.
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Izuku, El Héroe De Orario
FanfictionIzuku queda atrapado en un juego de la muerte en el que conocerá un grupo de amigos que lo acompañará una vez fuera de este (solamente algunos). (Los personajes son de Boku no hero por Kohei Horikoshi Mundo creado por Fujino Omori de DanMachi Idea p...