Capítulo 3

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Maverick acostó a Cecil sobre las sabanas. El aroma de su pareja lo llevó a saborear cada centímetro de él. Él podía sentir un ligero temblor viniendo del cuerpo que tenía apresado en sus manos. La principal cosa que Maverick quería hacer antes de tomar a Cecil era lograr que se relajara, hacer que se sintiera seguro en sus brazos.

El miedo en los ojos de su pareja estaba destruyendo a Maverick. Se inclinó y besó cada ojo antes de besar esos celestiales labios. La corona de su pene estaba escurriendo fuerte sobre el abdomen de Cecil, pero él no tenía prisa. Incluso aunque sus planes de hacer primero que Caden se convirtiera en su amigo se había ido al infierno cuando Cody llamó para decirle sobre Jeremy, aun así él necesitaba ir lento.

Su enorme cuerpo podría aplastar el pequeño cuerpo debajo de él. Retiró el cabello de los ojos de su pareja. Ternura lo inundó al pensar en la vida que su pareja había llevado.

Maverick usó su lengua para abrir los labios de Cecil y pasó la lengua por los dientes de su pareja. Su excitación era tan potente que sus garras amenazaban con salir. Si solo tuviera el poder para hacer que Cecil olvidara el dolor que había vivido, pero eso no era algo que Maverick pudiera hacer, sin embargo él podría ayudar a su pareja a recuperar su vida y ser el hombre que una vez fue.

Tomando el tubo de lubricante de la mesita de noche, Maverick lubricó su pene. Sus manos temblaban mientras él se alineaba. La realidad de que finalmente reclamaría a su pareja lo golpeó. Se sentía de nuevo como un cachorro teniendo sexo por primera vez. Exhalando lentamente, se aproximó a la apretada estrella.

Maverick se apoyaba en sus antebrazos, la piel estirada con tanta fuerza alrededor de su eje lo tenía a punto de la perdición. En ese momento, él sabía que no sería nada sin ese hombre. Solo la mitad de un alma.

- ¿Me aceptas como tu pareja, Cecil? - Tenía que enlazar su alma con la de él, no quería dejarlo nunca de nuevo.

-Sí, Maverick. – La respuesta era como un gemido.

Maverick se inclinó y hundió sus caninos dentro del hombro de su pareja, sus ojos rodaron hacia atrás mientras sentía los cordones de su fuerza vital desenredarse de sus separadas almas y realinearse juntas, enlazándolos. Sus corazones sincronizados.

Maverick empujaba sus caderas mientras se empujaba en el cuello de su pareja, la sangre fluía por su lengua hacia su garganta. Se empujó más duro en la herida, sus ojos indómitos ante la esencia que entraba en él.

Maverick levantó la cabeza y gritó su liberación, la sangre de su pareja fluía de sus caninos. Empujó con fuerza su pene dentro de su pareja, llevándolo a una tormenta orgásmica. El lazo estaba completo.

Bajando la cabeza, selló la herida, lamiendo la sangre que se había escapado hacia el hombro de su pareja. Sus caderas se movían lentamente, sensualmente. Jadeando por aire, sacudió la cabeza, cuando pequeños temblores recorrían hacia su ingle. Ambos gimieron cuando su pene se volvió flácido y se deslizó fuera.

Maverick jaló a Cecil hacia él, sobre su pecho, besándolo suavemente.

-Ahora somos una pareja enlazada. - Cecil saciado se acostó sobre el musculoso pecho. Su dulce príncipe lo había rescatado del dragón. Su mano recorría los duros músculos pectorales, asombrado de lo que eso lo excitaba. Aún estaba sorprendido de lo mucho que Maverick lo afectaba. Los grandes y musculosos hombres, nunca le habían atraído.

Quizás temía el daño que ellos pudieran hacerle, pensó mientras pasaba su mano por las sólidas crestas del abdomen del hombre. Cecil besó su pezón, su lengua lo lamía mientras el pezón se endurecía ante su juguetón asalto.

Cecil se movió cuando Maverick maldijo y se dirigió a un lado de la cama a contestar el teléfono.

-Maverick. - El gigante contestó en lo que solo podría describirse como la más profunda y gruesa voz que hubiera oído. Sus manos recorrían la espalda de Maverick, no parecía lograr tocarlo lo suficiente. El gigante se inclinó hacia la caricia. Eso animó a Cecil que exploró aún más.

La pareja de MaverickDonde viven las historias. Descúbrelo ahora