batalla de vida o muerte

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Esteban apretó los dientes y empujó a la cucaracha con su cuerpo y golpeó a una de las hormigas, abriendo así un caminó para las mujeres.

"¡¡Rápido huyan!!" Gritó Esteban.

Las dos mujeres dudaron.

"¡¡¡Rápido!!!

Pero el grito de Esteban las saco de su estupor y salieron corriendo.

Con las dos mujeres fuera de la habitación, Esteban suspiró aliviado.

Ahora solo tenía que encontrar una forma de salir también ya que las hormigas ya se habían levantado y obstruido el paso.

Sin embargo antes de que siquiera pudiera pensar algo, sintió como una gran fuerza lo expulsaba con gran fuerza.

El perchero en su mano salió volando mientras el se estrellaba con fuerza contra la pared de madera.

Kukk

Esteban se retorcío en la agonía tratando de tocar su espalda adolorida, pero solo le dió una oportunidad para que una hormiga se le abalanzará.

Pero la hormiga pasó a su costado por centímetros y se estrelló con la pared, haciendo un gran agujero.

Hisssssssss

Esteban tomó un gran sopló de aire frío, sintió que si esa hormiga lo golpeará lo dejaría medio muerto, si no es que lo mata instantáneamente al golpearlo en un lugar letal.

La hormiga salió del agujero y movió la cabeza a todos lados, cuando miró a su dirección lo dudo dos veces y volvió a correr en su dirección, pero volvió a fallar esta vez por una distancia más grande, incluso golpeó a la cucaracha y la dejo de espaldas.

La cucaracha movió las patas alocadamente, pero no pudo levantarse.

Está simple escena envío un corto circuito al cerebro de Esteban. La hormiga no tenía buena vista y la cucaracha no podía levantarse de espaldas.

Eran insectos... Solo que eran gigantes.

Esteban agarró el pedazo de perchero que había soltado hace poco, lo sostuvo con sus dos manos y gritó.

"¡¡Vengan!! ¡Les mostraré el poder de la humanidad!"

Las hormigas parecieron escucharlo ya que las dos lo embistieron al mismo tiempo. Esteban saltó a un lado y esquivó a una de las hormigas, pero la otra si le dió de llenó, mandando lo a volar contra la pared.

"¡Maldición!" Esteban escupió sangre. Siento como sus encías seguían sangrando y su brazo derecho colgaba a un lado sin poder moverlo. "Yo y mi bocota."

Las dos hormigas los rodearon en una esquina. No tenía salidas y lo más probable es que moriría allí, pero Esteban no pudo evitar sonreír.

No sé sentía como aquella vez en el puente, sentía que había seguido sus deseos y si muere por eso no se arrepiente.

"Vengan." Esteban susurró. Su postura era recta y sin miedo, su mirada era firme e inquebrantable, con una agudeza que nunca antes había mostrado.

Las hormigas corrieron en su dirección. La primera en llegar fue recibida por la punta del perchero en uno de sus ojos, pero aún así lo estampó contra la pared.

Esteban apretó los dientes del dolor, pero no perdió la concentración. La otra hormiga ya estaba prácticamente encima de él. Levantó su único brazo útil y bloqueó las intimidantes tenazas en la cabeza de la hormiga.

"Arrrrrrrrrrrrrgggggggggggggg" Esteban estampó su cabeza con la de la hormiga con irá.

Su cabeza comenzó a chorrear sangre y una aterradora raja se abrió en su frente, pero no sé detuvo. Arremetió con su rodilla y se alternó entre rodillasos y cabezasos.

PODER: El Camino De Un CampeónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora