Capitulo 2

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Las dos siguientes semanas pasaron básicamente igual que el primer día. Solo hablaba con Scott o con Stiles. También empecé a juntarme con Allison, que también era nueva. Ella era amiga de Lydia Martin, que esta saliendo con Jackson, el capitán del equipo de lacrosse. No me cae bien, siento que no me debo acercar a él. Y aunque normalmente no le hago caso a los instintos, esta vez sí. Hoy es viernes, y Stiles y Scott por fin van a presentarse a las pruebas de lacrosse. Llego al campo y voy a sentarme con Allison y con Lydia. Ellas hablan de cosas a las que  no les pongo atención. Me centro en Scott. Algo va mal, o diferente. Se que está nervioso por las pruebas, pero no solo le pasa eso. Cuando me he acercado a él, podía oír los latidos de su corazón, y según mi profesora de biología, ese ritmo es inalcanzable para un ser humano. Dejo de pensar en eso y saco el móvil. Tengo tres mensajes. Uno es de Lydia, que quería saber donde estaba, al que no me molesto en contestar. El otro de mi madre, a la que le digo que cuando termine me iré a casa de Allison a dormir. Y el último… el último es privado. No privado de los típicos amigos graciosos que te gastan una broma. Es un número. 4779. Solo espero que no traiga problemas. En cuanto al partido, Scott ha parado todas, y esta oficialmente en el equipo. Al igual que Stiles, aunque no con tanta admiración. Bajo de las gradas y me acerco a abrazarlos.

-          Chicos, oléis a mierda.- digo alejándome.

-          Mierda no, es el olor del triunfo.- dice Stiles mirando al cielo.

-          Lo dudo.- digo riendo.- ¿Qué vais a hacer esta tarde?

-          Iría a una fiesta de desfase y me liaría con Lydia mientras le pisoteo la cara Jackson, pero mi plan fantástico ha sido arruinado por mi maravilloso padre al que le apetece una noche de castigo.- dice trágicamente.

-          ¿Y a que se debe esta vez el castigo?- pregunto sarcásticamente.

-          Por lo visto no le hizo gracia que me colara en su oficina para robar los datos de Derek.

-          ¿Derek? ¿Quién es Derek?

-          Oh, ¿te acuerdas del cuerpo? Bien, encontramos al asesino. Es Derek Hale, uno de los hombres más ricos. Pero resulto no serlo.- me dice. ¿Por qué me suena tanto ese apellido?

-          ¿Qué te parece una escapada?- nos pregunta Scott.

-          Me quedo a dormir en casa de Allison, no creo que vaya.

-          ¿Allison? ¿Por qué no me ha dicho nada?- y con eso se va. Llevan una relación un tanto extraña.

Me despido de Stiles y me voy hacia mi casa. Ashley. Me doy la vuelta pero no me llama nadie. Ashley. Otra vez la misma voz. Empiezo a andar más rápido porque siento como si alguien me persiguiera. Ashley, van a por ti. Corre. Es lo que hago, corro como si no hubiera mañana. Pero las voces no paran. Ashley, Ashley. Van a por ti. No confíes en ellos. Solo soy consciente de que corro mucho tiempo hasta que se hace de noche. Cuando me paro a respirar, las voces han parado. Lo malo es que no se donde estoy. Empiezo a andar hasta que a lo lejos veo el instituto. Entonces recuerdo que Scott iba allí con Stiles para no se que. A lo mejor no quería que me enterara, pero ya es demasiado tarde porque gracias a mis extrañas habilidades los oí y ahora mismo ando hacia allá. Al llegar veo la camioneta de Stiles aparcada a unos metros, y a ellos hablando con un hombre. Es alto y musculoso, con pelo negro y ojos verdes. Me acerco a ellos, pero antes de llegar Scott y el hombre ya me están mirando.

-          ¿Qué…qué haces aquí?- pregunta Stiles como si hubiera matado a alguien.

-          Bueno…podría hacerte la misma pregunta per…

-          Tienes que irte.- dice el hombre con voz autoritaria.

-          ¿Perdona? ¿Quién eres? No tienes ningún derecho a decirme que hacer.

-          Derek, es nuestra amiga. –dice Scott mirándole.

-          Aún así, no puede.

-          No podemos dejar que se valla a su casa con Peter rondando por aquí, sería realmente peligroso.

-          Más es tener a una humana aquí.- dice enfurecido.

-          ¿Hola? Sigo aquí, por si no os habéis dado cuenta. Soy lo suficiente mayor para…- Detrás. Me doy la vuelta por instinto y sin necesidad de mirar dos veces se que no estamos solos.

-          ¿Ash? ¿Qué pasa?- pregunta Stiles. Derecha. Miro justo a tiempo para ver como algo se mueve entre las sombras. Debo de lucir como si hubiera visto un fantasma, porque los tres me miran preocupados.

-          Hay alguien.- digo mientras miro otra vez donde estaba.

-          ¿Qué? ¿Cómo lo…?- comienza Stiles.

-          Es verdad. Esta cerca.- dice Derek.

Nada más terminar de decirlo, veo como algo le atraviesa la espalda hasta el pecho y lo levanta como un peso muerto, mientras él escupe sangre por la boca. Al tirarlo, veo a un gran lobo negro con forma humana. Como el que vi al llegar a mi casa la primera vez. Solo sé que alguno de los chicos me coge del brazo y me arrastra hacia dentro mientras no puedo dejar de mirar al lobo, que mantiene sus ojos azules en mí. Puedo jurar que le veo sonreír con todos los dientes afilados. Es un hombre lobo. Un cazador. Y ya encontró presa, Ashley.

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