Se sentía cómo un completo idiota, cómo diablos se le ocurre hacer eso, no se habían hablado hace mucho, ambos se estaban ignorando a más no poder y supuestamente él estaba enojado, ¿entonces por qué lo hizo? Es idiota, ¡ni el mismo sabe!
No va a negar que el dulzor en los labios de Jeongwoo o los suaves que son le gustó mucho, pero no era un buen momento, quizás era hasta el peor y ahora no va a querer verlo nunca más porque nadie en su sano juicio se toma bien un beso por sorpresa cuando se supone que hay un gran problema de por medio.
Querer golpearse hasta desmayarse era poco, nada iba a superar lo que hizo, su idiotez era muy grande, posiblemente era el idiota más grande de todos. Haruto estaba hasta viendo boletos de Corea a Japón, no podía con la vergüenza y su propia idiotez.
Quería hablar con Jeongwoo y tal vez no sea un buen momento pero tenía que hacerlo, la situación lo estaba matando a más no poder. No era bueno ideando planes y eso era demasiado notorio hasta para él mismo así que no era de sorprenderse que estuviera puerta por puerta tocando para ver cual era la casa de Jeongwoo, un plan con mucha estupidez de por medio y tardío pero mientras de resultado, todo bien.
Luego de muchísimas horas tocando puertas y pidiendo perdón por equivocarse, al fin encontró la puerta del hogar de Jeongwoo, siendo recibido por el nombrado. El ambiente era completamente tenso e incomodo, ninguno de los dos pronunciaba ni una frase.
Jeongwoo miraba todo sorprendido, si bien nunca espera nada de nadie, le sorprendió demasiado ver a Haruto en la puerta de su casa, todo rojo por el calor, con pantuflas y agitado por hacer qué cosas.
No lo quería dejar pasar, todo era un desastre pero sabía que tampoco lo podía dejar afuera, así que sin más remedio lo dejó entrar con sus nervios a flor de piel.
Una vez adentro y en la sala de Jeongwoo, el ambiente se volvió más incómodo, ninguno de los dos era capaz de mirarse, sentían mucha vergüenza por lo sucedido anteriormente.
-Jeongwoo... - habló primero Haruto, luego de unos minutos de silencio-, lo siento, yo no quería que pasara nada de lo que pasó.
-Ou- Jeongwoo no sabía que decir, no esperaba unas disculpas cuando en realidad fue su culpa, él reaccionó de esa manera la primera vez-, está bien, no te preocupes por eso- no sabía que decía, pero quería desaparecer esa expresión tan melancólica que tenía.
-Claro que me preocupo- alzó un poco la voz, mirando por primera vez a los ojos de Jeongwoo-, las cosas no debieron resultar así, me siento hasta patético- hizo una pausa-. Jeongwoo, yo la primera vez no acepté tus cartas porque no sabía que eras tú y siempre me llegan de esas, lo siento.
Jeongwoo no tenía palabras en ese momento, no esperaba que la conversación fuera así.
-Cuando descubrí que eras tu no lo pude pasar por alto, por eso estoy aquí- Haruto se estaba liberado de todo lo que quería decir hace mucho tiempo, se sentía bien-. Me gustas, ya te lo dije. Tal vez suene tonto y probablemente lo sea, pero en mi cabeza el ser popular para así poder tener tu atención y de igual manera darme el valor de poder confesarme era el plan perfecto, pero no fue así, ¿verdad?- soltó una risita.
Jeongwoo estaba estático, quería decir y hacer tantas cosas pero no podía, su cuerpo no reaccionaba como correspondía, solamente podía mirar fijamente a los ojos del contrarío, ni siquiera escuchar lo que estaba diciendo, solamente ver como sus ojos pasaban a tener un brillo inigualable.
No era alguien impulsivo, pero Haruto estaba hablando demasiado y él no estaba escuchando, así que por segunda vez en menos de un día, Jeongwoo juntó sus labios con los de Haruto, sin un movimiento alguno, disfrutando tranquilamente de los cálidos labios del contrario. Al separarse los dos se miraron en silencio, ninguno era capaz de decir nada, tampoco de sacar sus miradas del otro. No era algo incómodo, al contrario, todo estaba muy tranquilo y en paz, como si estuvieran en una burbuja, disfrutando del contrario.
No pasó mucho tiempo desde que volvieron a juntar sus labios, disfrutando cada segundo que pasaba, sin llegar a nada extremo. Haruto se tiró hacia adelante y acomodar a Jeongwoo debajo de él en el sofá, así obtener una posición más cómoda para ambos, sin romper el beso.
Estuvieron besándose durante mucho tiempo, cortando por segundos el beso para recobrar el aire, ninguno de los dos tenía planes de separarse y el beso estaba subiendo de tono, lo dulce del beso no se iba, pero la desesperación por más aumentaba. Jeongwoo se armó se valor y pidió permiso a Haruto para poder introducir su lengua y Haruto aceptó, algo sorprendido la acción pero aceptó gustoso.
Luego de aquello Jeongwoo soltó un pequeño gemido ahogado, sorprendiendo a Haruto y a él mismo, logrando así que se separaran. Con las respiraciones agitadas y el sonrojo de Jeongwoo, quedaron en silencio. Haruto no pudo contener la alegría y abrazó a Jeongwoo, quien un tanto sorprendido correspondió el abrazo.
Se abrazaron durante unos segundos, o bueno, hasta que Haruto volvió a besar los labios de Jeongwoo. Jeongwoo era fascinante para Haruto, una obra de arte, un sol, lo era todo. Haruto era el complemento de Jeongwoo, nadie lograba encajar tan bien como él.
-Jeongwoo- dijo Haruto al separarse del beso iniciado anteriormente.
-Dime.
-¿Quieres ser mi novio?- preguntó un tanto dudoso, no quería repetir lo anterior.
-Sí- respondió seguro ante la pregunta, pues entendió que Haruto le daría la confianza para enfrentar todo, si bien era siempre inseguro, podría hacerlo bien con el apoyo de Haruto.
Luego de aquello la noche fue inolvidable, vieron películas, comieron un montón de dulces, pero sobre todo, disfrutaron de la compañía del contrario. Dejaron todo atrás, ambos querían empezar bien y desde cero, pues la vida no era fácil pero juntos podrían con todo.
Banda, ¿me creerían si les digo q durante lo que escribí del beso me dio un algo? Parecía niña de doce escribiendo algo "hot" y avergonzándose hasta más no poder. Q miedo todo. En fin, voy a dejar hasta aquí todo, mgtó pero a la vez no, de todas formas, algún día lo arreglaré para q no de cringe. Espero lo hayan disfrutado, ahre, pero eso, no sé si nos veremos en otro libro pero no vemos ja.
