Recientemente Langa descubrió que tiene sentimientos por Reki, debido a que se le complica expresar sus emociones fuera del skate decide seguir el consejo que le dió un programa de televisión y escribir lo que siente en un diario personal.
→ Capítul...
[Primera parte especial 70k lecturas. El chape que andan pide y pide en los comentarios]
LANGA
Se habían besado una vez durante el tiempo que llevaban saliendo. Claro que Langa pensaba que había sido perfecto aunque hubiera ocurrido torpemente cuando tropezaron con sus patinetas; pero sentía que Reki no pensaba lo mismo, ya que había estado distinto y no habían vuelto a intentarlo.
Era un adolescente de diecisiete bastante enamorado. Langa claro que quería otro beso. Quizá estaba siendo demasiado codicioso, lo dudaba, en las películas de su madre las parejas se besaban regularmente.
¿A Reki no le gustaban los besos? Quizá no le gustaban sus besos. Solo había sido uno, ¿tan malo había sido? Pensar mucho las cosas solo le ocurría cuando se traba de su enamoramiento.
Era como:
Reki + amor + no entender² = pensar mucho.
Tal vez Reki prefería hacer otras cosas en vez de besar.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
REKI
Tenía unas ganas horribles de besar a Langa.
Desde que empezaron a salir empezó a notar pequeñas cosas sobre él. Por ejemplo, que su pelo huele a menta fresca, que sus ojos brillan cuando hace algo que le gusta, que a veces las puntas de su cabello se ondulan levemente, que sus manos son muy alargadas y finas, y sus labios eran delgados pero luciendo muy suaves..
Lo último accidentalmente lo comprobó. No sabía si recordar ese día como uno de los mejores o de los peores. Eran pareja, era normal besarse, pero era Langa, era diferente.
No de una forma mala, si no una buena. Langa era especial. Era el chico más lindo que había conocido, sumándole lo talentoso e increíble. Lo ponía nervioso pensar ir más allá con él, sobre todo cuando Reki no tenía mucha experiencia en el amor.
Hubiera querido que fuera más romántico porque eso era lo que Langa merecía. Sobre todo después del embrollo del diario.
Su primer beso fue mientras estaban en el suelo después de tropezarse. Aún lo recordaba perfectamente, el como ambos se habían acercado torpes y sus labios se tocaron accidentalmente, incluso sus frentes habían chocado causando dolor aunque afortunadamente no un moretón.
El beso había sido mágico para él. Los labios de Langa efectivamente eran suaves y fríos.
Sin embargo, había sido una muy mala forma de tener un primer beso. Sus planes eran en una cita, siendo romántico y todo un galán para impresionarlo, pedir una comida de la que no sabrían decir su nombre por ser tan costosa y lujosa, decirle lo que sentía y ahí, justo ahí donde el ambiente era perfecto, lo besaría.
Pero no, claro que no. La suerte no le sonreía de esa forma a Reki.
Ahora el ambiente entre ellos era raro. Langa a veces se le quedaba viendo mucho tiempo, algunas otras ocasiones apartaba su mirada de la suya, sonrojado. Tenía miedo de haber arruinado todo. ¿Por qué era tan difícil? El resto de cosas estaban bien, en la escuela, en el skate, con sus amigos.. suspiró sentándose en el piso de su pequeño taller trasero.
Escuchó la notificación del chat con Langa, lo había personalizado solo para saber si atender el teléfono de inmediato o seguir con sus cosas.
Langa « ¿Quieres salir hoy? »
Reki « ¡Claro! \(^o^)/ » « ¿Vamos al parque de skate? (っ.❛ ᴗ ❛.)っ »
Langa « No, a una cita »
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
LANGA
Miraba impaciente su teléfono, esperando por el mensaje de Reki. No estaba contestando, tardaba mucho. Eso sí, estaba activo y había visto su mensaje. ¿Lo de la cita había sido muy directo? Ellos solían manejar las cosas más discretamente, no eran los maestros de la discreción pero al menos para Langa salir a patinar, a comer o ir a la casa de Reki, eran como citas indirectas —si es que eso realmente existía— ahora lo estaba pidiendo de verdad, una cita. No es como si no se divirtiera y apreciara todas esas salidas, solía valorar cada momento a su lado, no obstante, ahora quería ir más allá.
Se había armado de valentía después de leer su diario, ese diario que tanto le había causado problemas —resultaba que a la protagonista del programa no le funcionó mucho su propio consejo, según le dijo su madre.— releer lo que le escribió Reki en la última página le hizo sentir mariposas.
Le gustaba a Reki y el pelirrojo era increíble, si le decía cómo se sentía lo escucharía de nuevo, ya no tenía que plasmar todo en un diario porque lo tenía a él.
Pasaron dos minutos que se le hicieron eternos hasta que recibió respuesta.
Reki « Claro » « Bien » « Por supuesto » « ¿Dónde? » « (・o・) »
Langa no le vio lo raro a sus mensajes, el primer lugar en el que pensó —pues antes no había pensado en un lugar, solo en tener una cita— fue en un lugar para comer. Él adoraba la comida, parte favorita de su día era ir con Reki por hamburguesas, helado o más chucherías, quizá por ahí podían empezar, aunque debería hacer algo distinto para que no fuera como otras veces.
Salió de su cuarto, su mamá estaba en la sala, se estaba preparando para su turno nocturno en el hospital.— ¿pasó algo?
—Quiero invitar a Reki a una cita.
—Ah.
—Ah?
—Eh.. ah! consejos, ¿quieres consejos no? gracias a mi último consejo arreglaste las cosas con él ¿verdad? —su tono era presumido y energético, hablaba rápido, podía verse fácilmente que esos temas la ponen ansiosa.
—Yo no lo diría as-.
—Una cita.. Langa, tienes que ser todo un caballero. Deja que él escoja y tú pagas, te dejaré dinero en la mesa antes de irme.. aunque por favor escatimen con los gastos. —rio nerviosa sacando su billetera de su bolso.— ¡suerte!