cama y mesa

161 5 0
                                        

◇Ship: Draco Malfoy x Harry Potter
Slytherin x Gryffindor

◇Esta historia es una precuela del relato llamado "La cuarta maldición imperdonable"

◇Ambos jóvenes tienen 16 años

Cama y Mesa

Alguna vez hemos escuchado que el tiempo es imparable, en cierto momento lo era, es insostenible, eso lo sabemos con exactitud, pero lo que no hemos querido averiguar con esa misma intriga es el saber de los hechos ¿Qué paso el día en que Harry Potter lastimo a Draco Malfoy en los baños del tercer piso?

-Bien, como sabemos el profesor Diggory te va a pasar con diez ¿miento Harry?- Ron bromeaba con su mejor amigo, quien tenia por novio al profesor de defensa contra las artes obscuras de ese año

-Ron, no digas nada, por favor- Harry volvió su lectura al libro que más lo tenia embebecido en esos días, aquel empastado frágil con hojas amarillentas, que no eran impedimento para que el lo disfrutase como si fuera el mejor de pociones

-Harry, mira es Katie Bell- señalo la menor de los Weasleys, en ese instante corrió hacia ella, quien solamente esperaba la pregunta que le haría el salvador del mundo mágico

-Se lo que esperas escuchar Potter, y discúlpame por no recordar nada- sus palabras fueron cortantes, no obstante en ese momento un rubio paso por la puerta principal, quedando petrificado ante la presencia de aquella jovencita que iba a ser vehículo para el asesinato del mayor mago que el mundo pudo haber tenido, Albus Dumbledore.

Sin pensarlo, Harry fue corriendo hacía el rubio en el baño de prefectos, haciéndose pasar por un estudiante más, uno que estuviera entre la multitud sin ser reconocido. Llegaron al baño del segundo piso, donde normalmente Myrtle la llorona paseaba por las tuberías de los baños.

-Malfoy- logro formular, el jamás estuvo enamorado de Cedric, simplemente lo quería de forma especial, más en cambio siempre seguía con la mirada a Draco, un joven de estatura alta, cabellos tan plateados que parecían reflejar la pureza al contacto con el sol, más unos ojos plateados como los anillos que se daban los comprometidos -Se que intentaste matar al profesor Dumbledore, también se que has tenido algo que ver en la construcción de un armario evanescente-

-Potter- sus ojos estaban completamente hinchados, aquellas ojeras que portaba lo hacían ver de forma espectral, sin pensarlo empuño su varita, jamás pensó tener un duelo con el mayor de sus amores, porque aun en lo más profundo de su corazón sabía que era mortifago para salvarle el pellejo a Harry cada que pudiera; fue en este momento que comenzó a lanzar solamente hechizos permutadores de alejamiento, en su interior estaba la esencia de jamás querer asesinar o hacer daño a Harry

-Sectumsempra- el azabache lanzo un hilo rojo, de un tono que jamás había lanzado, pero Malfoy solamente gimoteaba del dolor, aquel encantamiento provocaba cortaduras tan profundas que desgarraban el núcleo mágico -perdóname Draco- intento arrodillarse ante el rubio, pero antes de cualquier acción llego Severus Snape, representante de Slytherin

-Vete Potter- ordeno de forma severa al alumno, quien solamente se retiro con dos lagrimas en cada ojo -vulnera sanentum- cantaba sanando a su ahijado, quien estaba a punto de morir desangrado.

Alguna vez el ministerio había eliminado todos los gira tiempos del mundo mágico, haciéndolos inmunes a las acciones, sin poder corregirlas en cierto modo; pero un joven de cabellos rebeldes conservo un último artefacto de aspecto dorado y un reloj de arena diminuto al centro; tomo el artilugio entre sus manos y con un suave temblor, dio solo dos vueltas, regresando el tiempo a su pasado, en el momento que iba a entrar al comedor, justo quince minutos antes de seguir a Draco; ahora solo debía tener a alguien que le ayudará a evitar esas acciones

The Song [One Shots]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora