Una noche oscura y lluviosa era lo que menos necesitaba aquella joven doctora de nombre (T/ N) (T/A) , habia sido un largo viaje y era momento de buscar un lugar tranquilo donde descansar. Sollozos repéntinos fueron lo que la alertaron, una pequeña...
Aquel pelinegro entró por la puerta provocando que todas las miradas fueran puestas en él.
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- ¡Ya llegué! - canturrando se dirigía a su escritorio- con permiso-sin importarle quien estuviera en su camino empujó a la doctora provocando que de vueltas y vueltas.
- ¡O-oiga!- la doctora se mantuvo en pie sujetándose gracias a la mesa.
La femenina lo miro enfadada, cruzándose de brazos en su lugar. Por el contrario el pelinegro ni siquiera se inmutó por aquella situación.
- ¡Hey!, ¿Q-quien es usted?- pregunto algo molesta por la actitud del recién llegado.
- ¿Ah?- volteó a verla.
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- ¿Acaso no ha oído de mi? ,soy Edogawa Ranpo , el mejor detective del mundo- respondió con una impecable sonrisa mientras se aproximaba a la doctora un poco más de lo debido.
Por causa de esta acción la contraria se sobresalto retrocediendo un poco y llevando una de sus manos a su propio pecho. El sonrojo era más que evidente.
- ahora sí me disculpan- siguió con lo suyo.
La pequeña al oír el nombre del detective inmediatamente una sonrisa de emoción se plantó en su rostro. De un salto bajo del sillón y corrió hasta él.
- señor Ranpo , necesito su ayuda - la pequeña intento llamar su atención- mi...-
- todo a su tiempo- la interrumpió y paso por alto a la pequeña en dirección a su caja fuerte, dónde solía guardar la mayoría de sus dulces.
- p-pero , pero no entiende , tengo un terrible problema que...-
- con permiso- volvió a pasar como si nada ignorando por completo a la pequeña.
Está simplemente bajo la mirada algo triste y desilusionada.
La doctora al percatarse de esto solo aumento su disgusto y se dispuso hablar. Mientras que el contrario canturreaba al mismo tiempo que guardaba sus dulces.
- o-oiga, e-escuché - lo volteó tomándolo por los hombros - está jovencita necesita ayuda , creo que debería...-
- quiere sostener esto doctora- dijo con una sonrisa.