Siempre me enamoro de personas que no me corresponden, o quizá me enamoré de la persona equivocada – pensé y di un fuerte suspiro. Agité un poco mi cabeza para despejarme de esos pensamientos negativos que siempre estaban presentes-.
Giré mi cabeza para ver hacia donde se encontraba mi mejor amigo. Diego, el chico que me gusta hace años. Él estaba en el patio de la escuela, en el lugar donde siempre nos sentábamos los dos. Pero, esta vez, él estaba con una chica rubia a la que no podía verle el rostro para identificarla. Estaban hablando, o bueno, mejor dicho, estaban coqueteando. De pronto, mi mirada chocó con la mirada de Diego y me puse nerviosa inmediatamente. Le di una sonrisa y levanté mis dedos pulgares, haciendo una afirmación de "¡Eso campeón!" para que no sospechara de mi nerviosismo. Al final, tomé la decisión de irme, pero al darme la vuelta y así poder alejarme, la voz de Diego interrumpió mi escape.
-¡Hey, Míriam! Quiero que conozcas a alguien- Y de un momento a otro, Diego ya estaba a mi lado, tomándome la mano firmemente, para después arrastrarme hacia donde estaba la chica rubia.
Sentí como mi corazón estaba por salirse de mi pecho. Me estaba poniendo muy nerviosa. En mi mente estaba rezando para que no se notaran mis nervios, pero además de eso, los pensamientos negativos empezaron a llegar a mi cabeza, haciendo que me consumiera en ellos.
- ¡Hola! ¿eres Míriam, cierto? Soy Estela, es un gusto conocerte. Diego habla mucho de ti- dijo alegremente aquella chica. Su voz era tan suave y dulce que me hizo salir de mis pensamientos, para enfocarme en ella y sus hermosos ojos verdes. De lejos, Estela era bonita, sin duda. Pero si la ves de cerca, es aún más bonita, con finos rasgos y su ondulado cabello de color rubio, un tanto oscuro.
- Ehh... Hola, si, soy Míriam y también es un gusto conocerte, Estela- di todo mi esfuerzo para responder lo más normal del mundo y que en mi voz no se notara el desinterés que tenía en esto y el nerviosismo por tener que estar ahí.
- Miriam- la voz de Diego me hizo voltear hacia él y así apreciar su hermoso pelo de color azabache y sus ojos color café claro. Me obligué a salir de mis fantasías para aprestar atención, cuando me di cuenta que iba a decir algo más- Como eres mi mejor amiga, tú debes ser la primera en saber esto- el tono en que Diego estaba hablando era uno que nunca había escuchado en mi vida, sonaba exageradamente alegre.
- ¿De qué estás hablando, Diego? Sí es una de tus bromas, no me interesa y lo sabes muy bien, ¿recuerdas lo que pasó la última vez?- dije un poco confundida y a la vez molesta por recordar la broma que me hizo tiempo atrás.
Diego se rio y contestó -No es ninguna broma, Míriam. Solo quiero decirte que Estela y yo estamos saliendo- Dijo con una enorme sonrisa en su rostro y se puso junto a ella, tomándola por la cintura.
Estaba sorprendida. Una enorme tristeza me invadió de pronto -¿Q-qué...?- mi cerebro todavía estaba procesando la información.
- Que Estela y yo somos novios, ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?- Me miró confundido por la reacción que yo estaba teniendo.
- Estoy bien, solo me quedé sorprendida porque pensé que te ibas a quedar solo toda tu vida- Dije con tono burlón. Solo quería salir corriendo y desaparecer. Pero al contrario, di una sonrisa falsa, una de las más falsas que ha esbozado mi rostro. Diego empezó a reclamarme por lo que había dicho y yo seguía burlándome de él. Estela se reía de nosotros por nuestro comportamiento -Chicos, lo siento, debo irme. Tengo cosas que hacer, pero fue un gusto conocerte Estela y felicidades a ambos por su relación- dije lo mas apresuradamente posible, dando una sonrisa y yéndome lo más rápido que pude.
- Pero Míriam, ¿no te vas a quedar a verme entrenar?- escuché como Diego me habló, pero fingí no escuchar y salí de ahí. Una vez que me percaté de ya no ser visible para ellos, comencé a correr. Solo quería llegar a casa y llorar. Que bueno que las clases ya se habían terminado, así podría irme a casa sin problemas. Sentí como mis ojos comenzaron a picar y llenarse poco a poco de lágrimas.
Una vez más, me vi alejada de mis pensamientos, pero en este caso no fue por una voz, sino porque había chocado con alguien. Sentí el piso frío y un gran dolor en el trasero y en mis manos. Me caí quedando sentada en el suelo. Molesta y adolorida, miré hacia adelante secando mis lágrimas de tristeza y dolor. Frente a mí, se encontraba un chico de cabello castaño, casi rubio y de ojos verdes intensos. Bastante guapo, puedo decir.
-Debes tener más cuidado, tarada. ¿Qué no ves que me hiciste caer y casi arruinas la pintura para mi taller?- -Me dijo mientras me miraba furioso, haciendo que me diera un escalofrío por la espalda.
Me levanté rápido del suelo y molesta le contesté: - Lo siento, pero, ¿con qué derecho me dices tarada, si fuiste tu quien chocó conmigo, idiota?- Pronuncié totalmente indignada, viendo como él se levantaba y recogía su pintura, para después acercarse peligrosamente hacia mí, provocando que retrocediera unos pasos hacia la pared que tenía a mis espaldas. Todo esto por querer verlo mejor y confrontarlo, pero parece que fue una mala idea.
Nuestras miradas se encontraron y así se generó una guerra visual entre los dos. Me puse nerviosa cuando se acercó más, invadiendo mi espacio personal. Tragué saliva de los nervios, pero no me sentía capaz de quitar la mirada.
Él comenzó a reír- ¿En serio piensas que yo te choqué a ti? tú estabas corriendo y apareciste de la nada haciéndome tropezar, eres más que una tarada- se quedó callado un momento mientras me miraba. Se puso serio- ¿estabas llorando?– me preguntó mientras acercaba su mano a mi mejilla, pero rápidamente lo aparté de mi.
-¿Qué te importa? no me conoces y ¿sabes qué? vete a la mierda, yo me voy– dije enojada. Ya estaba cansada de todo. Salí corriendo, otra vez. No importaba que acababa de suceder o quién era ese chico, solamente quería irme a casa, a mi cama y desahogarme hasta quedarme dormida.
(nota de autora)
¡Holaaa queridxs lectores! Gracias por esperar y leer el primer capítulo de mi libro. Ojalá les guste, ya que es el primero de muchos. Publicaré un capítulo nuevo cada domingo a las 14:30 hrs. Espero que me acompañen en este hermoso camino al escribir esta historia♡.
ESTÁS LEYENDO
My only annoyance (CANCELADA)
Teen Fiction(CANCELADA POR NUEVOS PROYECTOS) Cancelación sin fecha de retorno Míriam tiene mala suerte en todo, pero nunca pensó que esa mala suerte le iba a otorgar un buen pasar en el amor. Quizás su mala suerte se estaba yendo, dejando una mejor fortuna a s...
