De pronto, apareció el horrible rostro del subdirector frente a nosotros. Se notaba más que molesto y con solo una mirada entendimos que teníamos que salir de nuestro escondite.
-No puedo creer que sean ustedes dos, otra vez...-dijo el subdirector, pero se detuvo y posó sus ojos en mí- Y no me lo esperaba de usted, señorita Míriam. Una alumna ejemplar con estos chicos de último año, haciendo una broma en un día especial para toda la escuela-dijo con notable decepción.
Yo bajé la cabeza con vergüenza. Tras el subdirector, se escucharon apresurados pasos. Alcé la vista y pude divisar a Estela y Diego corriendo hacia el lugar, ambos estaban cubiertos de pintura de colores.
-¿Es en serio, Dylan? lo siento mucho, subdirector. Mi hermano ha causado muchos problemas- dijo Estela avergonzada.
-Señorita Estela, no se preocupe. Estos jóvenes van a tener un castigo, para que aprendan a respetar y no hacer tontas bromas como niños pequeños- pronunció el subdirector.
-Espere ¿van a llamar a nuestros padres?- dije con desesperación.
-No, señorita Miriam. No vamos llamar a los suyos, debido a que usted es una alumna ejemplar y de las mejores que tenemos, por lo que lo dejaremos pasar por esta vez- dijo con tranquilidad el subdirector- Por el contrario, ustedes dos estarán castigados y llamaremos a sus padres- pronunció con seriedad mirando a Laila y Dylan.
-Hágalo, no me importa- con desinterés, Laila le habló al subdirector.
-¿Saben? ya sé cuál será su castigo- dijo con una frívola sonrisa el subdirector- Se quedarán limpiando el patio junto al personal de aseo, hasta que todo quede más deslumbrante que antes. Vamos, síganme- indicó mientras salía del lugar- Oh, y también tú, Míriam. Después de todo, no puedes quedar 100% libre luego de esto- dijo volteando hacia mí y haciendo un gesto con la mano, indicando que los siguiera también.
Miré a Diego en busca de ayuda, pero él solo me miró con burla. Estela lo golpeó al notarlo y me miró con notable culpabilidad por lo ocurrido. Esto no es culpa de ella, sino de su estúpido hermano. Seguimos al subdirector hasta el patio, donde nos entregaron cubetas de agua, esponjas y escobas para comenzar a limpiar todo.
Ya habíamos acabado con todo, sorprendentemente no tardamos demasiado y todo quedó igual, o incluso mejor que antes. Me senté en una banca a descansar y Dylan junto a Laila estaban sentados en el suelo hablando animadamente y sin parar. Ya estaba harta de ellos, no estoy acostumbrada a estar con gente a mi alrededor por tanto tiempo. No era mi culpa, supongo, siempre estaba en mi casa encerrada sin salir o con la compañía de Diego, cosa que obviamente no me molestaba.
-¿Pueden bajar un poco el volumen de su conversión? Por favor- dije molesta.
-¡Ay, lo siento! ¿molestamos a la niña de papá?- dijo Laila con sarcasmo.
-Laila, para- le susurró Dylan.
-No soy una niña de papá, solo estoy cansada. Necesito un poco de silencio y les pido con toda educación que se callen un momento, por favor- dije subiendo el tono de mi voz, con notorio enfado.
Mire con molestia a Laila, quien se acercaba a mi rápidamente. Instintivamente me paré de la banca, para hacerle frente a lo que se venía.
-¡Oh! ¿en serio? Lo lamento, pero aquí no se hacen las cosas como tú dices. No somos tus papis para consentirte y no es nuestra culpa que seas una niñita caprichosa- dijo Laila acercándose bruscamente a mi e indicándome con el dedo.
-No soy ninguna niña caprichosa- dije apartando su mano- no hables como si supieras mi situación familiar. Ni siquiera nos conocemos y es netamente su culpa que este aquí con ustedes. En primer lugar, nunca quise hacer esa estúpida broma y en segundo, no me debieron meter es su maldito plan- dije con molestia.
-Mira, yo nunca quise que tú vinieras. Sabía que te ibas a poner así, era obvio, ya que eres la “señorita perfecta”-dijo Laila con tono burlón- y si no quieres escucharnos hablar, ya que no estamos a tu nivel o lo que sea, es mejor que te largues de aquí de una buena vez- dijo Laila mientras se acercaba peligrosamente a mí, otra vez...
-Oigan chicas, ya basta…- dijo Dylan con intención de calmarnos.
-¡Cállate, Dylan!- gritamos las dos al mismo tiempo.
-¿Sabes, Dylan? Nunca debiste meterme en este lío. Ya no quiero seguir aquí con ustedes dos, mejor me voy- con furia tomé mis cosas y me alejé de allí. Ya no me importaba si me castigaban otra vez.
Sentí unos pasos detrás de mí, pero los ignore. Caminé lo más rápido que pude y me puse mis audífonos para ignorar esas pisadas. Sin darme cuenta, ya faltaba poco para llegar a mi casa, cosa que me dio tranquilidad y hasta alegría, por primera vez. Pero en ese momento, me agarraron del brazo, haciendo que me voltee.
Era Dylan, claro está. Lo miré con enojo, ¿en serio no me va a dejar en paz?. Me estaba hablando, pero no me iba a sacar los audífonos para escucharlo. De pronto levantó la mano y por instinto cerré los ojos y me puse a la defensiva. Mi corazón empezó acelerarse, esperando lo peor. Pero por el contrario, sentí que con cuidado me sacaba los audífonos.
-Míriam, abre los ojos no te haré nada. Tranquila- dijo Dylan con un tono suave y cierta preocupación en sus palabras.
Con alivio, abrí los ojos y di un profundo suspiro.
-Dylan, ¿qué te pasa?, me asustaste. No deberías hacer eso, eres un idiota. Ahora suéltame- dije zafándome de su agarre.
-Lo siento, no quería provocar eso, no pensé que reaccionarías así. Quería disculparme por meterte en líos y por lo de Laila, ella es un poco desconfiada con las personas y suele ponerse un poco a la defensiva en casos así-dijo Dylan con un tono calmado y con cierta culpa.
-No me importa, Dylan. Guarda tus disculpas para alguien más. Ya no me sigas, adiós- dije mientras me daba la vuelta para alejarme.
-Pero Miriam, de verdad lo siento. No te vayas, esperaba que pudiéramos hablar y llegar a ser amigos- dijo mientras caminaba detrás de mí, pero yo no planeaba detenerme.
-Dylan, es mejor que te alejes de mí. Realmente no te quiero ver más, solo eres una molestia. Si lo haces porque soy la mejor amiga de tu cuñado, no estoy interesada. No gastes esfuerzos- dije acelerando el paso.
-Pero, Míriam, yo solo…-dijo Dylan, pero no lo dejé terminar.
-Dylan, ya te dije que no quiero. Déjame en paz de una buena vez- diciendo eso, salí corriendo en dirección a mi casa. Abrí el portón y corrí adentro. Ya no lo quería ver más, solo me traía problemas.
Estaré bien sola, no quiero tener amigos por lástima. Siempre he estado sola y así seguiré, porque las personas después se van, te dejan o te traicionan. Es una estupidez pensar eso, pero es lo mejor que puedo hacer por mí y por ellos o mejor dicho, por él...
(Nota de autora)
Hola mis queridxs lectores 💕!,
Ojalá que les haya gustado este nuevo capítulo, no se olviden de comentar y votar.
*Siento que se van aburrir tanto que me disculpo todas las veces, pero enserio lo siento.
hemos estado muy ocupadas yo y CarolinaBascuanCalza para subir los capítulos y más que se vine el regreso a clases a presenciales es un lío enorme y más que es nuestro último año en el liceo 🥲.
Bueno trataremos de subir más capítulos al horario correspondiente y vamos hacer algunos especiales para ustedes ✨💞.
¡Nos vemos el próximo domingo 💖!
ESTÁS LEYENDO
My only annoyance (CANCELADA)
Dla nastolatków(CANCELADA POR NUEVOS PROYECTOS) Cancelación sin fecha de retorno Míriam tiene mala suerte en todo, pero nunca pensó que esa mala suerte le iba a otorgar un buen pasar en el amor. Quizás su mala suerte se estaba yendo, dejando una mejor fortuna a s...
