Parte 2

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Eran casi la una de la madrugada y Jisung no llegaba, no me contestaba las llamadas y no sabía nada de él.

—Jisung, por favor contesta, estoy muy preocupada- deje una nota de voz en su contestadora.

Me sente en el sofá y de pronto escuché la puerta abrise, me alarme y vi a Jisung, estaba de espaldas.

—Por fin haz llegado Jisung- me acerqué a abrazarlo pero retiro mis manos de su abdomen.

Cuando se dio la media vuelta vi su rostro y note que algo andaba mal.

—¿Está todo bien Jisung?- dije y él solo me veía, su mirada me intimidaba.

Saco su teléfono y mostró una foto, era una chica de cabello rosa con ese tipo, no se le veía el rostro a la chica.

—¿Por qué?- fue lo único que dijo y fue a la habitación.

Me quedé ahí razonando, pensando en esa foto, no era yo, pero el parecido era mucho. Reaccione y fui tras Jisung.

—Esa no soy yo, Jisung, tienes que creerme- dije y él solo estaba acostado mirando el techo.

—Recoge tus cosas y vete- sus palabras fueron frías.

—¿Qué? A ver no, Jisung hablemos, esas fotos son falsas- dije a punto de romper en llanto.

—¡Que te vayas te digo!- grito y mis lágrimas salieron sin más.

—Esta bien- esto era todo.

Tome la pequeña maleta que siempre traía conmigo, recogí todas mis cosas, no dejaría nada, tome mi teléfono y reserve un vuelo para la mañana.

Mire a Jisung y él seguía donde mismo, quería acercarme pero se alejaría, no quería ir y dejarlo así.

—Jisung, tienes que creerme, no podemos dejar todo aqui- tenía aún poco de esperanza.

—¿Aún sigues aquí?- abrí los ojos sorprendida, no supe como tomar esto y mejor ya no le dije nada.

Tome mi maleta y salí, no podía creer que esto estuviera pasando. Agradecía que era de madrugada y no había tanta gente en las calles.

Empecé a llorar, no podía creer que esto estuviera pasando. Ayer éramos muy felices y ahora éramos completos desconocidos.

Una llamada entró a mi teléfono con el nombre de "Teddy", conteste y lleve teléfono hasta mi oído.

¿Dónde estás?- sonaba preocupado y algo alarmado.

—Camino al aeropuerto ¿pasa algo?- dije lo más normal posible.

No te puedes ir, no creo que la de las fotos seas tu, habla con él-

—Lo he intentado Teddy, lo intente, no puedo, me pidió que me fuera- solté las lágrimas de nuevo.

Valen... oh Jisung, amigo- escuche y me alarme, Jisung había ido con Teddy —Hablamos después- colgó y me dejo más mal.

Seguí mi camino, llegando al aeropuerto pedí un café, me senté a esperar mi vuelo, en ese transcurso no había dejado de llorar, revisaba las redes y salían fotos y twitts de nosotros dos.

Fui al baño y me miré al espejo, estaba hecha un desastre, enjuague mi rostro y trate de ponerme presentable, aunque las ojeras ya eran notorias.

Escuche por el alta voz mi vuelo, entonces perdí la esperanza, ya no abría vuelta atrás, suspire y caminé para que checaran mis papeles, después de que todo estuviera en orden ingrese al avión.

Mi asiento estaba junto a la ventana, mi cabeza dolía, así que pedí una botella de agua y unos analgésicos, necesitaba descansar.

Recargue mi cabeza en el asiento y cerré los ojos, hasta que sentí que alguien se sentó aún lado, era un chico y tenía unos cascos puestos.

—Luces horrenda- dijo y lo mire mal.

—Gracias, no pretendía lucir hermosa- dije y él solo rio.

—Me llamo Alan, mucho gusto, no se que haya pasado pero espero que no sea malo-

—Valentina, un placer, estoy de maravilla, regreso a mi país- dije con sarcasmo.

Soltó una carcajada y yo lo volví a mirar mal, estaba muy mal como para encontrarle lo divertido al momento.

Entonces sin pensarlo él me abrazo, yo abrí los ojos sorprendida, era un extraño y me estaba abrazando.

—Se que lo necesitas Valentina, si algo se por mi hermana es que a ti te pasa algo- mis ojos se aguadaron, no quería llorar.

—Veras, estoy bien- limpie las lagrimas que querían salir.

Encogió los hombros y puso sus cascos, entonces volví a mirar mi teléfono y nada, la foto de Jisung de fondo de pantalla me dolía, ni siquiera me habían escuchado y había sido muy injusto.

—Ah ya entiendo, mal de amores- dijo Alan de repente.

—No es verdad- dije y escondí mi teléfono.

—¿Ese chico no es el jugador profesional de league of legends?- asenti y él sonrio — Eres o eras su novia, la chica que castea las partidas para la región de Latam-

—Era...- dije y él sonrio de lado, despegamos y en todo el viaje no volvimos a cruzar palabras.

Aterrizamos y yo no había podido pegar el ojo en todo el vuelo, estaba atardeciendo acá en México.

Salí del aeropuerto y estaba lloviendo muy fuerte, este día no podía ser más malo.

Llame a mi madre y le dije que ya estaba de regreso, no pregunto nada más, se lo agradecía. Tome mi teléfono y en el había un papelito con un número de teléfono y una nota: llámame si necesitas a un amigo.

Guarde el papelito en mi cartera y pedí un taxi que me llevara a casa.

Locked out to heavenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora