Superar al primer amor no es fácil.
Después de perder a la persona que considero el amor de su vida y por quien daría todo, Mei conoce a un loco suicida que ara de todo para hacerlo sonreír de nuevo.
¿Logrará Mei volver a sonreír y enamorarse nueva...
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-Kazuya que fue eso? estas bien?! -pregunto Mei desde la habitación
-estoy bien, se callo una de tus cajas- contestó agachandose para levantar y ordenar las cosas mientras escuchaba los pasos acercándose
-oh- escucho desde la entrada, al levantar la mirada se encontró con Mei que venía secándose el cabello y que veía con cierta tristeza la cajita y cosas regadas por el suelo, soltó un leve suspiro y camino con cuidado de no pisar nada, empezando a recoger lo que parecían entradas de un concierto y boletos del cine, todo en completo silencio. Por su parte, Kazuya continuó recogiendo otras cosas, como un frasquito de tierra que decía "montículo de Inashiro", una cajita de terciopelo tinta que llevaba una notita de felicitaciones y por último lo que parecía una foto; que al tomar pudo ver como era debido, en ella se encontraba un sonriente chico con un gato amarillo en sus manos, no noto cuanto había estado mirando la foto hasta que noto la mirada fija de Mei sobre ella, entonces todo cuadro
-Tadano?- pregunto tratando de confirmar sus sospechas
-si, estas son sus cosas- contestó Mei acomodando las cosas en la caja y tomando la foto de las manos de Miyuki para guardarla
-ya veo, lo siento- contestó disculpandose por tirarlas
-esta bien, no era tu intención- contestó parándose con la caja en una mano y sacudiendo sus pantalones con la otra
-puedo preguntar por qué las tienes con las pastillas?- pregunto curioso extendiendole el vaso con agua y un par de pastillas
-mm... Bueno es como parte de una promesa no dicha-respondió Mei guardando la caja en la gaveta y tomando las pastillas y el agua, notando la mirada confundida de Kazuya- cuando vivíamos juntos Itsuki era quien se encargaba de acomodar casi todo, lo único que yo hacia era decirle donde poner las cosas, el hacía el resto y bueno era un tanto meticuloso, sobretodo con el medicamento dado a que suelo resfriarme seguido, en fin, una vez mientras acomodaba las pastillas le dije que a ese paso le diría a nuestros hijos que dejaran nuestras cenizas cerca de los medicamentos para que recordaran acomodarlos, él solo se rio afirmando que si lo aria- terminó por contar con una mirada nostálgica para después al fin tomarse los analgésicos -suena tonto, pero sólo así los acomodo- agregó dejando el vaso en el lavadero
-bueno, tu le encuentras sentido así que no creo que sea tonto- dijo Kazuya sonriendo levemente cuando el sonido lejano de un teléfono llamó su atención-es el mio- informó el de lentes moviéndose al cuarto a buscar su teléfono encontrandolo en el saco
-bueno?- dijo esperando la ruidosa voz del remitente
-Kazuya donde diablos te metiste?!, estuve llamándote desde ayer, salí a buscarte a los estacionamientos y no vi tu auto y cuando fuimos a tu departamento no estabas, me tenias preocupado grandisimo tonto!- exclamó Eijun del otro lado de la línea
-haber Eijun, cálmate, estoy bien, me quede en casa de un amigo que me salvo de conducir borracho, ok?, ya voy para las practicas no tienes nada de que preocuparte- aseguró mientras dirigía su mirada a la puerta y veía como Mei le miraba acusatoriamente por mentirle a su hermano