Año 2031
Narra Cami:
-Camila, ¿podés dejar de dar vueltas?- dijo Feli, mirándome desde el sillón con una mezcla de paciencia y diversión
-¿Cómo querés que deje de dar vueltas si vamos a ser abuelos?- contesté, dejando caer mis manos en mi cintura, caminando de un lado al otro del living
-Estas cosas iban a pasar, mi amor- dijo él, encogiéndose de hombros, aunque su tono era tranquilo- igual no me gusta que Benjamín haya tocado a mi princesa
-Tu princesa tiene 25 años, Felipe- respondí, tratando de mantener la calma- 25 años- repetí
-Bueno, calmate- dijo, alzando las manos como si estuviera intentando apaciguarme
-Me estoy alterando cada vez más- dije, llevándome las manos a la cabeza- y vos me pedís que me calme
-Sí, Cami, tratá de calmarte un poco- repitió con su tono sereno de siempre
Me detuve frente a él y lo miré fijamente:
-Es que es muy temprano para que seamos abuelos- respondi- a penas ayer éramos dos adolescentes que recién se conocían- dije- ¿te acordás?- pregunte mientras una sonrisa nostálgica se formaba en mis labios al recordar nuestra juventud juntos
Felipe sonrió también y asintió:
-El tiempo pasa- respondio- pero pensá en esto como una nueva etapa para todos nosotros- dijo mientras me abrazaba de costado y me daba un beso en la frente
Su calma empezaba a contagiarme un poco.
Solo un poco.
Suspiré profundamente y lo miré:
-Decí que todavía tenemos tiempo para acostumbrarnos a la idea- dije- y decí también que Benjamín es un buen chico porque si no- bromeé medio en serio mientras él reía suavemente
Felipe tomó mi mano y dijo:
-Lo único que importa es la felicidad de nuestra hija- respondio- y si esto la hace feliz, entonces nosotros también deberíamos estar felices por ella- dijo- aunque claro, eso no significa que no quiera tener una charla seria con ese muchacho pronto- me miro- muy pronto
Reímos juntos mientras sentía cómo poco a poco la idea de ser abuelos dejaba de parecer tan aterradora y comenzaba a parecer algo hermoso e inevitablemente emocionante.
Narra Lu:
-Yo no te la puedo creer- dijo Bauti mientras estábamos acostados en nuestra cama
-Yo menos- respondí con una sonrisa nostálgica- pero aprendimos, ¿no?
-Sí- dijo mirándome con ternura
-¿En qué momento crecimos tanto?- suspiré mientras apoyaba mi cabeza en su pecho- Mía y Benja son unos adultos, Agus es una adolescente rebelde de 18 años, Lunita ya tiene 11 y Malena 8
-Lamentablemente los hijos crecen- dijo acariciando mi cabello
-Sí- respondí con una sonrisa melancólica, y poco a poco me quedé dormida sintiendo el latido de su corazón
Al otro día
-No te la puedo creer- grité desde mi pieza, mirando el espejo con horror- ¿por qué me tiene que pasar esto a mí?
-Señorita Luisana, ¿se siente bien?- preguntó Elena, la mucama, asomándose con preocupación
-Necesito un respirador urgente- exclamé dramáticamente mientras me sentaba en la cama
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Chiquititas: una historia a mi manera
Teen FictionPasaron los años y los adolescentes y los chiquitos ya formaron su propia familia con sus hijos, entre ellos están Jazmin, Mía, Manuel, Benjamin, Pilar, Lucas y Mateo los primos más grandes y con ellos va a haber descubrimientos, llantos, amores, pe...
