Cap.3 Kiba [editado]

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─Creo que tienes que hablarle  ─sugirió Lee.

─Oye ¿quién te preguntó? ─respondí sin prestarle mucha atención realmente. 

─El cejotas tiene razón ─masculló Naruto, genial─ Es buenísimo en matemáticas, obvio que no lo necesito pero estoy pensando por ustedes.

Hoy, como todos los viernes todos nos juntabamos después de clases para hacer a alguna tonteria pero al parecer esta vez solo nos dedicaremos a hablar de Shikamaru. Todos comenzaron a insistirme de repente dándome sus respectivas razones de por qué deberíamos integrar a Shikamaru al grupo. La verdad no sé que tiene ese tal Shikamaru que ahora todo el mundo quiere estar con él, todos menos yo. 

Mientras seguía mi camino ignorando por completo las voces de los demás escuché el ladrido de Akamaru resonar por toda la calle vacía; estar con él es mejor que estar aquí escuchando a todos hablar del chico nuevo. Aceleré mi paso para dar vuelta en la calle en la que se encontraba mi casa y vi a Akamaru ladrandole a un sujeto que estaba sentado afuera de la casa de los vecinos de enfrente. 

El sujeto tenía el cabello largo, un gorro cubriendo su cabeza del frio y una bufanda al rededor de su cuello. Incluso creí que era una chica pero cuando me acerqué más y volteó hacia mi me di cuenta de que era Shikamaru. Solo que esta vez llevaba el cabello suelto y no una coleta como normalmente lo hacía. 

Cuando estaba a escasos centímetros de él pude apreciar su nariz roja y ojos negros que resaltaban muchísimo sobre su piel pálida, más pálida de lo normal. 

─Hola ─lo saludé sin saber por qué, se supone que lo odio y al parecer el también me odia, supongo que solo era para que el silencio no se volviera más incomodo. 

─Hola ─bufó. 

─¿Qué haces aquí? ¿acosando a alguien? ─pregunté.

─Muy gracioso Inuzuka ─suspiró─ perdí mi llave así que no te burles. Estoy esperando a que lleguen mis padres. 

Suspiré, de nuevo sin saber lo que estaba haciendo le tendí la mano a Shikamaru. 

─No te quedes ahí sentado. 

En ese momento, sin darme cuenta, todos ya estaban parados detrás de nosotros observando la escena en silencio. Estaba a punto de mandarlos a la mierda cuando me desconecte de nuevo de la realidad cuando sentí la mano fría de Shikamaru rodear la mía para poder levantarse.

Cuando lo hizo y quedó parado frente a mi él abrió la boca como si estuviera a punto de decir algo mientras me miraba a los ojos, pero un celular nos interrumpió. 

─¿Sí? 

Esta vez no eramos nosotros los que hablábamos, sino Neji que acababa de responder una llamada. En ese momento me di cuenta de que mi mano seguía unida con la de Shikamaru así que la solté de inmediato, intentando ocultar el rubor que se formaba en mi rostro. 

─Claro... Ya vamos para allá. 

Cuando Neji colgó su llamada, Hinata se acercó a él preguntándole qué pasaba, al parecer ambos tenían que irse. Mientras se despedían Tenten se les unió preguntándoles si se podía ir con ellos ya que ellos tres vivían por el mismo vecindario y siempre se iban juntos. 

─Genial, ahora nos quedaremos solos con el tonto de Naruto y sus amigos ─se quejó Ino─ creo que igual me iré. 

─Yo también te amo Ino ─se burló Naruto. 

─¡INO! ─la llamó Sakura mientras corría detrás de ella─ ¡se supone que tenemos que hacer un proyecto para el lunes!

Y así, convenientemente todos comenzaron a irse dejándonos solos a Choji, Naruto, Lee, Shikamaru y a mi. 

─Genial ─dijo Lee─ los más débiles se fueron, yo sugiero que corramos por toda la cuadra buscando traseros para patear, tengo energía de sobra. 

─Tu entusiasmo me asusta ─se quejó Choji. 

─Haremos de siempre, así que ni te emociones ─respondió Naruto─ no es lo mismo sin Sasuke. 

Choji y Lee se rieron y comenzaron a molestar a Naruto mientras caminaban a la puerta de mi casa que justo estaba en frente. 

─¿Vienes? ─le pregunté a Shikamaru. 

Sí, era obvio que me caía mal y que él me odiaba, pero aun así no podía dejarlo afuera con este frío. Solo estaba siendo amable, ¿ok? 

Suspiró frustrado mientras veía a todos lados, como si algo le preocupara. 

─No puedo, mi madre de seguro se preocupará.

Su voz... Su voz era de las cosas que más me intrigaban de él; era tan fría, inexpresiva. No tan hostil como la de Neji, sino más bien suave. Y además tenía ese par de ojos almendrados y negros, cabello largo y lacio igual de negro; todos esos detalles resaltaban a la perfección con su piel blanca. 

Era callado, introvertido y al parecer todo le fastidiaba porque siempre estaba con una mueca de disgusto en su cara rechazando a la gente. Era pésimo para las letras pero muy bueno por matemáticas, al parecer. Durante la semana lo veía sentado en una banca mirando el cielo, no hacia nada más que mirarlo y perderse en él. 

¿Qué estas buscando allá arriba Shikamaru? ¿podrías contarme? 

Mi familia ya conocía a los Nara incluso desde antes que se mudaran ya que ellos nos transportaban los ingredientes para las curaciones que usaba mi hermana en la veterinaria. 

─Los Nara tienen un hijo de tu edad ─de dijo mi madre la noche en la que ellos llegaron─ irá a la misma escuela que tu así que espero que lo cuides, ¿ok?, no debes dejar que nada malo le pase Kiba. 

─No está muy acostumbrado a tener amigos ─siguió Hana─ así que sería bueno que te lleves bien con él y no lo molestes, maldito pulgoso. 

En ese momento me preguntaba qué tenía ese tal Shikamaru, ¿que lo hacía tan especial como para tener que cuidarlo? 

Pero ahora creo que ya sé porque lo es. 

Impossible [En edición].Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora