Capítulo 3

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El sol entra ligeramente a la habitación, pero se ve bloqueado por la cortina adyacente al sofá de mi casa donde Sean permanece dormido. Miro al reloj que marca las once y media de la mañana cuando decidí que él tenía que irse, intento despertarle con delicadeza al principio tomándolo por el brazo y sacudiendo este pero él sigue durmiendo como si no hubiera sentido nada.

Empiezo a abofetearle levemente para ver si eso lo despierta pero él tiempo pasa, el idiota sigue dormido y mi paciencia se esta acabando por lo que me encuentro a mí misma golpeándolo con mas fuerza de la necesaria. Nada. Me pongo de pie y sin pensarlo corro la cortina en su totalidad para que la fuerte luz del sol de mediodía despierte a Sean.

Él gruñe y salta en el borde del sofá lo cual lo hace caer al suelo medio dormido aún.

-Buenos días... ¿Estás incómodo? ¿Qué tal si te pones de pie y te largas de mi casa antes de que alguno de tus padres se preocupe?
-¿Qué pasó? ¿Donde estoy? -Dice tratando de levantarse pero fallando, rápidamente se manda la mano a la boca luciendo mareado.
-Sean, te juro que si haces lo que creo que vas a hacer no te dejare poner un pie en mi maldita casa de... -Antes de terminar mi oración él vuelve a desmayarse.

Sé que no podre despertarle de nuevo por un buen rato así que decido dejarle dormir mientras me dirijo a llamar a Jennifer, si fuera Sean o algún otro humano llorón probablemente me sentiría bastante apenada por lo que tuvo que ver anoche y no tendría el coraje de llamarle al día después. Que bueno que no lo soy.

-Hey.
-Amy, hola. -Jennifer saluda con más entusiasmo del que estaba esperando. -¿Estás bien? ¿Cómo está tu amigo? ¿Ya se despertó?
-Lo hizo, por un momento. Supongo que llamo para agradecerte por la ayuda anoche, ¿algo que pueda hacer para devolverte el favor? -Di que no, di que no, di que no.
-

¡En realidad si!

Cubro la bocina con mi mano para que ella no me oiga y suelto un suspiro antes de contestar. -¿Si? ¿Y qué es
eso que quieres a cambio?

-Anoche cuando me estabas llevando a casa mencionaste que tenías una motocicleta, tengo que llevarle un contrato a un cliente de mi padre y pensé que tal vez podrías acompañarme.
-Ehh... Está ¿bien?
-No tienes que hacerlo, solo si puedes. Entiendo que tal vez tengas que quedarte a cuidar a Sean. Es solo que no tengo auto y mi ex novio siempre era el que me llevaba.
-No, no. Está bien. -Digo está vez con más seguridad. -Dame la dirección y estaré ahí en diez minutos.

Supongo que no es tan malo, solo un pequeño viaje en moto y estaremos a mano. Tomo las llaves de la cocina, la chaqueta de cuero y me dirijo hacia la entrada pensando si debería dejar a Sean así de mal... Ugh, le dije que no tomara demasiado.

***********

Jennifer me guía a un conjunto de casas completamente iguales entre sí. No sé si es impresión mía o está más emocionada de lo normal, tal vez se lleva realmente bien con el cliente de su padre o realmente esta disfrutando esto de viajar en motocicleta. Señala a la única casa cuyo jardín está vacío en comparación a las otras, solo hay algo de césped y unos arbustos bien podados, demuestra que no llevan mucho tiempo desde que se mudaron.

Nos detenemos, bajamos de la motocicleta y Jennifer se adelanta para llamar a la puerta, me hace una seña para que le siga pero me toma un momento darme cuenta ya que no puedo evitar pensar ¿como termine aquí? No suelo hacerle favores a los demás y menos si son humanos, ni siquiera me resistí un poco.

-¡Amy! Ven aquí. -Dice ella sacándome de mis pensamientos.

Decido caminar más rápido para alcanzarla aunque ella ya está frente a la puerta. Pasa sus manos por su cabello un par de veces, luego toma un respiro y avanza para tocar la puerta.

-¿Qué tal me veo? -Pregunta.
-Ehh... ¿Bien?
-¿Parezco elegante o muy desesperada?
-Te ves bien. -Digo esta vez con más seguridad. -Ahora llama a la puerta, no tengo todo el maldito día.

Ella me sonríe esta vez más confiada y toca la puerta. Se oye el ruido de algunas cosas cayendo, dos personas discutiendo y después pasos acelerados bajando por las escaleras antes de que por fin la puerta se abra y un muchacho aparece del otro lado, parece molesto y nada feliz de que Jennifer este aquí, apenas nos dedica una breve mirada a cada una. No dice una sola palabra esperando a que sea ella la se presente.

-Buenos días. -Dice ella poniendo su mejor sonrisa pero la expresión del joven se mantiene. -¿Se encuentra el señor Courtois en este momento?
Él asiente levemente y sin moverse de su lugar se voltea. -¡Jason! Es para ti.

Pasan algunos segundos cuando un hombre baja por las escaleras, no es muy alto y me sorprende su parecido con el muchacho. Cabello castaño, ojos azules y solo un poco de barba asomándose bajo su mandíbula, se ve mayor aunque no demasiado. Sonríe amablemente al ver a Jennifer quien le corresponde, el joven solo se hace a un lado pareciendo incómodo y se cruza de brazos.

-Me alegra verte de nuevo. -Dice él y extiende su brazo con dirección al interior de la casa por lo que Jennifer se adentra en ella. Él me mira con curiosidad y estrecha mi mano para saludarme. -No sabía que fueras cercana a Jennifer, ¿puedo saber tu nombre?
-Eso es porque no la conocí hasta anoche, Amy Johnson. -Su expresión cambia por un momento pero antes de que tenga tiempo de analizarla él vuelve a sonreír como antes. Supongo que no es nada.

Entro a la casa y el muchacho de antes cierra la puerta detrás de mi. Suelta un suspiro y se iba a apresurar a subir las escaleras de nuevo cuando Jason le habló.

-Vuelve aquí, por favor. -cuando el joven se acerca Jason coloca una mano sobre su hombro y le murmura en un tono difícilmente audible. -¿Dónde están tus modales? Saluda a nuestras invitadas por lo menos.
-Hey. -Se limita a decir él cuando noto que Jason empieza a poner más fuerza en su agarre y mantiene su hombro apretado sin quitar la sonrisa de su rostro. -Buenos días.
-Mi hijo, Joshua pero ustedes pueden llamarlo Josh. -Sonríe en dirección del muchacho pero este apenas rueda sus ojos. -Disculpen, no es muy bueno socializando.
-¿Eso significa que ya me puedo ir? No es como que sea muy bueno socializando, ¿cierto?

Jason intenta permanecer calmado aunque logro ver la pizca de ira que se asoma en sus ojos tan amables y sonrientes. Josh toma eso como un si, son una leve media sonrisa se despega del agarre de su padre y se va.

-M-mi padre me dio el contrato de firmado por el arrendatario y me pidió que le marcara donde tenía que firmar. ¿Puedo preguntarle que los trae por aquí?
-Venimos desde Alaska, pero el negocio familiar ha crecido considerablemente y hemos sido reubicados. Nos dijeron que un pequeño... Problema, si lo quieres llamar así, en esta ciudad en particular necesitaba ser erradicado. Tenemos muchos años de experiencia por lo cual fuimos nosotros los escogidos.

Jennifer le da una pequeña sonrisa, se sienta y saca el contrato de su maletín, sin querer la caja de cigarros sale también y ella se apresura a esconderla antes de que alguien la vea. Jason la ve e intenta tranquilizarla.

-No te preocupes, puedes fumar aquí si lo necesitas. -Jennifer suspira de alivio y saca un cigarro de la caja, me ofrece uno de nuevo pero niego con la cabeza. Mientras tanto, Jason se sienta a mi lado con la plumilla en la mano para firmar el contrato y prosigue con su discurso. -Digo, no apoyo el tabaquismo. Aunque es preferible que te mates a ti misma a que mates a alguien más... ¿Cierto, Amy?

Él clava su mirada en mi pero se da cuenta de la mirada confundida de Jennifer sobre él, vuelve su mirada al contrato para firmarlo mientras soy yo esta vez quien se queda mirándole con atención.

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⏰ Última actualización: Jan 07, 2016 ⏰

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