revolución de sentimientos

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Cap 7

Dirigí mi mirada hacia aquel sonido, y me encontré con un Anthony con seño fruncido, no dejaba de repasarme con la mirada, entonces fue cuando comprendí que estaba aun en los brazos, de aquel joven, me zafe de su agarre, y la verdad estaba muriendo de vergüenza...

-hola belleza.- yo solo le sonreí, intente escabullirme para irme a cambiar lo antes posible, pero me lo impidió aquel joven, tomándome del brazo...

-espera, espera! Tu eres bella, verdad, bella Beaumont...

-Richard!!!... oh que alegría me da verte de nuevo...

-pequeña no tienes idea, a mi igual.

-Richard creí que no te volvería a ver, ¿pero qué haces aquí? ¿Trabajas con Anthony?, oh Richard no sabes la alegría que me da verte... - Richard fue un gran amigo en una etapa muy importante en mi vida, resulta que había obtenido una beca para estudiar de intercambio en una universidad lejos de casa estaba tan emocionada que no quería dejar pasar esa oportunidad, mi carrera de educadora estaba tan solicitada en aquellos tiempos, que una oportunidad como esta, no se volvería a presentar...convencer a mi padre no me costó tanto, pero mi madre estaba empeñada en no dejarme ir, y oh por dios fui tan tonta, que cuando llego la hora de meter la solicitud para el traslado solo era necesario el consentimiento de un tutor dado que ya era mayor de edad, así que le pedí a mi padre que él lo firmara, y en cuestión de semanas llego la solicitud aceptada, y para no hacerlo tan largo, solo sobra decir que me fui sin el consentimiento de mi madre, cuando fueron a despedirme al aeropuerto ella aun seguía regañándome y de mas, así que, cuando aborde ni siquiera me despedí de ella, y ahora me duele tanto recordarlo, ya que tres meses después recibí una llamada de mi padre diciéndome que mi madre había sufrido un accidente y estaba muy grave. En esos tres meses había conocido a Richard claro que no se parecía en nada al Richard que tengo delante de mí. Richard y yo nos habíamos hecho muy buenos amigos, hablábamos de infinidad de cosas y cuando ocurrió lo de mi madre me apoyo incondicionalmente, pero entonces una noche Kate me llamo llorando diciendo que a mi madre la iban a operar nuevamente pero esta vez porque parecía que una arteria cerebral se había tapado, entonces los remordimientos se apoderaron de mi, esos remordimientos, que en ocasiones aun me despiertan a mitad de la noche. tal vez si no me hubiera marchado, mi madre aun seguiría con nosotras. Esa noche tome todas mis cosas y tome el primer vuelo directo a Westminster. al salir de la operación quedo dos días en terapia intensiva, dos días de los que yo no me quería despegar de ella, pero desgraciadamente no la pude ver nuevamente con esa sonrisa grandiosa que ella tenía, su muerte fue un terrible golpe para mi familia un golpe que dudo mucho, que algún dia podamos superar...

-bella, ¿que tienes? ¿por qué lloras?. - me pregunto Richard, yo sentía tantas emociones y al recordar aquello me fue imposible no llorar, la noche que me fui, no me despedí de nadie, por lo tanto el no se entero jamás de lo que paso, yo no tenía ningún medio para poder seguir comunicándonos así que no había sabido nada de él hasta este momento.

-no es nada Richard, pero dime ¿Cómo has estado? ¿Qué has hecho?

-oh bella, pues sin duda tus consejos fueron muy útiles ahora tengo mi propia compañía, así es, aunque no lo creas soy todo un empresario.

-oh pues muchas felicidades.

-¿y de donde se conocen? -dijo lucia uniéndose a la conversación

-bella y yo somos viejos amigos.

-si nos conocimos en la universidad.

-si, ella estudiaba algo de niños....

-educadora.

-oh si, y pues yo ad. De empresas.

-y como se conocieron, ¿tenían clases juntos?.

-oh no, en una fiesta de bienvenida que organizo la universidad.

un portazo nos hizo salir de la conversación, al parecer había sido Anthony...

-y ahora que le pasa a mi hermano.

-no lo sé, cuando veníamos se le veía buen semblante, no se que lo pudo molestar.

-oh tal vez es mi culpa, no debería estar aquí.

-bella, no me digas... tu y Anthony

-jajaja.... No nada que ver...

-mírala si se ha puesto roja.

-lucia!

- bueno ya, no te enojes. No ella solo trabaja con él.

-sí, me voy a cambiar y haber si se le ofrece algo...

-bella tenemos mucho que hablar he.

-si Richard, no vemos. - le digo y voy a dejar los platos y vasos a la cocina y después a cambiarme...

Fue muy lindo ver de nuevo a Richard, y aunque quisiera quedarme a charlar por horas, ahora tengo que ir a enfrentarme a Anthony.

Su despacho estaba en absoluto silencio, al entrar ni siquiera me dirigió la mirada seguía muy concentrado en aquellos documentos, así que seguí avanzando hasta quedar delante de su escritorio, llevaba con migo unos informes que me pidió revisar antes de que se fuera por la mañana y ya estaban listos así que intente llamar su atencion, pero seguía sin querer mirarme así que esta vez mejor le hable...

-Anthony aquí están los informes corregidos y listos...- pero nada, ni siquiera un asentamiento de cabeza o un déjalos hay, ¡nada!

Me quede parada como boba unos cinco minutos mas pero él no se dignaba a siquiera mirarme, esto ya me estaba desesperando un poco, así que deje los informes en el escritorio y di media vuelta para marcharme pero su voz me detuvo...

-no te he dicho que te marches.

Voltee un poco sorprendida, ¿ ahora a este que le pasaba?.

-¿necesitas algo más?

-ahora si ya te pondrás a trabajar, o seguirás de fiesta con mi hermana.

-ok si lo lamento, no debí de ir con tu hermana yo solo estoy aquí para trabajar, lo se.

- PUES ESPERO QUE TE QUEDE CLARO, Y DEJES DE COQUETEAR CON MIS AMIGOS, ESTAMOS....

-¿QUÉ?, OYE YO NO ESTABA...

-VETE.

-¿PERO?

-PERO NADA VETE

-OYE NO ME HABLES ASÍ, y me parece tonto que pienses que estaba coqueteando con Richard.

-TE PARECE TONTO, PERO SI ESTABAN EN UNA CONVERSACIÓN DE LO MAS ANIMADA CUANDO LOS DEJE, SIN CONTAR QUE ESTABAS MEDIO DESNUDA ENTRE SUS BRAZOS.

-OYE YO NO ESTABA MEDIO DESNUDA QUE TE PASA.

-COMO NO, TE VI PERFECTAMENTE

-TENÍA UN PAREO...

-QUE NO TE CUBRÍA NADA!!!

No sabía como habíamos terminado en esta situación estábamos a milímetros de distancia y no sé qué fue lo que me impulso a hacer aquella tontería, pero no pude mas y junte mis labios con los suyos, solo duro unos segundos, y me sentí como una tonta, él ni siquiera reacciono...

-yo... lo lamento.- me di media vuelta pero él me jalo del brazo, estábamos muy juntos y entonces él me beso, un beso hambriento, sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo, sentía una descarga tan deliciosa, me sentía al borde de la locura entonces sus labios descendieron hasta posarse en mi cuello y hay siguió su descenso, yo estaba idiotizada, no podía reaccionar sus simples caricias me hacían gemir de placer, yo intentaba morder mi labio para no dejar en claro lo mucho que lo deseaba, porque esto era absolutamente inconcebible, así que con la mayor fuerza de voluntad lo aparte de mi...

THE BEASTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora