Teo apareció por la puerta de la cocina interrumpiendo el único momento cómodo que había habido entre Ciara e Ethan.
- ¿Cómo vais?
El vampiro y la pelirroja se miraron de manera cómplice, buscando una respuesta, y él sonrió volviendo a poner su atención en su amigo.
- Bien.
- ¿Estás bién, Ciara? -preguntó Teo interesándose por su bienestar.
Ella asintió con la cabeza y volvió a entretenerse con la comida.
Ethan rodeó el indefenso cuerpo de la chica con su brazo en un frío intento de abrazo.
- Siento interrumpiros este precioso momento, pero son las 05:00 -les informó Teo- Ethan, vamos a tener que irnos.
- Lo sé, lo sé -contestó él muy a su pesar.
- Ciara se puede quedar aquí -Teo esperó la respuesta de Ethan, que lo único que hizo fué observar a la chica mientras comía- no le va a pasar nada -comentó a sabiendas de que a Ethan no le gustaba separarse de sus piezas, que en este caso, esa preciosa pelirroja era algo más que eso- además, va a estar con Esmeralda.
Ciara posó sus ojos en los de Ethan esperando que aceptase, lo que más quería ella ahora era al menos poder estar junto a su amiga y no tener que volver a esa habitación donde había pasado los últimos días.
- Está bién -aceptó Ethan bajo la esperanzada mirada de la chica- pero Bénjamin también se queda.
Teo asintió y se marchó de vuelta al salón para dejarlos otra vez a solas.
- ¿Dónde vais? -preguntó ella con voz tenue.
- Está a punto de amanecer y tenemos que volver a nuestros aposentos.
Ella sonrió levemente negando con la cabeza.
- ¿Qué? -preguntó Ethan ante ese gesto.
- Aposentos -repitió la palabra que el vampiro había dicho- suena tan antiguo...
- ¿Te parezco antiguo yo? -bromeó Ethan ofendido.
- No lo sé -confesó Ciara sonriendo- ¿Cuántos años se supone que tiene que tener un vampiro?
Ethan esbozó una amplia sonrisa al oir la palabra "vampiro" sin que la pelirroja enloqueciese o se deprimiese.
- Muchos -contestó él- ¿Has acabado ya? -le preguntó para retirar la bandeja.
Ella asintió y el vampiro recogió la superficie de plástico y volvió al salon con Ciara.
- ¿Ya estás? -preguntó Teo.
Ethan asintió.
- No quiero que te vayas aún -le confesó Ciara a Ethan al oído, abrazandole repentinamente.
El vampiro se sorprendió por el afectuoso gesto, y no supo cómo responder, los abrazos y ese tipo de acciones no se le daban bién.
En ese momento Ciara se dió cuenta de que en realidad, muy, muy, pero que muy en el fondo, puede, y solo puede, que Ethan no fuese tan malo y despiadado.
Si lo fuese, no le hubiese aceptado el abrazo, o la hubiese deborado ahí mismo, o cualquier otra cosa peor.
Pero pensó que quizás le costaba demasiado ser bueno con los demás, a Ciara le gustaría que Ethan fuese como Teo.
También se le pasó por la cabeza que quizás fuese así por algo fortuito de su pasado, o igual no, y simplemente era así de perverso por naturaleza.
ESTÁS LEYENDO
Heartless
VampireUn nuevo clan de vampiros se crea en Nevada, pero estos no son normales a la hora de elegir y consumir sus presas. Ponen mucha atención en completar su colección humana con lo mejor de lo mejor. Ciara, una de sus victimas elegidas para la colección...
