En otra piel...

116 4 0
                                        


Disfrutaba ver tu sonrisa cuando estábamos juntos, eran pocas las veces en la que lo hacías y yo me sentía tan plena. Sentía que disfrutabas estar a mi lado y a mi me encantaba ser el motivo de tus sonrisas.

Cuando me perdía en tu mirada, el mundo se volvía basura, el cielo dejaba de ser hermoso y tus ojos azules eran mi nuevo cielo.

No me enamoré por tu físico, pero no puedo negar lo hermoso que eras, quería dibujarte a todas horas del día y en todos tus estados de ánimo.

Me probé un vestido rojo que había visto al pasear por la tienda. Salí del vestidor esperando tu respuesta.

- ¿Qué tal? - di una vuelta en el mismo lugar para que apreciarás mejor el vestido.

Subiste la cabeza y vi como arrugaste tu nariz. No te gustó.

- estás demasiado delgada, no te queda bien - dijiste con amargura, te importó tan poco tus palabras que solo volviste a bajar la cabeza hacia el celular.

Cuando estuve en mi casa, me paré justo al frente de mi espejo y mi respiración se empezó a agitar, por mis manos corría el sudor que emanaba de mi cuerpo, las piernas dejaron de reaccionar, mi cabeza empezó a girar y todos los comentarios al respecto sobre mi físico llegaron a mi mente.

"Estás muy delgada".

"Quisiera ser como tú, comes mucho y no engordas".

"Se te ven los huesos".

Una lágrima, luego dos, y de la nada, lloré. No tienes idea de lo mucho que quise olvidar todas esas opiniones, pero tuviste que llegar tú y echarle sal a la herida.

Lloré toda la noche porque no sabes cuantos años deseé estar en otra piel.

Nuestros recuerdosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora