Antes de que papá me respondiera, el capó de un Volkswagen Beatle de color negro se asomó por la reja. Miré a papá confundida pero también entusiasmada ante la idea de que ese auto podría ser mío. El asintió y apuntó al auto con el mentón. Le sonreí y corrí hacia el auto.
Gabriel se bajó del asiento del conductor y abrió los brazos para darme un abrazo. Negué con la cabeza y fui hacia él en ademán de abrazarlo, pero en el último segundo evadí su abrazo y me metí en el auto.
-Me encanta cómo me quieres.-Dijo haciéndose el sentido.
De mala gana le lancé un beso desde el auto. Me sacó la lengua y se dio la vuelta dándomela espalda.
Rodé los ojos y me concentré en lo que tenía al frente. Era un auto viejo, un escarabajo como le dicen por ahí. Le habían pintado de nuevo el exterior y habían cambiado las llantas, pero eso no le quitaba su dulce aire retro. Acaricié el volante de cuero y me acomodé en mi asiento.
-¡Hey Claire! ¡Sal de ahí y deja de jugar a los autitos!- Gritó Gabriel.
Me bajé pesadamente del auto. Estaba disfrutándolo. Mi padre conversaba con Gabriel con una expresión seria y un papel en la mano.
-¿Te gusta?- Me preguntó no muy convencido.
Papá se veía inseguro ante el regalo, pero de todas formas le sonreí de oreja a oreja y asentí, de todas formas, sí me gustaba mi auto. Gabriel parecía satisfecho y orgulloso por su regalo. Papá pasó su brazo por mis hombros y me apretó contra sus costillas.
-Bueno Claire, quizás no es el Ferrari rosa que probablemente te hubiera gustado... -Hice una mueca de asco, no me gustaba ni la idea del Ferrari o del rosa- Pero es una joyita de todas formas. Yo lo llamaría: Napoleón .- Dijo Gabriel con el pecho hinchado.
-¿De verdad le quieres poner Napoleón?- Dije entre risas.
-Soy profesor de historia, y como yo te lo regalé, yo le pongo el nombre. En todo caso, el nombre tiene "onda"- Hizo comillas con los dedos.
-No lo repitas,por favor.
-¿Por qué? ¿Acaso no soy "cool"?
-No, no lo eres.
-Creo que deberías enseñarme a ser "cool" en ese caso, si es que eres lo suficientemente cool para enseñarme.- Levantó las cejas hacía mi, esto es guerra.
-¿Con que dudas de que soy cool? Muy bien, yo te enseño a ser cool, pero la verdad, no creo que puedas aguantar el entrenamiento.- Dije en el tono más presumido que me salió.
-Si una ñoña como tú se dice que es cool, no hay duda de que nací para esto.
¿Ñoña? Perfecto, aquí se arma la Tercera Guerra Mundial.
-¿Ah si? Pues déjame decirte que...
-Claire y Gabriel, basta.- Interrumpió papá.
¡Pero si tenía los mejores argumentos como para dejarlo llorando en el piso como cuando discutimos sobre el color del vestido! Esa discusión fue épica, el "Team Negro&Azul" nunca muere.
-Parecen niños, por favor paren.
-¿Niño yo? Ella tiene dieciséis, técnicamente es una niña.
-Madura ya, Gabriel.
Mi tío me miró feo y supe con su mirada el claro mensaje que me mandaba: "Esto no se acaba así"
Antes de que Gabriel le pudiera responder el argumento a papá, éste ya se había dado vuelta, llevándome a mí, dejando a Gabriel hablando sólo. Cuándo miré sobre mí hombro lo ví con las mejillas infladas y el ceño fruncido cual niño mimado que le niegan algo.
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Visto a las 10:25
Teen Fiction«"Ojos pardos" te ha enviado un mensaje.» El mensaje de un desconocido ¿Le contestarías? Datos que no revelan mucho ¿Te seguirías sintiendo segura? Una sola oportunidad de libertad ¿La tomarías?