Capitulo II

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Es un hermosa tarde  verdad -Eso pensé hasta que vi a un par de bravucones molestando a un niño indefenso en la esquina de la calle-

—¡Hey! Imbeciles suelten al niño -Dije con un tono amenazante-

-Y si no ¿Que?, Nos vas a pegar- Dijo uno de los chicos- a lo que los otros respondieron con una carcajada-

-Hare algo mejor-

-Le di un puñetazo al atacante principal a lo cual el respondió con una patada en la entrepierna-

-Caí al suelo disparado, cuando de reojo vi como el niño salía corriendo de allí-

-Todos los demás estaban concentrados en la pelea, cuando me vieron tirado en el suelo rieron desesperadamente y comenzaron a darme patadas y golpes, quería moverme pero una fuerza extraña me lo impedía-

-Cobarde- Dijo uno de ellos, después de esa frase se fueron todos, dejándome allí herido y cubierto de sangre-

La calle era un lugar abandonado así que no transitaba la gente, cayó la noche y hacía frío así que cerré los ojos lentamente y dormí-

Cuando desperté estaba en mi casa sin moretones y acurrucado en mi cama-

-Debió de ser un sueño- -Dije-

Fui a hacer el aseo personal mire al espejo del baño y detrás mío había una sombra, las luces se apagaron y pude ver con más claridad, lo reconocí de inmediato era aquel Niño de mi sueño-

-Gracias- dijo el con una cálida sonrisa para así desaparecer una vez más-

Mark.

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