Capítulo 4:
Tomo aire poniendo la mano sobre el pomo de la puerta y abro.
Puedo ver una clase de unos 20 alumnos y a un profesor bastante joven de pelo rizado oscuro y ojos oscuros, me sonríe y me presenta a la clase, yo les sonrío a forma de saludo y me siento en mi sitio.
Llega la hora del almuerzo y salgo fuera, se me había olvidado coger comida de casa así que no como y enciendo un cigarro, lo reconozco, tengo un problema con fumar, dejo salir el humo despacio observando sus movimientos embobada.
—Hey ¿No comes?— Se acerca Gabriel por detrás y yo respondo dando un pequeño salto.
—Deja de ir asustando a la gente— Le regaña Raúl.
—Que va, se me olvidó el almuerzo en casa— Tontamente escondo el cigarro detrás mía, sé perfectamente que me han visto no sé qué hago.
Raúl se acerca a mi serio quedándose a milímetros de mi rostro, no puedo evitar sonrojarme, mete su mano por detrás mía acariciando mis caderas haciendo que mi respiración se agite y me quita el cigarro para darle él una calada y echarme el humo en la cara.
—No tienes mal gusto— Lo miro sin saber que decir y me pone el cigarro en la boca apartándose.
Gabriel nos mira sonriendo y se acerca ofreciéndome la mitad de su bocadillo.
—Deberías comer— Sonríe amable y cojo la mitad tocando su mano sin querer.
—Gracias— Tiene unos ojos hermosos, estos chicos son demasiado para mí.
Unos profesores los llaman a lo lejos.
—Vamos Gabe— Raúl se va sin siquiera despedirse.
—Hasta pronto Diana— Gabriel me sonríe y se va con él.
Le doy un mordisco al bocata mirándolos irse.
—¿Eres nueva y ya conoces a esos dos?— Me sobre salta una voz femenina a mi espalda, me giro para ver quien me habla, era una chica de mi clase de pelo largo liso y rubio y ojos café bajita y algo rellenita.
—Eh, me indicaron cómo encontrar la clase—
—Son guapos ¿Verdad?— Se sienta a mi lado sonriendo.
—Me llamo Lilith, me siento detrás tuya en clase—
—Yo soy Diana un placer— Le sonrío y sigo comiendo tranquila intercalando con el cigarro.
—¿Te gusta fumar?—
—Me relaja—
—¿Estas nerviosa? Pobre, tranquila son los nervios del primer día—
Sonrío y al poco suena el timbre indicando que debemos volver a clase, termino de comer y apago el cigarrillo y entramos juntas a clase.
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Como estrellas fugaces
RomanceLa actualización de mi primera historia "la hermandad de la pluma azul"