5 años atrás
Julia
-Juliaaa! El desayuno está listo, baja antes de que yo suba por ti- mi hermana me gritó desde la planta baja.
-¡Enseguida bajo!- suspiré abatida, la noche anterior no había podido pegar un ojo, estaba muerta de nervios pero al mismo tiempo muy ansiosa, pues no todos los días se empieza la universidad.
Luego de darme un baño, acomodar mi cabello y elegir mi ropa para ese día, aplique un poco de maquillaje en mi rostro para ocultar aquellas ojeras que se asomaban por debajo de mis ojos. Una vez que ya me encontraba con una apariencia presentable baje a desayunar. En el comedor se encontraba toda mi familia; mi padre Robert Gilbert (siempre en la silla que encabezaba la mesa con su diario de la mañana), mi madre Miranda Gilbert (al lado de él disfrutando de su te en hebras y sus masas finas), mi hermana Melissa (madura y perfecta como siempre, la preferida de todos, siempre puesta arriba de un pedestal). Y por ultimo estaba yo, la única de los Gilbert que se rehusaba a estudiar abogacía por el simple hecho de querer complacer a papá. No, yo quería algo más, quería aventura, riesgos, amor, quería viajar y admirar los más bellos paisajes, quería plasmarlos en un lienzo y ver cómo todo el mundo admiraba mis obras y mi manera de ver el mundo, quería ser una artista.
-Buenos días!- Saludé- Perdón la demora, estaba terminando de recojer mis cosas.
-Deberás mejorar tu puntualidad, ahora que ya estás en la universidad tendras que hacerte responsable de llegar a cada una de tus clases a tiempo y de mantener una asistencia perfecta- crítico mi hermana con desaprobación- Tienes 10 minutos para desayunar antes de que partamos para la residencia.
-Pero, creí que ustedes me llevarían- dije dirigiendo la mirada hacia mis padres.
-Tu madre y yo debemos ir al despacho, tenemos una junta sobre un caso muy importante- se excuso mi padre. Yo sabía que el estaba enojado por mi elección de carrera, pero ¿Tal era su orgullo que no me acompañaría a mi primer día en el campus?
-Bueno- interrumpió mi hermana- deberíamos irnos si queremos llegar antes de que se congestione la carretera- Dirigí una última mirada hacia mis padres, al ver que ninguno de ellos se inmutaba ante mi partida decidí que ya era hora. Mi nuevo hogar aguardaba.
Fuera de la casa el sol golpeaba fuerte, agradecí mi elección de ropa en ese instante. Llevaba puesto un vestido azul que resaltaba la tonalidad bronceada que había adquirido mi piel aquel verano después de pasar varios días en la playa, y en los pies unas sandalias simples de color negro. Mi cabello caía sobres mis hombres con pequeñas ondas, dándome una apariencia relajada. Al entrar al Audi rojo de mi hermana sentí algo de nostalgia, quería despedirme de mis padres de otra manera pero no podía dar el brazo a torcer ahora, no después de todo lo que había luchado para que mi familia aceptara la idea de que estudiara lo que a mi mas me apasionaba. Coloque mi cinturón de seguridad y Melissa encendió el motor haciéndolo rugir y dando comienzo a este viaje.
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NO IMPORTA EL TIEMPO
RomanceEl amor, cosa misteriosa, dicen que lo que tiene que ser será, no importa el dónde ni el cuando... ¿Qué harías si ese chico al que le diste todo y más, aparece en un tu puerta después de años de haberte hecho pedazos el corazón y comienza a poner to...
