Cinco años antes
Alex
Ha pasado una semana desde que la conocí, una semana desde que mis labios rozaron esa mejilla tan suave y delicada como si de porcelana se tratara. No he podido sacarla de mi puta cabeza desde esa noche, solo pienso en hacerla mía, en besarle esas infartantes curvas y oírla gemir mi nombre cuando se corra. ¡Dios! Es que ni siquiera la he visto y ya me puse cachondo de solo imaginarme dentro de ella. Julia es la mujer mas hermosa que vi en toda mi vida, y tiene esa mirada tan dulce y al mismo tiempo tan juguetona que evita que deje de pensar en ella, muero de ganas de conocerla mejor y saber mas de su historia. Es por eso que me propongo invitarla a cenar esta noche.
Tomo una pequeña ducha y me perfumo antes de cruzar el pasillo hasta su puerta y tocar el timbre.- YA VAA .- La oigo gritar desde el otro lado. Cuando abre la puerta parece algo sorprendida de verme pero eso no le impide curvar sus labios para mostrarme una bella sonrisa.- Ho-hola.- las palabras casi se me quedan atascadas cuando noto que lleva puesto solo un mini short que deja al descubierto esas perfectas piernas y un top que me permite entrever su vientre plano, su cabello esta amarrado con una liga formando un revoltoso rodete ¡Joder! Empiezo a sentir como la erección crece en mi entrepierna, tengo suerte de haberme puesto estos vaqueros ajustados.- Hola, disculpa mis pintas pero me encontraba limpiando y no me ha dado tiempo de cambiarme todavía ¿Quieres pasar?.- sentí su respiración agitada como si hubiera corrido una maratón.- Si claro, gracias.- ella se hace a un costado para dejarme entrar y me indica que tome asiento en un pequeño sofá color mostaza, este lugar es tan luminoso, al contrario de mi apartamento, aquí todo parece estar lleno de vida y color, todo es tan fresco.- ¿Y bueno?- con esas dos palabras me saca de mi ensimismamiento.- ¿Qué ha sucedido para que el caballero venga a tocar mi puerta? Si se puede saber.- Suelta en tono burlón. Cojo aire y junto valor para pronunciar las siguientes palabras.- Quería invitarte a cenar esta noche... Entonces ¿Te apetece?.- Pasan unos segundos que se sintieron mas bien como horas. ¡Mierdaa! No dice nada, la he cagado, pero antes de que mis cabeza siga dándole vueltas al asunto se acerca y responde.- Si, eso sería agradable.- Cuando oigo esas palabras salir de su boca mis pulmones se relajan soltando el aire que no sabia que estaba conteniendo.- ¿Es en serio?.- pregunto dudoso para asegurarme que no me esta gastando una broma.- Si, por supuesto, yo siempre hablo en serio ¿Esperabas que dijera que no?.- Me inquieto un poco en mi lugar por los nervios.- Bueno, es que quizás no te interesaba cenar conmigo, ya que no empezamos de la mejor forma.- Abre la boca y la cierra para acto seguido volver a abrirla y soltar.- Se que no empezamos con el pie derecho pero eso ya esta olvidado, y claro que me gustaría cenar contigo y no es ninguna broma, lo prometo.- Elevo mis labios y le muestro una gran sonrisa de alivio, pensé que esto seria mas difícil pero me alegra que no lo fuera.- Bien ¿Te parece que te recoja esta noche a las nueve?.- Se acerca un poco mas y me toma de la mano, eso no lo esperaba.- Me parece perfecto, iré a arreglarme y nos vemos a las nueve.- me sorprende cuando planta un beso en mi mejilla. Salgo del apartamento para que pueda cambiarse y yo hacer lo mismo.
Dos horas mas tarde recojo a Julia de su apartamento. No puedo evitar que mi mandíbula caiga dramáticamente cuando la veo caminar hacia mi dentro de un vestido negro que se pega a todo su curvilíneo cuerpo y que deja expuesta la dorada piel de su espalda, con unos tacones rojos y el cabello ligeramente rizado cayendo a los lados de su hermoso rostro. Y mejor no hablemos de esa boca que esta noche esta pintada de un color carmesí tan excitante que tengo que respirar hondo para no volverme loco y besarla ahora.- Estas preciosa.- le sonrió ampliamente, noto como sus mejillas se ruborizan.- Gracias, tu también estas muy guapo.- Había elegido ponerme una ropa un poco menos informal, quería impresionarla hoy.- Gracias Juls.- Enarca una ceja.- ¿Juls?.- entramos en el elevador para bajar al lobi.- Si, ya estamos entre amigos, te puedo llamar así ¿No?.- Ella suelta una corta risa.- Nadie me llama así, pero esta bien, tu puedes hacerlo.- Le sonrió de vuelta antes de que las puertas del elevador vuelvan a abrirse. Abandonamos el edificio y caminamos unas calles hasta llegar a nuestro destino, esta noche quería que fuera especial por lo que elegí llevarla al resto-bar donde toque por primera vez con mi banda. Somos una banda de rock, pero nada pesado, somos cinco: Josh (El baterista); Marco ( En el teclado); Noah (en el bajo); Michael ( en la guitarra eléctrica) y por ultimo yo (el vocalista).- Juls ¡Bienvenida a Twister! Este es uno de los lugares donde toca mi banda frecuentemente ¿Te gusta?.-Fija sus ojos un momento en el lugar delante de ella y luego voltea para verme.- ¡Me encanta! No sabía que tuvieras una banda, tienes que dejarme escucharlos algún día- No puedo evitar sentir ternura ante su emoción.- Te invitaré al próximo ensayo para que puedas conocerla. Ahora entremos.-
Cuando entramos el lugar está lleno, excepto por algunas mesas que se encuentran pegadas al escenario. Tomo su mano y la guío para que tome asiento y yo hago lo mismo, esperamos que la camarera se acerque para ordenar, se demora más de lo pensado. Unos minutos después por fin nos toman la orden, yo pido unos ravioles con salsa cuatro quesos y Juls pide una hamburguesa con papas francesas.- ¿Y para beber?.- consulta la camarera que no ha dejado de follarme con la mirada ni por un momento.- Yo tomaré una cerveza.- Twister es conocido por dos cosas; por el buen gusto por la música y porque sirven las mejores cervezas artesanales de toda la ciudad.- ¿Y tú?- Pregunta doña acosadora a Juls.- Lo mismo que ordenó él.- La camarera se retira y mi cita me mira acusadoramente.- ¿Cuántas veces te has tirado a esa tía?- Suelto una carcajada en el momento que esas palabras salen de su boca, no puedo contener la risa.- ¿Por qué crees que me he liado con ella?- Me mira y percibo algo de rabia.- Pues porque no te ha dejado de desnudar con los ojos desde que nos sentamos aquí.- No logro controlarme y vuelvo a soltar otra carcajada.- Disculpa, es que me parece a mí o tú estás celosa.- Veo su expresión perpleja, trata de disimular que lo de aquella chica no le molestó.- ¡No! ¿Por qué habría de estar celosa yo, no nos conocemos, a penas somos amigos?- intenta sonar despreocupada pero noto la falsedad en su actitud.- Eso pareció, pero si me dices que no es así te creo.- Sonrío traviesamente tratando de aligerar un poco la tensión generada. Cuando nuestra comida llega veo como los ojos deseosos de Juls se posan en su Hamburguesa antes de comenzar a devorarla y yo ataco mis deliciosos ravioles, los dos brindamos por una buena noche y golpeamos nuestros vasos derramando algo de cerveza sobre la mesa. Toda la cena estuvo llena de charla y anécdotas, ella me platico algo sobre cómo era su familia y como no estaban de acuerdo con lo que decidió estudiar y yo le hable de mi mamá y de mi hermana menor que vivían en Belveu, desvíe el tema cuando menciono a mi papá ya que la verdad no me apetecía hablar sobre el, por suerte lo comprendió y continuo preguntandome otras cosas y contándome más sobre su vida en San Francisco.
Eran las once de la noche cuando abandonamos aquel lugar. Caminamos por las calles de Seattle en completo silencio, pero no era incómodo en realidad me llenaba de paz, cuando llegamos a la puerta de nuestro edificio la sostuve para que ella pasará primero y la seguí hasta el elevador que nos dejó en nuestro piso al cabo de unos cinco minutos, la acompañe de nuevo hasta su apartamento y ahí fue cuando todos los nervios volvieron a acumularse en mi interior. Trague saliva pero no pude encontrar mi voz, agradezco que haya sido ella quien rompió el silencio.
-Fue una gran noche, gracias Alex- dijo con voz suave. Luego se puso de puntillas para darme un beso en la mejilla sospecho, pero sin pensarlo más acorte la distancia que nos separaba y le robe un pequeño beso de sus labios. Cuando abro los ojos me está mirando y no puedo descifrar si está enojada o si me va a golpear, pero no esperaba lo que pasó a continuación. Juls me tomo por el cuello y estampó su boca con la mía, deseosa y ansiosa, lamí su labio inferior con mi lengua y pronto sentí como abría su boca invitandome a entrar, dando paso a que nuestras lenguas se unieran en una sesión de juegueteo y caricias, sentí como mi corazón se aceleraba, jamás tendría suficiente de esto. Unos segundos después separamos nuestras bocas jadeando e intentando reponer el aire, sujete su barbilla y con dulzura deje un rápido ultimo beso en la comisura de sus labios. Me sonrió y se despidió, le desee unas buenas noches y ambos desaparecimos tras nuestras respectivas puertas.
Tire mis llaves y mi cartera sobre la mesada de la cocina, cogí una cerveza de la nevera antes de tirarme en mi sofá y encender la tele, después de ese beso sería imposible pegar ojo, así que hice zapping hasta dar con una película de terror que no había visto, no recuerdo cuanto tiempo después logré dormirme.
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NO IMPORTA EL TIEMPO
RomanceEl amor, cosa misteriosa, dicen que lo que tiene que ser será, no importa el dónde ni el cuando... ¿Qué harías si ese chico al que le diste todo y más, aparece en un tu puerta después de años de haberte hecho pedazos el corazón y comienza a poner to...
