Capitulo 7

20 0 0
                                        

Presente

Julia

Hoy era domingo, y eso solo significaba una cosa: Club de golf. Todos los domingos Dean y yo junto a algunos de sus socios en compañía de sus  esposas pasábamos el día jugando golf. En realidad solo los hombres jugaban, nosotras nos dedicabamos a tomar un té helado o limonada con jengibre  con algunas masas finas mientras comentábamos cosas banales. La verdad es que ninguna de estas mujeres me simpatiza, solo saben hablar de dinero y despedazar a aquellos que según ellas no estan a su altura. Creo que sí no fuera por el hecho de que soy la prometida del socio de sus maridos más de una no me dirigiría la palabra, tampoco es que me importe mucho, hago esto por Dean y nada más. Si de mi dependiera estaría en mi balcón con los cascos puestos escuchando a todo volumen música ochentosa y llenando un lienzo de colores y garabatos,  despegada de toda esta fachada de lady.
Eran las 12 AM cuando los "caballeros" se unieron a nosotras para almorzar, solo hablaron de trabajo y más trabajo. Estaba perdida en otro planeta cuando Ben me hizo una pregunta, apenas audible para mí- Juliaa- agito la mano delante de mi cara- ¿A dónde te has ido?- esboce una sonrisa como disculpa- Disculpa, solo me distraje por un segundo ¿Que me preguntabas?- Amablemente repitió la pregunta- Preguntaba si ya han puesto fecha para la boda- me miró a la expectativa de mi respuesta- De hecho aún no, queremos pensarlo bien para que todo sea perfecto- concluí de manera rápida. Desde que Dean me había pedido ser su esposa meses atras no habíamos vuelto a hablar del tema, con todas las reuniones de trabajo y los viajes, no tuvimos oportunidad de discutir sobre el lugar o la fecha o nada. Y para ser honesta no era el mejor momento para pensar en mi boda, ya que ni siquiera estaba segura de lo que sentía ahora que había vuelto a ver a Alex, se que solo fueron unos minutos y que no sucedió nada entre nosotros en ese baño pero basto con que el reapareciera en mi vida para hacerme dudar de cada sentimiento del que creía estar convencida.
...

La noche nos cubría cuando aparcamos en el garage de casa, lo único que deseaba era tumbarme en mi cama y dormir profundamente hasta que los ojos me dolieran. Ni bien entrar me dirigí al baño y prepare un baño de inmersión, con sales relajantes que desprendian aroma a vainilla y canela. Me sumergí en el agua caliente y recosté la cabeza hacia atrás sobre el borde de la tina. De pronto el sonido de la música invadió mis oídos y la puerta del baño se abrió con un chirrido -¿Te puedo acompañar?- Mi prometido atravesó la entrada envuelto en un baton blanco con dos copas en mano llenas de vino tinto- Claro que si cariño- le hice un lugar para que se colorá por detrás mío. No tardó mucho en dejar caer la bata y quedarse desnudo frente a mi. Lo mire con admiración, era realmente guapo, tenía mucha suerte de tener a alguien como el a mi lado, entonces porque demonios no dejaba de pensar en Axel. Sacudí la cabeza como si eso fuera a desaparecer mis pensamientos. Estuvimos un largo rato acurrucados en el agua, nuestras manos ya tenían  arrugitas -¿ Estás bien?- susurro mi prometido- Si, claro- intenté sonar lo más real posible- Julia, no me mientas, se que algo te pasa. Has estado rara desde el día de la cena de negocios.- yo tan solo miraba como la espuma iba desapareciendo de a poco, tenía la sensación de que si sus ojos me miraban iba a descubrir que estaba mintiendo- Solo estoy algo cansada, Jen me ha dicho que tengo que presentar 4 cuadros en una semana y solo he pintado uno y ni siquiera es realmente bueno- me observó con compresión y levanto mi barbilla- Tranquila, todo saldrá bien. Tal vez debas tomarte un descanso del trabajo, podemos irnos unos días y despejarnos en algún lugar muy lejos de aqui- por un instante considere la idea, pero pronto la descarte, no podía huir de mis problemas yo no era una cobarde- No hace falta, tu estás muy atareado en tu trabajo y tienes cosas más importantes que preocuparte por mi estrés, ya lo resolveré. Además no puedo perder tiempo, tengo que terminar esos cuadros o Jen me matará- le sonreí intentando una expresión chistosa- Como tú digas cariño, pero quiero que sepas que si cambias de parecer mi oferta sigue en pie- depósito un leve beso en mi cien.
Nos fuimos a la cama luego de nuestra sesión de relax, encendimos la tele y buscamos una película, era una de amor de esas que te hacen lloriquear, sorpresivamente sentí como una mano me acariciaba el vientre- Dean amor, fue un día largo y estoy agotada- su tacto no seso, comenzó a descender hacia mis muslos, sentí como poco a poco empezaba a sudar por la incomodidad, no podía hacer esto, no cuando mi ex estaba tan presente y no cuando sentía que quería que fuera el quien me estuviera tocando- Vamos cariño, déjame ayudarte a relajarte- mi prometido no se daba por vencido, sus labios se estamparon con los míos, era un beso suave y dulce, nada brusco. Respondí a su beso, pero cuando se posicionó arriba mío entre en pánico, no sabía cómo frenar esto, no podia decirle que estaba pensando en otro hombre y que por eso no toleraba su tacto.- Dean hoy no, por favor, estoy muy cansada y mañana tenemos un día largo por delante- pase mis manos por su pecho y lo empuje sutilmente. Su expresión se transformó y ya no era dulce, era fría y llena de ira- ¿¡Pero que diablos te sucede!?- se levantó de la cama y comenzó a respirar agitadamente- Nada cariño, es solo que...- no pude continuar porque repentinamente me interrumpió- ¡Deja de mentirme, hace días que estás extraña y distante, no me miras no me besas y definitivamente no quieres tener sexo conmigo!- Mi corazón latía a mil por segundo- Cálmate, por favor, no te estoy ocultando nada y no estoy distante, solo estoy abrumada por el trabajo- dije con un tono conciliador- Tu de verdad crees que yo soy idiota Julia ¿Esperas que crea que esto es por tu trabajo? Sabes, cuando quieras ser honesta hablamos, hasta entonces lo mejor será que nos distanciemos- mi cara se derrumbo- ¿Que quieres decir?¿Quieres separarte de mi?- sentí como mis ojos comenzaban a arder, el inspiro y luego soltó el aire intentando calmarse, su voz ya no era un grito- Digo que lo mejor va a ser separarnos temporalmente, que nos tomemos un tiempo para pensar y reflexionar. Quiero que estés segura de que estar conmigo es lo que quieres.- por mis mejillas caian lágrimas, no podía creer que esto me este pasando- Está bien, si es lo que tú deseas, lo haremos a tu manera- Cuando levanté mi mirada el se había acercado y estaba estirando su mano para acariciar el costado de mi rostro.- Lamento haber enloquecido, no quiero que llores ni que estés mal, solo es un tiempo y eso no significa que yo no te ame. Puedes quedarte en casa y yo me iré a un hotel.- No podía entender como después de todo el podía seguir siendo tan caballero conmigo- Gracias, pero creo que lo mejor será que yo me vaya, pasaré algunos días con Samy y aprovecharé para estar cerca de la galería.- mi llanto paro sin que me diera cuenta, tomé su mano y la acaricie, no sé cuánto tiempo pasamos así pero en algún momento rompimos el contacto y nos dormimos.
Al día siguiente llame a mi mejor amiga y le conté lo que había sucedido y como había terminado mi prometido por pedirme un tiempo. Una hora después estaba en mi mini Cooper con todas mis cosas emprendiendo viaje hacia su casa. Llegué 20 minutos más tarde, ella me esperaba en la puerta con una rebosante sonrisa, se acercó a mi con los brazos abiertos y me recibió con un abrazo- Todo estará bien Juli- acaricio mi espalda como consuelo- Gracias Samy, no será por mucho tiempo- terminó el abrazo y me miró- Tu puedes quedarte todo el tiempo que quieras, estoy muy feliz por qué estés aquí, esto será divertido- no pude evitar contagiarme de su alegría- Eres la mejor- dije- Lo se- hizo un gesto de superioridad que me obligó a soltar una carcajada.

1 semana después

Paso una semana desde mi discusión con Dean, no habíamos hablado ni una sola vez desde aquella noche, me sentía algo perdida sin el, sin sus mensajes de Buenos días sin su presencia en la cena o sus besos cuando pintaba. Pero muy adentro mio y a mi pesar sabía que el tenía razón, no podíamos seguir adelante si yo no estaba segura de lo que quería y solo había una manera de saberlo... Cogí mi móvil de la encimera de la cocina con la esperanza de que aún tuviera su antiguo número, le di a la tecla de llamar y dos tonos más tarde alguien respondió.- ¿Hola?- mi corazón quería escapar de mi pecho, escuchar esa voz tan masculina y tan familiar me ponía los nervios de punta- Ho-hola- mierda ya estaba  tartamudeando- ¿Quien es?- su voz era dura, trague saliva e intenté sonar lo más firme posible- Soy Julia, lamento molestarte, solo quería..- mi boca se seco, las palabras no salian- ¿Querías?- dijo alargando un poco las letras, respire hondo y prosegui- Quería saber si podíamos juntarnos a tomar un café y charlar- El silencio predominó por algunos minutos- Podemos hacerlo, hoy estoy tapado por el trabajo pero mañana por la tarde estoy disponible- Todo era tan extraño, tan formal- Claro, por la tarde estoy libre, te veo en el Mets Café, el que está a unas calles de la universidad ¿Lo recuerdas?- Ese era uno de los lugares que frecuente en mi etapa universitaria cuando éramos novios- Claro, te veo allí a las tres.- No pude evitar sonreír como tonta- Te veo allí- sentí mis piernas volverse de goma cuando corte aquella llamada, toda la tensión se había disipado, conduje mi cuerpo como pude hasta el sofá y me desplome, era increíble como todo había cambiado en tan solo una semana, todo se puso patas para arriba y era todo gracias al maldito Alex Hastings.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: May 17, 2022 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

NO IMPORTA EL TIEMPODonde viven las historias. Descúbrelo ahora