Presente
Alex
Desde el primer momento en que la idea cruzo mi mente supe que esto no iba a resultar bien y aún así no pude evitar sentir curiosidad cuando su nombre surgió en la reunión. Al principio intenté convencerme de que era una extraña y enorme coincidencia que la esposa de uno de nuestros clientes más importantes llevará el mismo nombre y apellido que mi ex novia de la universidad. Pero -¿ Y que si no lo era?- Todos estos años moría de ganas de saber de ella -¿Que había hecho después de que rompimos, estaba con alguien, se olvidó de mi, era feliz?- Así que sin pensarlo más, me di un baño caliente, me calze mi mejor traje y me aliste para recoger a mi cita de esa noche. Tabitha era mi mejor amiga y una follada en los dias en los que me sentía solo y estresado después de una larga jornada laboral, la realidad es que nunca pude ofrecerle nada más. Estaba tan roto después de Julia que me era imposible entregarme por completo a otra persona. Ella vivía a unas pocas calles de mi edificio así que no me llevo mucho tiempo recogerla. Llevaba un vestido rojo strapless que no dejaba nada a la imaginación, unos tacones plateados y el pelo recogido en una coleta, Tabitha era una de esas mujeres que frenan el tránsito y aunque muchos piensen que es solo un cuerpo bonito ella es mucho más, es buena persona, sabe escuchar y siempre estuvo para mí a pesar de que realmente a veces puedo ser realmente jodido. Cuando le mencioné la cena y que necesitaba una cita no lo pensó ni dos veces antes de ofrecerse a acompañarme, dijo que le encantaba codearse con gente de dinero y sentirse elegante aunque sea solo por un rato.
Cuando entro en mi auto me saludo con una gran sonrisa- -¿¡Que hay guapo, listo para divertirte¡?- dijo entusiasmada, no pude evitar sonreír, su alegría era contagiosa -Claro guapa ¡Vámonos ya! La fiesta nos espera- dije en tono chistoso.
...
Ya era hora, ya estábamos aquí y no había forma de que me retracte, intenté tragar y aligerar la bola de nervios que yo era en ese momento, pero no tuve éxito. Cuando escuché el crugir de la madera de la puerta de entrada levanté mi mirada, y ahí estaba, aún más hermosa de lo que yo la recordaba, con un vestido plateado de finas tiras que se amoldaba a todo su cuerpo lleno de curvas, tuve que respirar para controlarme y no babear, cada parte de ella me atraía como un imán, quería abrazarla y besarla pero sabia que eso no era apropiado, no después de todo lo que hice, no después de todo el daño que le cause.
Mi corazón dió un vuelco cuando su mirada de poso en mis ojos y note como su rostro se desfiguraba ante mi aparición, aunque ella intento disimularlo yo lo vi, no quería incomodarla así que me límite a desviar la vista a un punto fijo con indiferencia. Tan pronto como entramos a la enorme casa nos condujeron hacia una sala. Era un espacio muy grande, casi como mi departamento, las paredes llenas de cuadros que seguramente valían una fortuna, las paredes estaban pintadas de un color Borgoña que le aportaba algo cálido y sofisticado al lugar, todo hacia juego con todo, tanto que hasta resultaba empalagoso. Todo el espacio estaba lleno de caras desconocidas pero que notablemente eran de un status social importante. Un muchacho que supongo pertenecía al servicio doméstico me ofreció una copa de champaña, la tomé con gusto, la necesitaba si quería salir con vida al final de la noche.Tarde un instante en percatarme de que ya no estaba, había desaparecido. Mire al costado, a las escaleras, y la vi subir corriendo, no pude contenerme, la seguí. Medite un momento antes de tocar la puerta del baño, escuché como ella hablaba por teléfono con alguien pero no pude distinguir con quién.
Al cabo de unos minutos volví a golpear y sin demorarse mucho la abrió, sus ojos parecían fuera de órbita, buscando escapar de mi, como si fuera un maldito asesino en serie, pero se lo impedí, la intercepte y guíe de nuevo hasta el baño, tenía que estar a solas con ella y hablar aunque solo fuera por dos segundos. Pero se rehusaba a hablar conmigo, una cosa llevo a la otra y lo único que terminó pasando es que dijimos estupideces que crearon un ambiente tenso y cortante. Así no era como quería que fuera nuestro primer encuentro después de cinco años. La trataste como mierda y te fuiste de su vida ¿que pretendes? Me golpeó mi conciencia.
Fue un alivio que la noche acabará rápido, no veía la hora de meterme a mi auto y convertirme en Toreto, ganando la carrera por llegar a casa. Y por si se lo preguntaban, sí, soy fan de rápidos y furiosos. Soy tan fan que tengo un Lykan Hypersport rojo, pero eso no viene al caso. Veinte minutos después ya había aparcado en el estacionamiento de mi edificio -Antes había dejado a Tabitha en su casa que se ofreció a pasar la noche conmigo pero después de pensarlo un momento decante en que lo mejor era irme solo, le di un beso en la mejilla y le dije que la llamaría- Toque el botón para pedir el ascensor que me llevo hasta mi puerta de entrada, introduje la llave y por fin había llegado, aunque esa noche no pude dormir mucho, todo se repetía en mi cabeza, cada imagen de su cuerpo, de sus gestos, de sus ojos color miel que tanto me fascinan, todo de ella provoca que mi corazón lata a un ritmo que debería ser ilegal. Fue cerca de las 3 am que sentí como mis párpados comenzaban a pesar y luego ya no recuerdo nada más.
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NO IMPORTA EL TIEMPO
RomanceEl amor, cosa misteriosa, dicen que lo que tiene que ser será, no importa el dónde ni el cuando... ¿Qué harías si ese chico al que le diste todo y más, aparece en un tu puerta después de años de haberte hecho pedazos el corazón y comienza a poner to...
