7|

27.8K 1.8K 65
                                        

PV ADRIK:

Fin de semana y comenzaban los días libres, lo cual era una gran espera para mi ya que el trabajo nos consumía a mis hermanos y a mí, fin de semana significaba días con nuestra pequeña y tranquilidad.

- Amor – escuchar aquella delicada voz dentro de mi habitación me hacia dudar de que fuera real o aún seguía soñando

Siento como algo se sube sobre mi haciéndome abrir los ojos rápidamente y entonces mis ojos chocan con esa preciosa cara sonriéndome acomodada en mi pecho.

- Buenos días dormilón – dice regalándome una preciosa sonrisa como una muñeca haciéndome sonreír

- Buenos días pequeña – digo besando su nariz haciéndola reír

- Es hora de que te levantes, el desayuno está listo – dice besando mis labios cortamente para levantarse y caminar hacia la puerta, pero antes de que salga la tomo del brazo y la atraigo a mi para unir nuestros labios en un beso lento

- Podría acostumbrarme a esto – digo cuando nos separamos y acaricio sus mejillas

- A que – dice en un susurro mientras sus mejillas se tiñen de rojo haciéndome sonreír

- A ti en mi habitación y preparando el desayuno – digo besando su frente para después caminar hacia el baño dejándola sonrojada

PV AILEEN:

Esta mañana desperté temprano para poder salir hacia casa de los chicos para darles una sorpresa.

Después de despertar a Adrik camino hacia la habitación de Dillion.

- Hans te he dicho que no me... - dice cuando abro la puerta, pero se calla cuando voltea y me mira parada ahí en medio de su habitación

- Princesa que haces aquí – dice dejando de abrochar su camisa para caminar hasta mi y tomarme de la cintura

- Lo lamento yo no sabia que te molestaba que entraran a tú habitación – digo apenada bajando la mirada

- Amor no me molesta, en realidad me encanta que estés aquí – dice besando mi frente haciéndome sonreír

- Venía a despertarte, pero ya lo hiciste – digo riendo mientras me alejo para ayudarle a terminar de abrochar los botones de su camisa azul rey

- Cuando llegaste – dice mientras me mira con su intensa mirada

- Hace dos horas, pero quería terminar primero el desayuno, espero y no se molesten porque su guardia me haya dejado entrar – digo nerviosa

- Esta es tú casa princesa, puedes entrar y salir las veces que tú quieras – dice abrazándome – Incluso te puedes quedar a vivir aquí – dice sonriéndome

- Alto ahí marinero que el capitán aun no lo quiere hasta que tenga la certeza de que ese será su barco por siempre – digo mirándolo a los ojos

- Quieres decir que no estas seguras de estar con nosotros – dice poniéndose serio haciéndome darme golpes de cabeza mentalmente

- No amor, quise decir que hasta que no haya anillo no hay un hogar juntos – digo tomando sus manos – Pero aun es muy pronto para ello – digo besando sus labios cortamente

- Créeme muy pronto lo habrá – dice besando mis manos

- Bien ya hablaremos de eso después, ahora baja a desayunar – digo limpiando el labial de sus labios para caminar hacia la salida bajo su atenta mirada

En cuanto salgo de la habitación me detengo a dar una gran bocanada de aire, sabia que Dillion era una persona que le gustaba ser claro y el decirle algo así se que lo descoloco y lo hizo sentir que no estaba segura, así que tendría que irme adaptando a cada uno y tratar de no hacer las cosas mal con ninguno.

- Corazón – el grito que da Eloah en cuanto entro a su habitación hace que de uno pequeño yo y un salto haciéndolo reír

- Eloah – lo regaño cuando lo miro reír

- Lo lamento corazón, pero no pude evitarlo – dice acercándose para rodearme con sus brazos

- Me asustaste tonto – digo golpeando su brazo

- Lo lamento – dice acariciando mi cabello como si lo peinara

- Como sabias que era yo – digo mirándolo a los ojos

- Pase por la habitación de Adrik y escuche tú voz, además de que te vi entrar a la casa hace dos horas – dice sosteniéndome por la cintura

- Bueno yo solo venia a darte los buenos días – digo besando sus labios – Y que bajes a desayunar – digo alejándome, pero un azote en mi nalga derecha hace que lo mire rápidamente sorprendida

- Te quiero – dice como pequeño inocente haciéndome sonreír y negar para después salir hacia la habitación de Lando

Cuando entro a su habitación lo veo dormir plácidamente así que me acerco lentamente y de un salto me tiro sobre el para comenzar a gritar.

- Buenos días, ya salió el sol es hora de despertar – grito mientras escucho su ronca risa y de un momento a otro soy yo la que se encuentra debajo de él

- Así que una muñeca de porcelana vino a molestarme este día – dice muy cerca de mis labios haciendo que mi estomago se contraiga por los nervios

- Es hora de que te levantes – digo acariciando su mejilla mientras lo miro con una sonrisa burlona

- No negare que me gusto despertar así – dice robándome un beso para después levantarse y dejarme hacer lo mismo

- No tardes – grito cuando se pierde por el baño

- No muñeca, guarda comida para los demás porque arrasare con todo – grita haciéndome reír y caminar hacia la habitación de Hans

Cuando entro veo que todo está completamente ordenado y no hay rastros de él, cuando camino para inspeccionar si se encuentra en el baño o su vestidor escucho la regadera.

- Amor – digo lentamente mientras toco la puerta del baño haciendo que el agua deje de escucharse

- Amor – dice confundido detrás haciéndome reír

- Hola – digo sonrojada cuando abre la puerta dejandome verlo con el cabello y el pecho empapados mientras su cintura solo la cubre una toalla blanca

- Paso algo, que sucedió – dice preocupado mientras sale para ponerse frente a mi

- No pasa nada, solo venia a darte los buenos días y decirte que el desayuno estaba listo – digo sin quitar la mirada de sus ojos mientras mis mejillas se tiñen mas de rojo

- Buenos días, amor – dice sonriendo como si estuviera a punto de hacer algo y de un momento a otro me toma por la cintura atrayéndome a el dejando que mis manos queden sobre su pecho desnudo y une nuestros labios en un beso desesperado dejandome sin aliento – Estaré abajo en cinco minutos – dice cuando se separa, pero yo simplemente no puedo procesar nada

Cuando entro a la habitación de Cassius lo veo enredado en las cobijas y un montón de hojas esparcidas por el suelo junto a lápices terminados y nuevos, así que me acerco para tomar una hoja y un diseño de un precioso collar hace que vea que se quedo trabajando hasta tarde, así que silenciosamente recojo todo para ponerlo sobre un pequeño escritorio y salir sin hacer ruido. 

RAMÉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora