Me desperté en el sofá de Fezco y cenicero, en el sillón de enfrente estaba Fez dormido en una postura que parecía demasiado incómoda.
Yo: Fez.
Me levanté para moverlo cuidadosamente.
Menos mal que trataba de ser delicada, ya que abrió los ojos de golpe y me apuntó con la pistola.
Fezco: Que susto Gianna, ¿A quién se le ocurre despertarme así?
Yo: ¿De que manera debería despertarte?
Se quedó callado y sonrió, algo habría pensado que desde luego no preguntaría.
Yo: Tengo que irme.
Fez: Te puedo llevar a casa si quieres.
Yo: Está bien, pero tengo que ir a clase.
Los dos salimos de su casa y fuimos al instituto, por suerte me había despertado a la hora de entrada.
Yo: Menos mal que me desperté temprano, mi hermano me mataría.
Fezco: Si, la verdad que fue un milagro, dormiste como 13 horas.
Lo miré sorprendida y justo llegamos.
Yo: Muchas gracias Fez, siempre estás salvándome el culo.
Fezco: Sabes que me encanta hacerlo.
Le sonreí y bajé del coche mientras me despedía con un movimiento de mano.
Iba a entrar pero alguien me agarró del brazo.
Nate: ¿Qué hacías con Fez?
Yo: A ti que más te da.
Nate: Me importa ya que tienes la misma ropa de ayer. ¿Dormiste con él?
Me di la vuelta con intención de irme.
Nate: Hola cariño.
Me giré confusa pensando que me lo decía a mí, pero se besó en mi cara con una chica de pelo negro. Gilipollas.
Me volví a girar y entré en clase pensando en si era su novia, que había jugado conmigo, quizás con las dos, pero me enteraría.
Al terminar las clases fui al baño, allí me encontré con la chica de pelo negro y lo que creo que era su grupo de amigas.
Yo: Hola.
Todas: Hola, ¿eres la nueva?
Asentí con la cabeza.
Yo: ¿Podemos hablar un momento en privado?
Le dije a la chica. Ella asintió confusa y las demás salieron de los baños.
Yo: Te vi hoy con Nate.
Maddy: Si, estoy mucho con él.
Yo: ¿Pero estás saliendo con él?
Maddy: Si estás interesada en Nate lo primero es mi novio, y lo segundo es un capullo, no te lo recomiendo.
Yo: Vale, lo de capullo ya lo comprobé.
Reí un poco.
Maddy: ¿Tanto se nota?
Ahora rió ella.
Yo: Ayer nos acostamos, no sabía ni siquiera que tenía pareja.
Maddy: Joder, ¿ayer? pero si estuvo todo el día conmigo.
Yo: Fue por la mañana, lo siento.
Maddy: Ahora entiendo porque al muy imbécil le pregunté donde estuvo y trató de reusarme.
Yo: Metiéndome donde no me llaman, te mereces a alguien mejor.
Maddy: Muchas gracias por contármelo, no cualquier tía lo habría hecho. Lo aprecio.
Le sonreí y me fui del baño. Era la hora de descanso así que busqué a Rue, y me la encontré con Juls tumbada en un campo.
Rue: Joder, menos mal, empezaba a pensar en que estuvieras muerta.
Yo: Me quedé dormida 13 horas, ¿cuales son las novedades?
Juls: Estoy hablando con un chico, y me dijo de reunirnos hoy en el lago.
Rue: Dile lo peligroso que podría ser Gianna, a mi no me hace caso.
Yo: Hombre, lo mejor sería que os viérais en la feria, donde hay gente.
Juls: Joder, os lo conté porque pensé que estaríais conmigo, pero sois unas envidiosas, y hoy por la noche iré a la cita.
Luego de eso se fue.
Rue: No entiendo nada.
Yo: Si te digo la verdad, está tía está como una puta cabra.
Rue: ¿Verdad? la quiero y eso, pero solo a un demente se le ocurriría acudir a esa cita.
Asentí.
Rue: Por cierto, ¿qué tal ayer? lo siento que me fuera, pero si no me madre me mataría.
Yo: Bien, por suerte mi hermano no estaba en casa y ni se enteró de que no llegué.
Rue: ¿Te mudaste sola con tu hermano? que guay.
Yo: Es duro, él es quien nos mantiene y casi nunca está en casa, al igual se tira días sin venir porque en su nuevo trabajo lo llaman constantemente para ir a ciudades cercanas.
Rue: Osea, que si queremos hacer una fiesta tu casa será la opcción.
Yo: Ni hablar.
Reímos las dos y nos levantamos para ir a clase, que por suerte era la última.
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Fezco
RomanceNos habíamos mudado a la ciudad. Al principio no conocíamos a nadie, pero rápidamente hicimos amigos incluso había un chico que llamaba mi atención Nate. Las cosas cambiaron, ahora tenía una nueva pareja, Fezco, y lo amaba más que a nada.