Afortunadamente han pasado tres semanas no tan largas. Cada vez más cerca de la boda, casi no he visto a Adam, están envueltos en todo lo de los preparativos, he tomado sólo pocas fotografías ya que no se me solicita demasiado en sus rutinas.
Caroline y yo nos llevamos de maravilla; leemos juntas, debatimos sobre libros, mientras me brinda una bonita amistad y real, lo cual hace menos tediosa mi estancia aquí.
Hoy me puse algo lindo para subirme un poco el autoestima, debido al incidente del otro día, donde me tope con la princesa Diane y creyó que era de servicio, y sí aunque trabajo aquí, no atiendo los deberes de limpieza ni de cocina, aunque dejemos claro que eso no tiene nada de malo por supuesto. Se atrevió a decirme que tenía un mal gusto, que mi ropa era horrenda.
Por lo que hoy me coloqué lo que me gusta, ya que no me interesa lo que ella opine, ni debería importarme jamás; Una falda blanca de ondas, un top de rosa pastel, unos zapatos estilo bailarina de ballet, color rosa, y claro un maquillaje simple.
Hoy es el gran día de elegir el vestido de novia y el de las damas por lo que se me ha solicitado ir a tomar fotografías, ¿algo tedioso por lo grosera que es la princesa Diane? Sí, pero lo bueno es que nos acompañará Caroline.
Llegamos a la boutique.
—No nos hostigues, mantente lejos plebeya y asegúrate de capturar mi belleza en las fotografías, tómalas bien.
—Claro alteza. —le respondo tratando de no sonar molesta.
No tengo porque tolerar sus comentarios grotescos, debí irme desde hace tres semanas antes, sin embargo, no puedo quedarle mal a mi amiga y a sus padres, tengo que aprovechar la oportunidad al máximo porque no muchas veces hay segundas oportunidades.
—¿Ocurre algo? —indaga Caroline acercándose a nosotras.
—No para nada, todo bien querida Caroline. —responde hipócritamente, mientras se va con sus damas.
—¿Todo bien Alice?
—Por supuesto Caroline, solo se le safó un tornillo a la pelirroja.
—No es tan mala, cómo cuando no actua como "Reina" y se comporta normal. Aunque no todas actúan asi, mi madre no actua así.
—Sus problemas tendrá. —Murmuro.
—¡Caroline! ven a probarte los vestidos. —vocifera la princesa irritante.
—Tengo que ir Alice, si necesitas algo me dices , o si alguien te dice molesta, igual.
Ignoro los desplantes de las amigas de la futura Reina, sus miradas de desprecio, y me concentro en mi trabajo.
Después de varias fotografías y vestido tras vestido, boutique tras boutique encontraron sus vestidos perfectos, debo admitir que la prometida de Adam es muy linda y el vestido que escogió es precioso, lastima que parezca hueca de la cabeza.
La princesa, mi amiga.. me preguntó algunas veces cómo se veía con cada vestido de cada color, al igual que me pidió ayuda para decidir, aunque con cualquiera se veía hermosa, con el que eligió es una Diosa. Obviamente le tomé alguna que otra fotografía.
Al llegar al Castillo.
—El vestido que eligió se le veía muy bien ¿cierto? Es perfecta para tu hermano, el día de la boda se va a enamorar aún más de ella, y tú ni hablar toda una Diosa. —le comento con sinceridad a Caroline.
—Sí, es lindo el vestido y ella también, es una lástima que sea tan irritante y grosera algunas veces. Uhum claro se va a enamorar —dice algo rara—. Y muchas gracias, ¿sabes quién se vería también cómo una Diosa en un vestido de dama, pero aún mucho más en uno de boda..?
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Royal Photographer
FantasiaUna fotógrafa de New York consigue la oportunidad de trabajar para la realeza. Un príncipe real de Londres muy apuesto, pero.... Comprometido. ¿Será que el destino les ofrecerá una oportunidad para cambiar de rumbos?
