La vida es un camino difícil de recorrer, siempre van a ver altos y bajos, momentos de felicidad, tristeza, enojo, decepción, situaciones en las que uno podrá llegar a sentirse lamentable, pero es elección de ellos decidir si seguir adelante o quedarse sin hacer nada, lamentándose con uno mismo. Por algo los humanos fueron bendecidos con el pensamiento autónomo, ellos pueden tomar sus propias decisiones, solo qué hay algunos que, en cuanto les sucede algún evento desafortunado, deciden sumergirse en su propia miseria, mientras que otros......suelen tomar el asunto con sus propias manos.
Narrador en tercera persona
Es un tranquilo día soleado, el cielo se encuentra casi despejado, con unas cuantas nubes flotando en el vasto cielo azul, la gente caminaba por las calles, ya sean adultos dirigiéndose a sus trabajos o jóvenes caminando hacia sus instituciones....algunos más entusiasmados que otros. Pero en estos momentos nos vamos a centrar en cierta joven que caminaba con pasos lentos, estaba encorvada y tenía unas pequeñas ojeras en sus ojos. La chica se encontraba vestida con un uniforme escolar, el cual consistía en una camisa con botones de manga corta junto con un pequeño lazo rojo en la parte superior del pecho, una falda que llegaba un poco encima de la rodilla color azul oscuro, medias blancas hasta las rodillas y mocasines negros. De un momento a otro, abrió sus ojos con pesadez y miró al cielo, siendo cegada momentáneamente por los rayos del Sol, puso uno de sus brazos sobre sus ojos e hizo una mueca de molestia.
Noa: Ugh, ¿Por qué el Sol siempre es tan fuerte en las mañanas?-Se quejó la joven en voz baja mientras parpadeaba para lograr acostumbrarse a la luz reflejada en sus retinas-
Noa soltó un bostezo de cansancio que trató de amortiguar con la palma de su mano, continuó caminando por unos cuantos minutos, hasta que logró llegar a las puertas de su colegio, sacó su celular para revisar la hora y se fijó que faltaban algunos minutos antes de que empiecen las clases, ella solo soltó un suspiro de resignación y se dispuso a entrar al edificio.
Una vez dentro, se dirigió a su casillero y sacó los libros que iba a necesitar para el día con uno pequeño gruñido de molestia. Al voltear su mirada vio un dispensador de agua, con pasos lentos se dirigió ahí, presionando el botón y viendo como el agua era lanzado hacia arriba, acercó su boca y comenzó a beber para poder refrescarse. Cuando terminó, se quitó los restos de agua con su brazo, seguido de eso reanudó su caminata hacia su salón de clases.
Noa: Ugh, no solo me levanté tarde, lo peor de todo eso es que hoy es lunes, no se como tuve la suerte de llegar a tiempo, sinceramente no tengo ganas de recibir una reprimenda por parte del profesor-Habló consigo misma con pesadez mientras se pasaba una mano por el rostro-
Cuando llegó al salón de clases, vio que el profesor aún no había llegado, soltó un suspiro de alivio y se dirigió a su asiento, colgó su mochila en la parte de atrás del asiento de su escritorio, se sentó y pegó su rostro al escritorio y usó sus brazos como almohadas para tratar de dormir unos segundos, para su mala suerte, poco después el profesor entró por la puerta saludando a los estudiantes que estaban en salón, la chica soltó un gemido por lo bajo y alzó su mirada, si algo podía empeorar su estado de ánimo era el hecho de que las primeras horas de clase del día eran de la materia de matemáticas, se podían escuchar algunos quejidos por lo bajo por parte de otros estudiantes, que sin otra opción se dirigieron a sus asientos para prestar atención a la clase o.......morir de aburrimiento, sin nada que poder hacer, Noa comenzó a escuchar la charla del profesor.
Salto de tiempo
Era la hora del descanso, los estudiantes se dirigían a la cafetería para saciar su hambre, ya sea comprando la comida que se servía ahí mismo o comiendo lo que trajeron de sus casas, algunos comían solos u otros se encontraban en grupos junto a sus amigos. Después de haber pedido su comida, Noa se dirigió a una de las tantas mesas y se dispuso a comer, al dar el primer bocado, otra persona se sentó a su lado con una sonrisa, Noa levantó la vista de su comida y miró a un lado, viendo a una chica pelirroja con el mismo uniforme femenino que ella. Las dos se miraron a los ojos por unos cuantos segundos, hasta que Noa decidiera hablar.
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Dulce venganza
Cerita PendekTodos deben saber que cada acto por más mínimo que sea, siempre tendrá sus consecuencias. -Recuerden que esto es solo una historia de ficción (NO ES REAL), el hecho de lo escriba no significa que me gusten ese tipo de cosas. La infidelidad hacia tu...
