un espia del FBI

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Lara:

Cuando entramos a la biblioteca, Mark nos indica que hoy nos toca trabajar en la parte de la cafetería.

Subimos y empezamos a bajar las sillas, acomodar las mesas y por ultimo rellenar los frascos para preparar las infusiones.

Mientras el panadero descargaba las facturas saladas y dulces, nosotras aprovechamos para ponernos los delantales.

Eran las nueve de la mañana y recién se estaba empezando a llenar la cafetería, solo a la mañana venia gente grande a tomar un café y leer el diario o de vez en cuando venían jóvenes.
Estaba agachada buscando los sobres de azúcar en los cajones, cuando me levanto me quedo inmóvil, ya que estaba Josh enfrente mío con una sonrisa.

-Hola, ¿Mi compañera te atendió?-pregunto

-No, me dijo que vos me atendías
-Disculpa-me doy vuelta y fulmino a Sammy con la mirada, mientras que ella me hacia una sonrisa-¿Qué te gustaría tomar?

-Un cappuccino

Me doy vuelta y voy hacia la máquina para que lo prepare.

Una vez de que estaba hecho, lo llevo al mostrado para entregárselo, estaba por hablar pero él me gano.

-Gracias-agarra su bebida y se empieza a ir pero gira sobre su propio eje y vuelve-voy a ver si el rumor es verdad

-¿Qué rumor?-pregunto confusa

-El de que tus cappuccino son muy ricos-me muestra una media sonrisa 

-vamos a ver si es verdad-contesto

-Que los nervios no se noten Larita-dice Sammy murmurando en mi oído

-Muy gracioso tu comentario-contesto irónicamente

-¿Por qué no le pedís el numero?, no creo que te muerda

-¿Vos estás loca?

-un poco-confiesa-pero la vida es una ¿no?

-Voy a quedar como una desesperada

-Adivino, lo intentaste buscar en las redes pero no lo encontraste

-Sí, es como si no existiera

-Para mí es un espía del FBI que te debe estar vigilando a vos y así te meten presa por Stalker profesional-ríe

-Eso es un don, no una desgracia-indico defendiéndome
 
 
Hoy me tocaba cerrar la biblioteca porque a Mark le surgió un problema y me dejo a cargo la llave. Así que para hacer tiempo mientras las personas se iban, me puse acomodar los sacos de té por color de los sobrecitos ya que estaban todos mezclados en los separadores.

Una vez que se hicieron las seis y la biblioteca quedo vacía, apague las luces y me fui para afuera.

Estaba terminando de sacar la llave de la cerradura cuando siento que me tocan el hombro. Cuando me doy vuelta veo que era el chico misterioso-asi le pusimos con Sammy, ya que no sabemos nada de el-

-Perdón que te moleste pero no sabes ¿dónde hay un banco?-

-Sí, tenes que hacer cuatro cuadras hacia el mar, dólar a la derecha, luego dos cuadras más y después doblas hacia la derecha

El me mira confundido

-Yo vivo a una cuadra, ¿Queres venir conmigo?-pregunto-después te quedaría hacer solo una cuadra

-Sí, me harías un gran favor

Empezamos a caminar y las primeras dos cuadras fueron por demás de incomodo ya que ninguno de los dos hablaba solo compartíamos un silencio, pero no eran de esos comidos sino esos silencios incomodos.

-¿Cómo te llamas?-pregunta para romper el hielo

Gracias a los astros que rompió el hielo, porque esto ya era por demás de incomodó y yo no sabía que tema sacar para hablar, ya que para esas cosas soy muy mala.

-Lara-respondo

-Yo soy Josh, aunque creo que ya lo porque me hiciste la ficha

-¿Sos nuevo en esta ciudad?-Interrogo

-No, siempre vengo a visitar a mi abuela

Lo miro confundida

-¿Qué?-pregunta

-si siempre venís acá, como es que no sabes donde hay un banco-digo
desconcertada

-Es que quería hablarte y esa fue la idea más tonta que se me ocurrió

-Hoy aprendí algo de vos- Declaro

-¿Si?, ¿Qué cosa?

-Que si tengo que mentir o inventar alguna excusa sería la última persona que llamaría-confieso riendo

Le sale una carcajada y mi corazón se aceleró.

Nunca en mi vida me había gustado tanto una risa

-Pero si se mentir bien-declara-porque me creíste y estas caminando junto a mi

-Buen punto

Nos pasamos las demás cuadras
hablando y riéndonos del otro.

El camino se hizo más corto que de lo habitual a pesar que al principio creí que esto se iba a hacer interminable. Cuando me di cuenta ya estábamos en la esquina de mi casa, así que frene ahí.

-Acá te abandono, ya que en la cura siguiente está el banco

-Me salvaste, porque estaba perdido –Él se ríe y yo niego con la cabeza

-Espero que no te pierdas volviendo para tu casa

-A lo mejor me pierdo y termino golpeando tu puerta-Sonríe

Yo me doy vuelta y cada uno empezó a tomar rumbos diferentes

Y esa noche tuve el mismo sueño, solo que esta vez se escuchaban grito, parecía una mujer gritando desesperada y en un momento siento que alguien me agarra mientras que yo no podía hacer nada.

 Era como estar viviendo una película de terror donde sos perseguida por el espíritu

El vals de las estrellas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora