Abandono

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Aquel día en que mi amor habló por mi, saqué el corazón de mi cuerpo y aún latiendo en mi mano con mucha ilusión te lo ofrecí, creyendo que nada sería más fuerte que aquello que nuestro amor nos hacía sentir.
Me miraste con tus hermosos ojos color café, aquel que desde que te vi fue mi favorito y que en las noches de tanto pensarte no me permitían dormir, nunca antes los vi más claros y brillantes y cómo cada que te miraba, en ellos me perdí.
Lo que nunca pude predecir es que teniendo a mi amor frente a mi, el mayor dolor de mi vida podría sentir, pues cuando la respuesta de tus labios dejaste salir, me dijiste que no podías hacer un pacto de amor como el que estaba solicitando de ti, que había llegado tarde y que tu lealtad, tu cuidado y parte de tu vida ya estaba comprometida con alguien que daba lo mismo por ti. Que nunca debiste fijarte en mi, que no debías enamorarte así, que a pesar de ser lo que siempre quisiste sentir y aquello que te habías resignado a pensar  no era posible de existir, hoy tu vida estaba ya dada a alguien más y no la podías conmigo compartir.
Ese día mi vida se detuvo ahí, no pude evitar derramar unas lágrimas de dolor y tristeza, aun que no quise poner ninguna culpa en ti, no era más que la vida o el destino, quizá la suerte quien hizo que todo ocurriera de la manera en que fue y ni yo misma sé como hice pero una dulce sonrisa te regalé.
Me pediste que no me fuera, que no me alejara de ti, que a pesar de no poder ser mía no podías evitar que tu amor lo fuera y que ese siempre seria únicamente para mi.
Lo que tal vez aún no entendías cariño mío, es que no me es fácil callar mi sentir, que es tanto lo que yo te amo que siempre va buscar la forma de llegar a ti, así la vida me quiten siempre mi amor vas a poder sentir. Pero nunca pude negarte nada, y tampoco lo quise así, porque también yo te necesitaba, aún te necesito para vivir, te necesito porque te amo más que nada en el mundo, y eso tampoco depende de mi.
Guarde mi corazón para mi pena poder sufrir, para poder llevar mi duelo en silencio y a solas mi profunda tristeza dejar salir, pero éste ya no quiso alejarse de tu lado, es más necio, más valiente de lo que yo misma fui. Aún sufro callada un día a la vez el que no puedo estar contigo ni tampoco alejarme de ti, sigo viviendo mi vida con un corazón que ya no se encuentra en mi cuerpo, no está dentro de mi, un corazón que late en tu pecho y es por eso que siempre me logras sentir.
Espero que algún día mi corazón regrese y llegue acompañado de ti, que vuelvan para quedarse y que nunca más se separen de mí.

Rosas negras Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora