Insomnio

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Tú eres el Insomnio de cada una de mis noches, eres aquello que me trastorna cuando voy a dormir. Entras en mi mente y haces conmigo lo que quieres en un juego del qué nunca quisiera salir.
Apareces en mis sueños haciendo realidad mis más intensos deseos, esos que nadie se imagina que podría tener, sólo tú sabes ese secreto, porque tú eres la llave que los dejó salir en el instante en que te comencé a conocer. Tan sólo basta recordar uno solo de nuestros encuentros, para que una noche en vela de humedad y placer consiga tener.
Puedo ver tu mirada segura de lo que vas a hacerme, tu sonrisa de niña traviesa que sabe que lo que sea que desee de mí lo va a obtener, tienes una cara de inocencia que hace una combinación perfecta con el cuerpo de una sensual mujer, eres lo único en mi vida que me ha logrado enloquecer.
Sin decir una palabra, tan sólo con tú mirada me haces saber lo que demandas, yo obediente me siento frente a ti, caminas sin dejar de observarme y cuando salgo de tu hechizo tengo mis manos atadas, desde que apareciste mi voluntad te cedí.
Tu vestimenta es tan solo una fina bata de seda negra, tu cabello suelto cae en ondas cubriendo parte de tu piel, comienzas a bajar lentamente los tirantes que la sujetan a tu cuerpo, cae tan solo un poco pues tus pechos la sostienen y no me permiten ver más de lo que tú deseas que pueda ver.
Sabes bien que a tu cuello y tus hombros los deseo, que es el lugar donde entre tu cuerpo me comienzo a perder, estoy muriendo por besarte, por desprender lo que tú belleza no me permite ver.
Comienzas a recorrer con tus manos tus sexys piernas, dejando al descubierto cada vez más de tu nívea piel, haces que mi cuerpo tiemble de deseo, de ser yo quien tenga el privilegio y ese enorme placer.
Yo estoy embelesada mirándote, no tengo control de ninguna parte de mi ser, mi centro palpita desesperado, mi humedad comienza a salir de mi sexo por lo que estoy mirando y me tienes como quieres, exitada y deseosa por tomarte, por ser yo quien arranque de ti los más intensos gemidos cuando tu cuerpo comience a poseer.
Pero tú objetivo aún no termina, quedas desnuda y te recuestas, tomando tus pezones entre tus dedos, tocando esos deliciosos pechos con tus manos y apretandolos porque bien sabes que es lo que desearía hacer, bajas lentamente por tu abdomen, veo como se eriza tu piel, recorres cada parte de tu cuerpo con una lentitud desesperante, y me remuevo ansiosa por no poder hacercarme y ser yo quien pueda tocarte. Entonces me miras directo a los ojos, sabes bien lo mal que estoy por ti, muerdes tu labio y pierdo la cabeza, un gemido ahogado sale de mi.
Abres tus piernas en un ángulo perfecto, mostrándome justo lo que quieres, entonces comienzas a tocar tu sexo y puedo ver como tu humedad moja tus dedos que ahora están entrando y saliendo de ti, tu cara es un obra de arte cuando el placer te recorre, se que disfrutas de este modo torturarme y a la vez mis más profundos deseos logras cumplir, tus gemidos son cada vez más altos, eres malditamente sexy y no puedo más con tanta ansiedad y hambre que tengo de ti, se que estás cerca de llegar y ya no puedo resistir.No supe de que manera pero logré desatar mis manos, mi mente nublada por el deseo y un calor recorría mi cuerpo ardiendo por mirarte así, ya no era un ser humano, pues el más puro instinto se apoderó de mi.
Me puse de rodillas frente a ti, tomé tus caderas con fuerza para hacercarte más a mi, sorprendida me miraste y una sonrisa malvada apareció en ti, tu objetivo estaba logrado, me tenías justo en el lugar que destinaste para mí, de rodillas a tus pies y con mi cara entre tus piernas, en ese momento eras mi ama y yo la esclava que tus deseos quería cumplir.
Ataque con mi boca tus pliegues, saboreando del dulce que brotaba de tu interior, tu sabor era exquisito y queria más, devoré tu sexo como el más delicioso manjar que sólo los dioses tenían el privilegio de probar. Mi lengua entraba y salía una y otra vez, tus manos aferradas a mi cabeza me querían a más profundidad, subí tus piernas a mis hombros y tuve acceso total al punto que deseaba tocar, chupe duro con mis labios, recorrí con mi lengua tus pliegues empapados, bebí cada gota de ti, comía desesperada y tú solo podías gemir.
Ahora los papeles se invertían, pues era yo ya la dueña por completo de ti, me alejé y te ordené mirarme y dije abre más tus piernas para mí. Te tenia sumisa y dispuesta a mis deseos, sabía que harías lo que pidiera con tal de que no parara de comerte así, de tomarte como te gusta, con mi boca y en este estado puro de lujuria que te volvía loca, no deseabas que parara hasta con mi lengua hacerte venir.
Aumente mis movimientos y fui más profundamente en ti, penetre con mis dedos tu sexo, no fui delicada, tu cuerpo lo necesitaba así, sabía que estabas a punto de explotar de placer y en ese instante me alejé, te dije con mi voz enronquecida y exitada
" Ven y sube a mi cara, montame como lo deseeas hasta correrte para mi". Obedeciste de inmediato, tu sexo en esa posición me dejaba tener un acceso mejor, tus caderas se movían frenéticas y desesperadas y en pocos segundos tu orgasmo llegó, te vacíaste directo en mi boca, con un grito de intenso placer, arqueado tu espalda y formando una figura espectacular con tu cuerpo, en ese momento no existía en el mundo una más sexy mujer.
De solo mirarte de ese modo disfrutar y sentir en mi boca el maravilloso sabor de tu sexo, mi propio orgasmo llegó intenso sin poderlo detener, no necesité que me tocaras, eres una bruja que tenía sobre mi ese poder, me davas lo que en silencio deseaba muchas veces sin una mano sobre mi cuerpo poner. Era demasiado erotico y exitante, eres una maestra en el arte de mi cuerpo manipular y poseer.
Ese era nuestro juego, eras mi ama y mi dueña hasta llevarme al punto de hacerme enloquecer, te apoderabas de mi mente y de mi cuerpo y entonces te volvías esclava cediendome el control absoluto de tus deseos y dejando que yo te llevara al más intenso placer.
Nadie me complace y me enloquece como tú lo haces, nuca antes encontré en igual medida amor, pasión y lujuria en otro ser, con nadie tuve sexo al mismo tiempo que le hacía el amor, nadie nunca en el mundo como tú y yo juntas serán un pareja mejor, porque estás compuesta de mi y yo llevo en mi esencia una parte de ti. Ese es nuestro secreto, lo que nos lleva a tocar el cielo en cada encuentro y también es nuestra perdición llevándonos muchas veces  cerca de caer en el infierno.
Pero es algo que no está en mi poder controlar, si el estar a tu lado y amarte como lo hago en esta vida, a demonios en algún momento me llevará a enfrentar, bien valdrá la pena lo que deparen para mi, pues mi paraíso contigo estoy viviendo, lo vale una felicidad así.

Rosas negras Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora