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Después de la discusión de mis padres lo único que pude hacer fue salir corriendo (así me hizo hacerlo mi padre) y dirigirme al departamento de mi mejor amigo. Él vivía solo desde que cumplimos 19 y aunque me insistió en irme con él yo temía dejar solo a mi padre, ya que mi madre no era alguien muy... razonable.

La discusión comenzó porque mi padre trataba de convencerme de irme a Seúl para estudiar la universidad, ya que estaba ese asunto pendiente desde ya hace dos años. Me decía que era lo mejor para mi y que ya no pensara más en él, si no en mi futuro.

Me encontraba camino al departamento de Jimin, mi padre me ayudo a preparar mis cosas y cuando estaba por salir comenzó todo. Marque su número y después de dos tonos contesto.

- ¿Hola? - respondió un tanto desconcertado, ya que yo no lo llamaba cuando estaba en clases.

- Hola Jimin, perdón que llamé en este momento - dije apenada.

- No te disculpes, ¿sucedió algo? ¿esta todo bien? - respondió algo alterado. - No hagas que me preocupe y habla ya.

- Esta todo bien, solo quería pedirte el favor de quedarme en tu departamento unas semanas, solo en lo que encuentro uno cerca de la universidad - aclare para tranquilizarlo.

- Claro, esta es tu casa, no es necesario que lo pidas, princesa.

- Pero ¿por qué tan repentino todo?

- En cuanto llegue te cuento, me tengo que ir - respondí ya que me encontraba conduciendo - te veo en unas horas, te quiero - y corte la llamada antes de romper en llanto otra vez.

...

Después de cuatro horas al volante, estaba por llegar a la ciudad, en una parada que hice por mensaje le pedí a Jimin si podía investigar lo que necesitaba para la universidad.

Desde pequeña siempre estuve interesada en el arte, de todo tipo, desde la danza hasta las artes plásticas y eso era un gusto que compartía con él, es por eso que se mudó, para cumplir su sueño y ahora yo también cumpliría el mío de estudiar artes plásticas. Llevaba dos años viviendo aquí por lo que lo había visto muy pocas veces, pero eso no había cambiado nuestra amistas, hablábamos dos veces por semana en videollamada y casi diario nos mandábamos mensajes, éramos muy cercanos que incluso nos considerábamos como hermanos.

Al llegar su edificio pude notar que enorme y muy bonito, se veía que era elegante y moderno a la vez. Le envié un mensaje para avisarle mi llegada y de inmediato apareció por la puerta principal. Llevaba unos jeans negros ajustados y una playera del mismo color, se había teñido el cabello rubio, lo cual lo hacia ver más lindo de lo que ya era.

En cuanto estuvo frente a mi no pude evitar lanzarme a sus brazos y decirle cuanto lo había extrañado, mi abrazo fue correspondido y después comenzamos a mover mis cosas a su departamento, en realidad no eran muchas ya que pretendía comprar lo demás aquí.

Al terminar de instalarme comenzó con las preguntas y no tuve más opción que contarle todo, me consoló como solo el sabía hacerlo y así paso la tarde hasta que quedamos dormidos...

Sentí que alguien me movía, era Jimin.

-deberías de irte a dormir a la cama preciosa, si no tendrás dolor de espalda al despertar - tenía sus ojitos hinchados después de dormir este buen rato.

Me ayudo a moverme del sillón y me guio hasta la cama.

- ¿podrías quedarte conmigo? - le pedí ya que no quería sentirme sola. - solo por hoy.

- claro bonita, solo me cambiare y vengo - dijo sonriendo.

Cuando regreso le deje espacio para que se acostara y me abrazo como si fuera la ultima vez que nos veríamos, después de mucho tiempo sola, por fin me sentí completa, lo tenía a él, mi mejor amigo.

Después de mucho tiempo dormí tranquila, ya que sabía que con el nada me pasaría.

Umbrella_THDonde viven las historias. Descúbrelo ahora