Cosas muy locas se llegan a hacer cuando uno esta enamorado, en eso estamos de acuerdo, pero cuando a eso le sumamos un gusto secreto por "crecer" y hacer crecer a los demás, bueno da como resulta algo muy parecido a la historia de hoy . Para deleite de varios traigo para ustedes un relato de tipo "ganancia mutua" como ustedes lo llaman jajajaja. Espero lo disfruten.
____________________________________________________
Yanis pensó que sería una buena idea salir ese día al cine, había una muy buena película que quería ver, además que con suerte también vería alguna persona gordita por ahí, y es que ella amaba a las personas gordas, su sueño era conocer a una chico gordo y comenzar a engordar aún más junto con él, le encantaba la idea de que comieran tanto juntos, de que incluso llegaran a ser tan gordos que caminar fuera muy difícil, que tuvieran que usar scooters y que al salir ambos ocuparan dos asientos cada uno Ella era delgada, tenía su abdomen bien definido, un trasero alegre, unos pechos grandes y agradables, era algo alta, su piel era pálida como la leche, tenía sus ojos color azul acompañados de un delineado negro, sus labios también estaban pinta dos de negro, su cabello oscuro y le encantaba usar un fleco al puro estilo gótico, de hecho, le encantaba usar vestidos negros ceñidos y cortos, llevaba unas mayas de color moradas con rayas negras, unos converse negros con agujetas moradas, y unas mangas también moradas con rayas. Sabía que quería dejar de ser delgado y cumplir todas esas fantasías, pero sin la pareja indicada solo quedó en eso, simples fantasías... o tal vez las cosas cambiarían pronto.
Mientras compraba sus boletos esperaba en si sería buena idea comprar algo, pero realmente no tenía tanta hambre, así que solo se dirigió a su sala, mientras lo hacía escucho como las puertas de un elevador utilizado normalmente por el personal para llevar cosas pesadas se habrían , cuando se giro pudo ver como del mismo emergía un chico muy gordo, su cabello era naranja, tenía barba, anteojos, ojos color verde, una mirada tierna y algo tímida, traía puesto unos pantalones negros en los que resaltaba su gran trasero, una camisa gris que le quedó muy apretada, tanto así que su obligo y pechos de hombre se marcaban. Una vez que Yanis lo vio, no pudo despegar su mirada de él, era el hombre de sus sueños, tan grande y sexy, le calculó que debía pesar al menos 100 kilos, mientras caminaba no hacia el mostrador
Ella seguía mirándolo desde la distancia, pensó para sí mismo que con tal gordura no era sorpresa que se quisiera ahorrar subir un par de escaleras, le habría encantado ver dicho espectáculo, pero era mejor para el chico subir por el elevador, quemaría menos calorías. El chico compró su boleto, Yanis estaba rezando porque fue a ver la misma película que ella, pero no abandonó ver si así fue, después el chico camino hacia la dulcería, Yanis entonces se acercó un poco más, no quería perderse ni un detalle de su orden. El chico comenzó a ordenar, primero pidió un combo con palomitas jumbo, una soda jumbo, unos nachos grandes con mucho queso, un hot dog grande y, por si fuera poco, también pidió unos dulces. Yanis casi estaba sin aliento al ver todo lo que él chico estaba por degustar, casi se mojaba en ese instante. Cuando él chico comenzó a caminar con la enorme charola para sentarse Yanis pensó en hablarle, pero sus planes se frustraron cuando de nuevo el chico se levantó y camino hacia su sala, esto en vez de molestarla la hizo alegrarse porque se percató que su película estaba por comenzar, tal vez si tenga la suerte de que estuvieran en la misma sala. Ella disimulo al ir detrás del chico, cuando entraron a la sala ella quería sentarse aún lado de él, pero estaba llena y se tenían que respetar los lugares, el chico se sentó en la parte de en medio de la sala, mientras que Yanis estaba unos 4 asientos arriba de él, al menos tenía una buena vista del chico. La película entonces comenzó y Yanis no le presto nada de atención, sus ojos estaban fijos en él gordito, vio como devoraba las palomitas y engullía toda la comida, se estaba sintiendo tan caliente, tenía que encontrar la forma de hablarle, era algo frustrante porque a pesar de esperar esto toda su vida parecía no saber qué hacer, estaba en blanco, solo quería acariciar esa enorme panza y darle de comer todo lo que traía. Se tranquilizó un poco e ideó el plan de salir un poco antes de la sala al terminar la película para llamar su atención. Una vez que la película terminó, ella salió rápidamente y se quedó esperando cerca de la salida a que el chico saliera, cuando se acercó ella fingió que estaba levantando algo para que su trasero se viera y esto interesara al chico, tal vez que le preguntara si pudiera ayudar con algo, pero él solo camino de largo sin siquiera verla, pues estaba observando su celular, esto frustró aún más a Yanis pero no se iba a dar por vencida, conseguiría hablar con el chico a cualquier costo. Entonces Yanis comenzó a seguir al gordito fuera del cine, tenía que tener cautela ya que no tenía que levantar sospechas mientras encontraba como hablarle, además el chico caminaba muy lento y temía arrebazarlo. Ella lo siguió hasta una plaza cercana, se preguntaba que podría estar queriendo hacer, lo averiguó rápidamente cuando vio que se detuvo en frente de un restaurante de comida china, el chico sonrió y entró al local, ella estaba sorprendida y extasiada, a pesar de su gran comida en el cine aun tenia hambre, para ella el solo se hacia cada vez mas perfecto.
ESTÁS LEYENDO
A Feederism Antology
Fiction Générale¡Hola! Mi nombre es Amadeus Nolan, no importa realmente como llegamos aquí, lo importante es que tengo algunas historias sobre aumento de peso, gente con grados de sobrepeso que alarmarían a un nutriólogo, pero sobre todo relatos sobre gente que enc...
