Extra III

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Extra III

Jules Ramón o, mejor dicho, Jules Thawne sentía tanta dicha en ese punto de su vida, luego de haber atravesado infiernos, de caminar sobre el fuego, de pasar a cada prueba que la vida le arrojo, luego de morir o de estar cerca de la muerte más de ...

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Jules Ramón o, mejor dicho, Jules Thawne sentía tanta dicha en ese punto de su vida, luego de haber atravesado infiernos, de caminar sobre el fuego, de pasar a cada prueba que la vida le arrojo, luego de morir o de estar cerca de la muerte más de una vez, de ver morir al amor de su vida, de estar encerrada sin ver a sus hijos, luego de cruzar ríos de lavas, sufrimientos, más de un corazón roto y miles de desgracias más, ahora, era la mujer más feliz del mundo.

Con sus cuatros traviesos y desordenados hijos junto con su maravilloso esposo que decidió dejar atrás el camino de la venganza y de la maldad para enfocarse en su familia, en sus hijos y en su maravillosa y algo ninfómana esposa por la cual haría lo que sea en el mundo.

Por esa mujer de cabellos negros, mirada oscura y sonrisas traviesas, con pensamientos sucios y comentarios aun mas pervertidos que sus propios pensamientos, de esa mujer loca que ama con todo su negro y oscuro corazón, un corazón que ella logro convertir en algo cálido, amoroso y lleno de luz. Él ya no era el Flash Reverso, ya no era el villano y mucho menos, ya no tenia que mancharse las manos de sangre.

Al menos de que tuviera que hacerlo para defender a su esposa y a sus hijos.

—esta foto es de mis mejores, ¿recuerdan al chico que tuvo la osadía de invitar a Jessica al baile de invierno? —Jules reía divertida viendo los viejos álbumes familiares, había pasado tan solo un mes y dos semanas desde el accidente en África donde sus hijos habían metido la pata hasta el fondo.

Y casi tres semanas desde que les habían dado su pequeño regalo de aniversario en Miami, desde que volvieron, la familia se sentía mas unida, mas junta a pesar de que todos estaban castigados por un mes sin salir, así que no les quedaba de otra mas que escuchar a su madre viendo las viejas fotos y tratar de pasar un rato agradable mientras su padre traía palomitas.

—cierto, le di un susto de muerte a ese chico—se burla Eobard divertido al recodar como el chico casi huye al ver sus ojos rojos por la fuerza de velocidad negativa que utilizo para amenazarlo, Jessica se sonroja y rueda los ojos

—ojalá hubieran tenido otra hija para molestar en lugar de solo a mí, por esa razón decidí renunciar a los hombres ¿acaso olvidan lo que le hicieron al pobre de Greyson? —todos, madre, padre y hermanos se miraron antes de reírse

—fue solo una pequeña broma—Alec trata de defenderse, pero la risa no le ayudaba para nada

—aja, una pequeña broma que casi lo deja paralitico, de verdad, no sé quién es peor, si ustedes o mis padres, a parte, creí que mamá me apoyaría esta vez porque ella misma dijo que parecía ser un buen chico

—por favor Jessica ¿Qué chico se llama Greyson? Es un nombre muy arrogante y venia de una familia igual de arrogante, créeme, te salvamos de una buena—Jules se recarga contra el hombro de Eobard quien sonríe feliz mientras pasa su brazo alrededor de los hombros de su alma gemela

Forbidden (Harrison Wells)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora