Por fin, luego de tantos años de estar esperando ese momento, Eobard Thawne por fin había logrado hacer que Barry Allen se volviera Flash, aun había muchas cosas que pulir y mejorar en el chico, pero poco a poco él lo estaba convirtiendo en la perso...
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-hace un frio horrible- decía Jules entrando a la casa luego de hacer algunas compras de comida las cuales llevo a la barra de la cocina y vio a Wells en una esquina cubierto de mantas y colchas- claro, que la esclava sufra- murmura Jules viéndolo
-oye, no me culpes, la calefacción no sirve y el que la repara no vendrá hasta mañana- habla Wells
-pues tu no estas sufriendo por lo que veo, te llevaste todas las colchas de la casa- regaña Jules divertida- pareces un bebe gigante-
-al menos estoy calientito- responde Wells removiéndose un poco bajo tanta colcha
-ahora veras- murmura Jules corriendo hacia él y derribándolo de la silla, Jules cayo sobre el doctor Wells y las colchas cayeron sobre ellos.
Jules se reía a carcajadas mientras se tiraba a su lado y acomodando un poco las colchas mientras que Wells también reía.
Con ella podía ser más abierto y sincero.
Ella era la uncia que lograba hacerle reír y sonreír con sinceridad sin ninguna clase de esfuerzo.
Cuando las risas pararon ambos estaban en la alfombra, con el calor de la chimenea cerca de sus rostro y de sus cuerpo mirando el techo de cristal el cual les dejaba una bella vista del cielo azulado.
-sabe algo...nunca había disfrutado tanto la compañía de una persona como disfruto la tuya- habla Wells sonriente viéndola de reojo, pero se sorprende al verla con lagrimas en el rostro y con una pequeña sonrisa triste en el rostro- ¿Qué sucede? - pregunta preocupado incorporándose un poco para verla
Jules no sabía porque se sentía tan sentimental, tal vez estaba volviendo al estrés postraumático que tenía, tal vez luego de todo lo que había vivido en ese último año solo quería desahogarse un poco.
-siento que no merezco esto- responde la chica riéndose un poco- que no merezco reír, que no merezco ser feliz...siempre termino haciéndole daño a las personas que me rodean, lastimo a todo el mundo...esa noche lo lastime a usted y si se queda mas tiempo conmigo terminara ahogándose conmigo- exclama llorando un poco y Wells la abraza atrayéndola a su cuerpo
-entonces aprenderé a nadar- murmura contra su oído- porque no estas sola Jules, no lastimas a nadie...los proteges, siempre has hecho eso y no es justo que sigas atormentándote por un error que ni siquiera fue tu culpa-
- ¿se quedaría conmigo a pesar de todo? - cuestiona separándose un poco y Wells sonríe quitándole las lagrimas del rostro y viendo esos hermosos y atormentados ojos cafés
-Jules, hace mucho tiempo aprendí que cuando encuentras algo valioso...nunca te das por vencido y tu eres alguien valiosa para mí- susurra y Jules lo observa a los ojos.
A esos hermosos, encantadores y misteriosos ojos azul verdosos que él poseía, esos ojos que siempre que los miraba podía calmar su tormenta interior, callar a sus demonios internos y hacerla sentir como que nada era del todo tan importante como ella lo sentía.