5-6

479 63 5
                                        

Me sentía muy cansada y tensa, después del último sueño.

Cada vez que veía a Lena, no podía mirarla y me marchaba con alguna excusa.

Después de un día agobiante, lleno de preguntas por parte de mi hermana y los superfriends, llegué a casa y me tiré en el sofá.

Mi teléfono vibró

¿Ocurre algo? L.L.

Solo estoy agobiada K.D.

Me has estado evitando varios días :( L.L.

Lo siento, no se que me pasa y no quería pagarla contigo K.D.

Somos amigas, cuenta conmigo siempre...anda ábreme la puerta L.L.

Volví a leer el mensaje y escaneé la puerta con los rayos X, vi a Lena con varias cajas de pizza y una botella de vino

- Kara, abre, se que estás ahí y sabes perfectamente que no me iré... - dijo Lena al otro lado

Me levanté del sofá suspirando.

¿Como la iba a mirar después de todo lo que estoy soñando?

Abrí la puerta, me entregó la pizzas y se dirigió a mi cocina.

- Hey - es lo único que pude decir

Ella me miró y sonrió. Dejo la botella y las copas que había cogido. Se acercó a mi y me abrazó.

Le devolví el abrazo y escondí mi rostro en su cuello.

Ella me acarició la espalda.

- Todo irá bien, eres la chica de acero, seguro que encontrarás una solución a lo que sea que te pasa -

Seguí agarrada a ella y empecé a llorar.

Lena me hizo levantar la cabeza y me miró fijamente.

- Ok, ahora me tienes que decir que ocurre para que estés así y buscaremos una solución... ¿Si? - dijo la morena, limpiándome las lágrimas

Asentí con la cabeza, ella entrelazó sus manos a las mías y me guió al sofá.

- Lena... Yo... - dije sin saber como continuar

- Tómate el tiempo que necesites - respondió ella, sin soltarme la mano

Respiré hondo y decidí explicarle solo una parte de mi tensión.

- He soñado que te perdía y no pude hacer nada... Eres tan importante para mi, que me desperté como si hubiera sido real... -

Lena me miró sospechando que no le contaba todo, pero no insistió.

- Cariño, no vas a perderme, estoy aquí - dijo Lena

Volví a abrazarla y empecé a llorar, pero esta vez no podía parar.

- Desahogate, no me iré a ningún lado... - dijo Lena mientras me acariciaba la espalda.

No se cuanto tiempo estuve llorando, pero me sentía agotada, así que la morena, me acompañó a mi cuarto y se acostó conmigo.

Me rodeó en sus brazos y finalmente me dormí con la cabeza apoyada en su pecho.

Me rodeó en sus brazos y finalmente me dormí con la cabeza apoyada en su pecho

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Los SueñosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora