visita

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Sangwoo le pidió a la anciana que alistará a los infantes y a Suni ya que saldrían de la mansion, la anciana se encargo de lo pedido y una vez termino con los pequeños decidió ayudar a Suni

- pequeña, ya te has alistado?

- si, ya estoy lista

- pareces un poco feliz, tienes muchas ganas de ir a tu casa verdad?

La pequeña asintió mientras La anciana le abrochaba los zapatos y acomodaba su cabello

- hay muchas cosas de mami que quiero traer para mis hermanitos

La anciana le sonrió gentilmente y acaricio la mejilla de la pequeña, era tan fuerte como su madre y aunque no estubiera a su lado ella no se dejaba caer

- muy bien entonces apresúrate que te están esperando

- ya voy!!

La niña le dió un beso de despedida a la anciana y salió corriendo a la entrada, en esta ya se encontraba el castaño

- no corras por las escaleras o te caerás

- perdón...

Sangwoo acaricio la cabeza de la pequeña y se dirigió al auto que los llevaría a la casa dónde había vivido su hija. El camino fue largo, la pequeña Suni se entretenía mirando a los gemelos y de vez en vez miraba el paisaje, Sangwoo miraba en silencio mientras no paraba de pensar en todo lo que el azabache le había otorgado y lo poco que el hizo, cuando el auto por fin se detuvo el castaño miro por la ventana y vio el lugar, era un edificio de departamentos muy simple, se encontraba cerca de la universidad y la gente que pasaba parecía común, miro dónde la pequeña y está se había quedado dormida junto con los gemelos, decidió no despertarla y bajar el primero

- si despierta deja que suba

- si señor

- todos están listos?

- si señor, hemos rodeado el área de forma discreta y estamos listos para cualquier cosa

- muy bien

El castaño camino hasta el departamento donde el azabache habitaba, abrió la puerta y entro, a primera vista todo se veía muy simple, era pequeño pero se sentía acogedor, donde sea que mirara podía encontrar juguetes y fotos de la pequeña Suni, paso por la nevera y observó el dibujo que se encontraba ahí

- esto es lo que te motiva?

Tomo la hoja y lo observó más de cerca, lo doblo y lo guardo en su bolsillo, empezó a recolectar los retratos que se encontraban en toda la sala y parte de la cosina

- son para mamá?...

La pequeña Suni entro lentamente a la casa mientras frotaba sus ojos

- acabas de despertar?

- si...no me esperó señor Ho...

- quería ayudar para terminar rápido

-ok...iré por mis cosas, la habitación de mamá está de este lado

El castaño acomodo las fotos en una caja y se dirigió donde la pequeña, al entrar al cuarto de Suni pudo notar como aquel joven había hecho todo para que la niña no careciera de nada, había juguetes por todos lados, la pintura en la pared y techo tenía muchos dibujos propios de una habitación de niños. Pese a todo lo ahí colocado la pequeña Suni solo tomo una cosa, un conejo de peluche blanco

- podemos llevarlo?

- solo eso?

- mami...lo compro para mí con su primer sueldo...dijo que es valioso

El segundo predestinado Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora