CAPITULO IV. LA PREGUNTA OBLIGADA

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—Manu ¿Puedes cancelarlo? —preguntó Normani mordisqueando la orilla de su gorra con evidente molestia.

—Imposible, chicas. Es una plataforma importante —dijo el mánager mientras revisaba las redes sociales en una tableta

—No queremos exponernos a su sátira —dijo Ally voz tranquila—, es un pseudoperiodista.... con sus preguntas diseñadas para lastimar personas.

—Se supone que estás para cuidarnos de la mala publicidad —dijo Dinah, con indignación— y ahora nos mandas a la boca del lobo; a la mierda todos.

El mánager apagó la pantalla y se levantó con actitud relajada.

—Escuchen, niñas —dijo sin atreverse a mirarlas a los ojos—, estoy consciente que Greg Preston es un idiota.

—¿Entonces? —preguntó Dinah— ¿de qué se trata?

—Las cosas no andan bien —dijo el mánager—, afrontémoslo de una vez. Necesitamos sacudir esto, aventarnos al ruedo... es hacer esto o cerrar el telón para siempre.

Las chicas guardaron silencio; se miraron entre sí y agacharon la mirada.

—Lauren —susurró Ally, con suavidad— ¿Qué opinas tú, bebé?

—Ya no tenemos nada que perder —dijo Lauren Jáuregui, con serenidad—, en cambio... existe la posibilidad de patearle el trasero al idiota de Preston.

—No sé, Lauren —dijo Dinah—, me da escalofríos el solo pensar en las preguntas que va a soltar. A mí ese tal Preston me da como miedito.

—Greg Preston se caracteriza por escarbar en la vida de sus invitados, llevarlos al límite para crear polémica y así aumentar el rating —dijo Normani.

—Podemos con eso —dijo Lauren. Su mirada no dejaba lugar a dudas de que estaba convencida de lo que estaba diciendo.

—¿De verdad lo crees?

—Claro, Dinah, solo tenemos que ser más inteligentes que él... haremos una reunión, estudiaremos las posibles preguntas que pueda hacernos y decidir quién contestará de acuerdo con el tipo de pregunta.

Dicho esto, Lauren se sentó y comenzó a ojear unas revistas de espectáculos, manteniéndose al margen de la conversación.

—Sé que será difícil —dijo Manu con seguridad—, para todas. Me incluyo.

—¿Y si hace preguntas directas? —dijo Dinah— ¿y si...?

—Tomaremos en cuenta cada posibilidad —dijo Normani—. Lauren tiene razón... podemos hacerlo.

—Es que ese tipo pareciera que no tiene sangre en las venas —dijo Dinah— nada lo conmueve. Me quiero morir.

—Es un hijoeputa —murmuró Ally con vocecita casi inaudible, pero que a todas les cayó en gracia y sonrieron para quitarle un poco de hierro al asunto.

—Y eso le funciona muy bien —dijo el mánager—, es el programa con más rating. No irán allí por nada, niñas... solo tienen que ser ustedes mismas y el resto que lo haga él. Dejen que el tipo muestre su mierda. Ustedes conserven el aplomo. Pueden con ello... pudieron con la ausencia de Cam....

—¡No lo digas! —dijeron las cuatro chicas al unísono.

—¿Por qué no? —dijo el mánager— será mejor que hablemos de eso... es lo primero que Preston pondrá en la mesa.

—No queda duda —dijo Ally— pero ¿Quién responderá ese tema?

—Yo lo haré —dijo Dinah, con seguridad

Las Amazonas (CAMREN)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora