(Emily)
Cuando llegamos a Demovich al rededor de las 12 de la noche, todo se veía tranquilo a excepción de un local en el que se veían a personas salir de el rápidamente.-Fey - dijimos Carrie y yo al unisolo, sin perder de vista local.
Ya que el helicóptero aterrizo, corrimos a ver que pasaba. Al llegar, vimos que Fey estaba afuera de el local sentada con esposas en las manos. Había policías, médicos y agentes, por todas partes.
La presencia de Carrie y la mía, no paso desapercibida como nosotras hubiéramos querido. Miradas, solo miradas, nadie nos dirigía la palabra, ni para explicar lo ocurrido, ni para saludar, incluso ni siquiera para insultarnos. Pero ¿quién se atrevería? si eran la Natch más temida, peligrosa y poderosa (o por lo menos así me clasificaban las personas), junto a la sobrina de uno de los hombres que traiciono a Demovich.
-Vaya, pero miren quien esta aquí, la famosa "dama obscura", que honor -dijo Fey levantándose con dificultad y caminando hacia nosotras con mirada frívola. Se detuvo a un metro de donde nos enteramos paradas he hizo una reverencia en forma de burla, rápidamente todos la voltearon a ver -No necesito niñera Emily, ya no. Y tu Carrie, pensé que estabas protegiendo a tu zopenco tío cobarde.
Carrie salto sobre ella tan rápido, que no le dio tiempo a nadie de reaccionar y evitar el ataque. Carrie soltaba golpes precisos en el estomago y uno que otro en la cara de Fey. Fey trato con todas sus fuerzas de levantarse y evitar que le hicieran más daño, pero era inútil, el sedante que le habían dado unos minutos antes, estaba haciendo efecto. Mientras que Fey se debilitaba rápidamente, Carrie no paraba de atacar. Nadie se movía a intervenir. En ese momento agarré a Carrie por la cintura y le fui robando fuerzas poco a poco hasta que se desmayo en mis brazos. Un par de médicos subieron a Fey a la ambulancia y después la llevaron al hospital.
Nadie quiso ayudarme (como de costumbre), levante a Carrie y la coloque en mi espalda como si fuera una mochila de escuela, camine hasta llegar a su apartamento. Como siempre, todo estaba en silencio y tranquilo. La deje en el sofá y decidí esperar al día siguiente para hablar con mi hermana.
*****
(Catherine)
Yo nunca me había subido a una motocicleta y menos con un chico, estaba aterrada, parte por el show de Fey en las hamburguesas y parte por estar en una moto con Michael, no tenia ni la mas remota idea de a donde nos dirigíamos.Sabía que: a) probablemente seria a un lugar más "seguro". b) Michael sabía lo que hacia (o por lo menos eso quería pensar). c) prefería mil veces estar en una moto que en el restaurante lleno de gente rara. «Perdón por decirles así, pero es la verdad.»
No supe cuanto tiempo tardamos en llegar al departamento de Michael, pero no le di mucha importancia alguna.
Bajamos de la motocicleta y subimos al tercer piso. Michael abrió la puerta que tenia el numero 186 grabado en graffiti de varios colores. Al entrar, e incluso afuera de la puerta, el aire se llenaba de olor a papas fritas, nachos, queso, alcohol y desodorante para hombre. Era un hedor espantoso, pero no tenia muchas ganas de quedarme ahí afuera sola y saber como llegar al apartamento que me designaron aquella misma mañana.
En medio de la habitación había un sofá, una cama inflable, y dos chicos jugando con los videojuegos, ni siquiera nos voltearon a ver, ni emitieron algún sonido, solo se quedaron mirando a la pantalla sumergidos en el juego.
Seguí a Michael a la cocina. Me ofreció agua y comida, acepte sin titubeos. No me había dado cuenta de cuanta hambre seguía teniendo hasta que probe el primer bocado de un panqué de vainilla que me ofreció Mike.
Michael no dejaba de mirarme, lo que en verdad me hizo sentir bastante incomoda en ese momento. Me miro casi sin parpadear, lo que me pareció realmente impresionante, ya que yo no puedo durar ni 15 segundos sin parpadear.
-¿Qué tal el panqué?
-El mejor que he comido en mi vida.
-Gracias señorita -dijo uno de los chicos que estaba en la sala y ahora se encontraba entrando a la cocina. El chico tenia el cabello chino y de color castaño claro.
-Los presento -dijo Michael - Catherine, Nate; Nate, Catherine.
-Un gusto Cath, me agrada que te gusten mis panqués -Nate se acerco y me dio un beso en la mejilla. Sentí como se me subía el color y aparte mi mejilla lo antes posible, no lo voltee a ver, no quería que nadie me viera así, pero en ese momento llego el otro chico que estaba en la sala. Este era unos 20 centímetros mas alto de ella, los ojos del chico eran de un azul intenso y su cabello era lacio y de color blanco. Este, extendió la mano y me saludo.
-Dylan Ashbrook -el chico siguió caminando. Tomo un par de cervezas, las abrió y le dio una a Michael. Todos me estaban mirando como si fuera un fenómeno «Genial volví a la escuela» pensé recordando el primer dia en el que estuve en la escuela St Paul's en donde desde que entre al salon de clases me miraban como si tuviera goma de mascar en el cabello y el simple hecho de estar cerca de mi les provocara asco. Al final Dylan hablo.
-Dime Catherine, ¿Natch o Christalize?
Me quede atónita «¿De que rayos me esta hablando? ¿Una serie? ¿Algún libro?». Todos esperaban con ansías mi respuesta, pero no me atreví a responder.
-Cath, ¿estás bien? -dijo Nate con extremada dulzura y acercándose lentamente hacia mi. Me aleje de él rápidamente, y me golpee con un costado del refrigerador; estaba a punto de caer de espaldas, pero Dylan me agarro bruscamente del brazo y evito mi caída. El le hizo una señal con la cabeza a Michael para que lo ayudara a levantarme, pero antes de que Michael se levantara de la silla, perdí el conocimiento.Al despertar lo primero que vi fueron los enormes ojos azules de Dylan, me observaba como si fuera un científico viendo a una rata mutante (con entusiasmo y decepción al mismo tiempo), tal vez el me miraba de esa manera porque no responde a su pregunta y luego fui peso muerto. Me intente incorporar, pero simplemente no tenia fuerzas para levantar el peso de mi cuerpo. Dylan se sentó junto a mi y me siguió mirando, pero esta vez pude ver un poco de empatía en su mirada.
En ese momento el pánico invadía mi cuerpo, no soportaba estar en ese lugar, todo le recordaba a mi papá y sus malas amistades. Recordaba como me habían drogado y atado a una silla para que no se pudiera mover, me obligaron a ver como golpeaban a mi padre. Desde pequeña jamas entendí porque me hacían ver eso, tal vez querían lastimarme mediante el, ¿Qué había echo mal para merecer eso?, ¿Pensaban qué podia darles algo a cambio, con tal de que dejaran a mi padre en paz, o le estaban mostrando a mi papá lo que me esperaba a mi si el no cooperaba?
No era que este lugar fuera malo o le diera miedo, simplemente se sentía incomoda y le recodaba cosas que hace tiempo quería olvidar.
Después de quedarme quita por un instante, le cansancio se apodero de mi y me quede profundamente dormida. Lo ultimo que recuerdo es que la habitación en la que me encontraba empezó a sentir extrañamente... fría.
*****
(Emily)
Me había quedado dormida en el apartamento de Carrie. Al tratar de levantarme, un gran dolor invadió todo mi cuerpo, trate varias veces de incorporarme sin éxito. Al final me di por vencida y le di a mi cuerpo un merecido descanso. Agatha, el gato de Tessa -la chica que solía ser la compañera de habitación de Carrie- apareció y se encimo en mi estomago, aunque el gato era bastante pequeño, sinti como si pesara 200 kilos, todo el dolor que recorría mi cuerpo repentinamente se había concentrado en el pequeño espacio que ocupaba el gato, di un par de gemidos de dolor y trate de respirar profundamente para minimizar el agobio que era tener el gato en mi estomago. Carrie entro en la habitación, ella llevaba un par de sandwiches en una pequeña bolsa blanca con el rotulo de una flor de Loto morada, en la que se podia leer DOMUM CIBUM en letras grandes y doradas. No pude evitar sonreír al ver que se trataba de la cafetería favorita de mi hermana y mía; recordé que tenía que ver a mi hermana lo antes posible, pero no le mencione nada a Carrie.
—¿Como te sientes Ems? Traje comida, y un par de pastillas de Vitae —(Una pastilla inteligente que detecta lo que necesitas en tu cuerpo y te lo aporta)— Carrie se sentó en el piso, justo enfrente de mi, Agatha salto y fue a husmear la bolsa de DOMUM CIBUM que se encontraba entre Carrie y yo.
—Mejor gracias, pero... No creo tener la fuerza suficiente como para ponerme de pie.En ese momento sonó el teléfono de la habitación, Carrie fue rápidamente por el.
-Hola ¿quién habla? -en ese momento supe había algo mal. El rostro de Carrie se torno pálido y me miro con una angustia tan intensa que era casi palpable. Hice un ademan con la cabeza para saber que pasaba. Carrie vocalizo dos palabras que hicieron que que todo mi mundo de se derrumbara en un instante.Kerstin. Hospital.
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