Capitulo 5

265 25 4
                                        

POV SASUKE.


Él estaba riendo a carcajadas al escuchar que ella se había declarado, y entre risas entrecortadas exclamó: "La mamá de Naruko estaría encantada, porque su ilusión de que su niña se juntara con el pequeño Sasuke por fin se hizo realidad". Su alegría era contagiosa, y la forma en que pronunciaba cada palabra hacía que la situación se sintiera a la vez hilarante y entrañable.

—Basta, no es tan divertido.

Le dije, un poco ofendido, sorprendiendo que no mencionara que yo me había declarado primero. Si lo hubiera hecho, él estaría riendo a carcajadas. La idea de que se burlara de mí solo aumentaba mi frustración, pero en el fondo sabía que su risa era parte de lo que hacía todo esto más soportable.

—Lo siento, lo siento; es que es un poco gracioso porque a ti también te gusta ella, ¿o me equivoco?

Me quede callado, por esa frase. Yo pensé que soy muy sutil con mis sentimientos y emociones.

—Al parecer di en el clavo.

Volvió a hablar con una sonrisa picará; una que jamás había visto de él.

—Pues no tengo porque ocultarlo en donde no me pueden ver otras personas. Si, me gusta.

Sentía mi cuerpo calentarse, me estaba poniendo rojo por decirlo y no me disgustaba, ya que me permitía pensar en la mujer que más amo.

—Entiendo, al parecer sacamos el gusto por las mujeres fuertes de nuestro padre.

No me sorprendió nada su cometario, ya que no tenia razones para contradecirlo. Mi madre era sin duda era igual de fuerte que él.

—¿Cómo que "sacamos"?

Le pregunte con un poco de curiosidad.

—Pues que te digo. Después que acabé con el clan y me uní a la organización años después, me encontré con una mujer demasiado impulsiva en uno de mis viajes en lo que reclutábamos gente. No sé que me paso aquella vez; sentí un flechazo instantáneo al ver como defendía a su pueblo de unos bandidos y sin necesidad de que yo me metiese acabo con ellos y eso que ellos eran más experimentados que ella. Como en ese entonces todavía no íbamos en parejas, me quede ahí durante un tiempo, conociéndola más y por obvias razones enamorándome de ella.

Me sorprendió mucho esa declaración, tanto así que necesite un empujón de mi hermano para salirme de mi propio trance. No pensé que mi hermano pudiera sentir amor por el sexo opuesto.

—Tenemos una niña a punto de tener diez años. La niña sabe todo sobre ti, hasta puedo decir que es tu fan número uno, te adora demasiado. No solamente es la niña, hay otro en camino.

—Ya déjala descansar, la vas a matar.

Le dije en broma mientras él se volvía rojo como un tomate sin saber que decir. Me alegra mucho que el clan no se haya extinto.

—Al parecer, después de todo encontraste la felicidad. Espero que se acabe todo esto para limpiar tu nombre y que tú y tu familia pueda volver a la aldea.

Ya estaba sumida en mis pensamientos, imaginando cómo cuidaría a mis sobrinos, cómo Naruko jugaría con ellos, llenando la casa de risas y alegría. Visualizaba a Itachi asomándose por la ventana, sonriendo mientras preparaba algo delicioso junto a su esposa, todos felices y disfrutando de la compañía mutua, sin preocupaciones.

¿Por qué la vida tenía que ser tan injusta?

—No creo que sea posible que yo vaya con mi familia a la aldea.

Enamorado de la dobe.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora