Tres

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Luego de haber ido a comer algo, subí a la habitación para luego poder dormir.Nash me había llamado hace poco para saber como estaba, no le pude decir que estaba contenta ya que; él y yo habíamos planeado ir a la playa estos días, pero gracias al cambio de planes de mis padres no lo realizaríamos.

Llegue a la habitación, abrí la puerta y Sam estaba sentado en la cama con su teléfono en la mano como si nada hubiera pasado.

— Hola.— dije entrando y me miró.

— Pensé que no volverías.

— ¿Donde dormiría?— dije tirandome a la cama.

— Donde tu novio quizás.

— Ja ja ja que gracioso.

— ¿Quieres conversar sobre ti?— pregunta acomodándose en su cama.

— ¿Que quieres saber?

— Cualquier cosa.— dice encogiéndose de hombros.

— Bueno, tengo dieciséis, vivo en Los Ángeles y tengo novio.— dije remarcando la palabra novio.

— Interesante ¿algo más?

— No, excepto que tengo novio.

— Ya lo dijiste y para ser sincero, me importa un carajo que tengas novios ya que si tenemos algo, nadie sabrá.— dice y se sienta a mi lado.

— Nos acabamos de conocer.

— ¿Y?— pregunta acercándose a mi, mirando mis labios.

— Es que....— dije tartamuda.

Me mordí mi labio inferior y luego él se acerco lo más rápidamente para comenzar a besarme haciendo que ese beso subiera de tono y nuestros labios se volvieran locos, estire mi cara a un lado para que besará mi cuello y lo hizo dando pequeñas mordidas. No era que no podía parar de hacerlo, era porque no quería y lo único que hacia era discutir en mi mente si seguir o no.

Su lengua pidió paso a mi boca y una batalla se llevaba a cabo dentro, de pronto sentí que se recostaba encima de mi y metía su mano por mi espalda, pero al tiempo bajo su mano a mi pierna y comenzó a moverla encima de su espalda, puso su otra mano en mi trasero y lo apretó lo que hizo que soltara un leve gemido en sus labios.

Nos separamos a falta de aire ,abrí los ojos al mismo tiempo que él. Acabábamos de conocernos y ya casi nos violábamos y eso era terrible ya que tengo novio.

— Es hora de dormir.— dije empujándolo y acostándome.

— Besas genial... Tu novio debe estar feliz.

— Solo duermete.

— Buenas noches hermosa.— dijo y apagó la luz.



Bad Boy • Sam PottorffDonde viven las historias. Descúbrelo ahora