Tercer mes

2.9K 332 137
                                        



Quackity estaba a punto de llorar, Rubius lo golpeó porque según a palabras del híbrido oso "Quackity te ves horriblemente gordo ¿acaso no piensas adelgazar?" Sin saber como aquellas palabras le afectaron muchísimo.

Literalmente dejo de comer, sin mencionar que a veces si comía, pero porque su estómago lo exigía, su sistema lo exigía, su cuerpo se lo exigía.

Rubius al fin lo había invitado a salir, le exigió vestirse bien así que se puso sus mejores ropas. Al llegar a donde debían, casi todo Karmaland estaba ahí y antes de que ambos se fueran por caminos diferentes le advirtió a Quackity que si lo encontraba hablando con Luzu le iría mal.

Con esta advertencia ya más que clara, Rubius se marchó y se sentó al lado de Vegetta, el hibrido patito noto como Rubius sonreía más con Vegetta, eso lo deprimió, se supone que él debe hacerlo feliz. Pero bueno, sin que Rubius lo note, se escabulló con Luzu.

Luzu se asustó, que aunque no fuese muy notorio, Quacks se veía muy delgado, más de lo  que él recordaba, y como obviamente estarán pensando Luzu obligó a Quackity comer tan siquiera un bocado. No mentiría que se preocupaba muchísimo por el menor y también noto el golpe en la mejilla que este tenia (que aunque ya no estaba tan inflamado aún es notorio).

—Quackity, se que no es el mejor momento para decirlo y se que no me vas a corresponder pero ya no puedo contenerme más.— tomó delicadamente la mano del hibrido patito y lo llevo a un lugar más alejado para poder hablar decentemente sin tener la necesidad de gritar.

—Quiero que sepas de antemano que no trate nada antes porque te respeto y respeto tu relación con Rubius, pero es complicado verte con aquel tipo que se ve a kilómetros que no te merece. Me gustas, me gustas desde el primer momento en que te vi, fue un amor a primera vista y prometí enamorarte, pero Rubius fue más rápido y obtuvo tu corazón, nunca reclame nada porque fue más que suficiente verte feliz con alguien. Aunque a veces me enojaba porque no pude ser más romántico y enamorarte, pero cuando Rubius te pidió matrimonio un año después, me deprimí pero no deje que el sentimiento de tristeza y culpa me siguiera y desde ese momento prometí no interponerme entre su relación, ¡n-no me mal entiendas! Nunca quise interponerme. Quacks, ya me enteré como te trata Rubius, por favor quiero que vengas conmigo, escaparnos, irnos a otro lado, conozco otra ciudad a donde podemos irnos y te aseguro que Rubius jamás te volverá a hacer dañ— no pudo terminar con toda la biblia, Quackity le interrumpió.

—Luzu, yo te entiendo, entiendo tus sentimientos pero no puedo aceptarte, amo a Rubius y se que Rubius me ama—


¿Y Rubius que estaba haciendo?

¿Porque mejor no vamos con el?



No sabe en qué momento paso pero no se arrepentía de nada, Admitía que Rubius besa bastante bien, para él era como una adición y podía hacerlo por siempre. Vegetta realmente se dejó llevar, sabiendo que el híbrido oso es ahora el prometido de uno de sus "amigos". Pero, a diferencia de lo que se supone "debería pensar", Vegetta no se arrepentía, puesto a que él y Rubius tenían un romance secreto hace ya bastantes meses.

¿Arrepentimiento?

¿Donde queda eso?

¿Se come?

Mejor volvamos con Luzu y Quacks

¡Oh! ¿Por qué Quackity está llorando en el hombro de Luzu? Fácil, Quackity vio como su prometido y a uno de los que consideraba, su amigo, besándose. Quizo suponer que fue culpa del alcohol, quizo convencerse a así mismo que el alcohol fue el culpable de eso, y por eso mismo termino llorando y un castaño consolándolo. Al oído le decía que debía hablar con Rubius, terminarle y que Quackity se merece algo mejor que aquel estupido oso.

Quackity al día siguiente no quizo obedecer y siguió con su rutina diaria, los golpes poco a poco se hacían más constantes. Las salidas de Rubius ya no duraban horas, poco a poco los días en que el hibrido oso no llegaba a casa empezaron a ser más frecuentes y Luzu se aprovechó de esto, visitando constantemente al híbrido patito consolándolo y apoyándolo en todo lo que podía, dándole ánimos y haciendo cosas que antes solían hacer, antes de que Rubius empezara de celoso y posesivo con Quacks. Jugaron en la consola que Rubius poseía, al igual que en la pc, así hasta que llegó la noche y Luzu prometió volver al siguiente día.

Y lo cumplió.

¿Que hice mal? - Luckity Donde viven las historias. Descúbrelo ahora