Cuarto mes.
Cada vez más cerca de la boda, a tan solo tres meses de esta. Su emoción era incontrolable en la mañana, si, era, pues su prometido se encargó de arruinarle el día completo.
Quackity estaba con la duda del porque su prometido no lo tocaba, el hibrido patito quería hacer el amor con su pareja pero al parecer esta no quería o más bien "no podía" puesto a que cada día (bueno, madrugada) llegaba demasiado cansado y simplemente llegaba a dormir. Pero ese día sería diferente, Quackity se atrevería a pedirle a su osito hacer él amor, pero primero debía encargarse del desayuno así que bajo a la cocina, preparo un delicioso desayuno con amor y fue a llevárselo a su pareja que aún se encontraba dormido.
Despertó a Rubius y este se despertó de mala gana sentándose en la cama alegando que es su día libre y quería "aprovecharlo" para dormir. Quackity lo ignoro y con toda la alegría del mundo le dio la bandeja que contenía el desayuno, Rubius se sorprendió, pues olía y se veía muy apetitoso, comió con desespero como si nunca en su vida hubiese comido para después darle la bandeja a Quackity y volverse a recostar y cubrirse con las sábanas.
Quackity con nervios se sentó a un lado del híbrido oso y le acarició la cabeza jugando con su cabello y dándole mini caricias en aquellas afelpadas orejitas de oso. Rubius se estreso y quito la mano del patito, momentos después se cubrió con la sabana hasta la cabeza.
—Si vas a seguir jodiendo te encierro en la habitación de al lado— amenazo.
—¡N-no! Bueno, solo quería preguntarte algo pero— fue interrumpido.
—Pues rápido, hoy es mi día libre, quiero dormir y tu estupida voz es irritante.— se quito las sábanas y se sentó para ver a los ojos al menor.
—Verás, me preguntaba... E-es que bueno, hace tiempo que no me tocas y... Quería saber si hoy pudiéramos, tú sabes...— nuevamente fue interrumpido.
—Así que andas urgido, mira, no tengo ganas y aunque las tuviera, preferiría dormir a que tener sexo contigo— dio por finalizada la conversación acostándose, se dio la vuelta dándole la espalda al menor.
El patito se deprimió, salió de la habitación con la bandeja y los platos sucios, se sintió mal al saber que su prometido mal entendió sus palabras, no, no estaba urgido ni mucho menos, solo quería un momento de intimidad con su amado. Al parecer pasó algo en el trabajo que puso de malas a Rubius (o eso quería pensar).
• Al día siguiente
Quackity despertó, se había quedado dormido en el sofá de la casa. Rubius estaba sentado frente a él mirándolo fijamente, se asustó al verlo ahí sin decir nada.
—Perdón por lo de ayer, no debí hablarte así— Dijo con desinterés, no quería disculparse pero al no sentir al menor en la noche en la cama lo hizo sentir un poco culpable.
—No, está bien, no debí despertarte, te veías muy cansado y bueno, la culpa fue mía— Se sentó y se levanto para ir a tomar una ducha pero Rubius volvió a atacar.
—¿No crees que deberías bajar de peso? Estas engordando, ese no es el Quackity del que me enamore. ¿Por qué no haces ejercicio aquí en la casa?— Miro con burla al patito.
—¿Tu crees? Yo me sentía incluso más delgado... Supongo que tienes razón, he ganado peso— le dio la razón a aquel oso. Pero tal vez él tenía razón ¿no?
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¿Que hice mal? - Luckity
FanfictionEl ya sabía sobre la infidelidad de su novio y no quería aceptar la realidad, engañándose a sí mismo durante varios meses preguntándose "¿Qué hice mal?" ¿Estuvo bien lo que hizo? ¿Acaso fue correcto no haber terminado la relación antes? ¿Fue correct...
