22 de septiembre, 1981
Un año después, Nayeon por fin entro a la secundaria.
(Podré olvidar esa etapa donde estuve enferma, estoy segura que encontraré a un chico que me guste aquí...) pensó. (Ya me olvidaré de eso. O tal vez solo debo enfocarme en mis estudios. Para enorgullecer a mi madre.)
Entró al aula y se sentó al lado de una chica sin prestar mucha atención a esta, tomo un libro que había robado de la biblioteca loca hace años y lo empezó a leer, esperando a que la clase empezara.
—¡Hey!— saludo la chica de su lado. Nayeon volteó a ver a esta y le devolvió el saludo con una sonrisa.
—¿Tienes nombre?— preguntó la rubia. —Pues si, como todos. Respondió Nayeon de forma algo irónica, soltando una pequeña risita después.
—¿Y puedo saber cual es, linda?
Nayeon se sonrojo ante el cumplido, pero de pronto recordó las palabras de su madre.
"Estas enferma, ¡te vas a ir al infierno! Subnormal, esto debe ser solo una etapa, y si me entero que te vuelve a gustar una chica, ¡te mataré a golpes!"
"Dios creo a Adam y Eva."
Le entró un miedo a la castaña, y Jeongyeon noto que esta estaba atrapada en sus pensamientos. Le tocó el hombro para que saliera de ellos, pero al hacerlo Nayeon brinco, exaltada. Ella rápidamente aparto la mano y levanto la otra. —Wow, tranquila... Te noté pensativa.
—Soy Im Nayeon.— Dijo con un tono firme. Aún con algunos pensamientos abrumadores en su mente.
—Muy bonito nombre, el mio es Jeongyeon, pero si gustas puedes decirme Jeong.— Dijo Jeongyeon con una sonrisa amable. —O cualquier cosa que se te ocurra.
—Claro, pero dudo que hablemos durante estos años.— Jeongyeon la miró confundida, pues hace un rato se estaba portando amigable. —Umm, ¿ok...?—Dijo y volteó a otro lado, algo incómoda.
(Ay, no. Fui muy grosera. Debería disculparme, además, no es como si me fuera a enamorar. Sería solo mi amiga, ¿No?) pensó Nayeon.
—Perdón Jeong, no estoy de buen humor ahora, no debí responder así... Tengo muchas cosas en la mente.
—¡No te preocupes! Te entiendo. La escuela va a ser algo cansona. Emm, ¿amigas?—Nayeon sonrió. —Amigas.
(No importa, solo será mi amiga, una muy buena, ¿qué puede salir mal? Ni que me fuera a gustar en el futuro. Seremos mejores amigas. Nada puede cambiar eso.)
Y así fue, todos los descansos se juntaban, hablaban sin parar, tenían los mismos gustos y se apoyaban la una a la otra. Salían a la ciudad y se divertían.
Todo iba de maravilla.
Hasta que un día, Nayeon se cuestionaria.
Nayeon y Jeongyeon habían salido de la escuela para ir a tomar en una cafetería cercana. Ambas con mochilas en el hombro. Aunque la rubia notó que a la castaña le pesaba, y se ofreció a cargarla. —Pasamela, Nay.
—¿Qué? No. No te quiero molestar, yo puedo sola.— Jeongyeon no pudo evitar reírse. —Desde aquí veo tu incomodidad. Dámela, no es ninguna molestia.— Nayeon suspiró un poco y después de algo de terquedad, se la dió para que la cargara. Jeongyeon supo aguantar el peso.
ESTÁS LEYENDO
Do I really hate her? | 2YEON
DiversosNayeon pensaba que nunca se enamoraría de una chica de nuevo, pero llego Jeongyeon... Yoo Jeongyeon. ¿Ella mejoraría su vida? ¿O la empeoraría? ( Historia renovada )
