Es la llama del fuego que hace latir a un corazón cobarde.
¡Cuánto miedo!
¡Cuánto duele amar señores, cuánto duele!
Pero hace falta un poco de dolor para aprender a amar, a entregarse al amor como al dolor,
Aunque la enfermedad sea la cura,
Tal vez solo es nuestra cordura la que nos podrá hacer felices, o no, o nunca.
El amor y la cordura,
Son cosas diferentes.
O tal vez solo tenemos miedo a ser felices como tenemos miedo a sufrir por amor.
Ambas son la misma cosa.
ESTÁS LEYENDO
Corazón Ajeno
PuisiQueda poco de los que amamos con corazón cambiado, los que entregamos alma por cuerpo. Las almas atadas no las separa la muerte.
