#5 ¿Quisieras ir conmigo?

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POV: Merlina

Al parecer solo me queda un solo permiso para salir a Jericho esta semana ya que aún se está organizando el tema del reemplazo de la directora están dando algunas libertades, pero como hoy tengo sesión con la nueva psicóloga me dejaron llegar un poco antes y estoy aprovechando de recorrer un poco el bosque que está cerca, hoy tuve un sueño que parecía ser más una visión que un sueño como tal, usualmente no le haría mucho caso de no ser porque necesito cualquier cosa que me guíe a una pista. Mientras caminaba me apoyé en un árbol para descansar y sentí el comienzo de lo que me llevó venir aquí, la visión era bastante confusa, pero creí ver a Tyler sangrando y adentrándose al bosque. En cuanto desperté busque huellas de su camino que por suerte encontré fácilmente y las seguí hasta que sentí que alguien me tiró del brazo.

- No deberías estar aquí - dijo el Sheriff Galpin

- Si me vuelve a tocar procuraré provocarle la muerte más dolorosa y horrible que alguien pueda siquiera pensar

Por lo menos tuvo un mínimo de inteligencia y me soltó, al menos no tuve que cortarle los dedos.

- Soy libre de hacer lo que desee, hasta donde sé este lugar no tiene ninguna restricción del paso

- Ocurrió un asesinato aquí recientemente, es mejor que no vuelvas por este lugar - respondió enojado - si no decides volver por ti misma entonces lo haré yo a la fuerza

- Ya quisiera verlo intentarlo - dije y me retiré devuelta a Jericho, no tengo ganas de una discusión en este momento así que volveré otro día

Había empezado a llover un poco y se provocó un pequeño arcoíris, sonreí levemente ya que me recordó a Enid, siempre que veo algo que me hace querer quemarlo debido al exceso de color como lo es el arcoíris inmediatamente lo asocio con Enid, odio los colores, pero a veces estaría dispuesta a dejarla decorar todo mi lado de la habitación con los estúpidos colores solo para ver su felicidad al permitírselo.

- ¿Cómo te fue en la sesión? No te veo muy... "feliz" por decir de alguna manera - comentó Enid en cuanto volví

- Quería lanzarme a un pozo sin fondo y morir ahogada por el agua y la inmensa oscuridad- respondí fría - la nueva psicóloga es la madre de Bianca y es obvio el intento de querer hacerme unir a lo que parece ser una secta

- ¿Te refieres a Melodía diurna?

Asentí con la cabeza y preparé mis cosas para la siguiente clase, no sé a quién se le ocurrió este horario tan estúpido, no tiene sentido tener una sesión de psicología y luego tener la última clase del día ¿por qué no pudieron hacerlo simplemente al final? me aseguraré de averiguar quién fue el responsable y hacer que se lo coman los pájaros o algo peor.

- Yo... te quería preguntar algo - la miré y noté gracias a sus manos que se sentía algo nerviosa - el sábado se hará un baile en honor al regreso de vacaciones y a una conmemoración que se me olvidó... - me acerqué un poco y la observé atentamente - quería saber si... ¿quisieras ir conmigo? - soltó un suspiro de alivio y esperó mi respuesta ansiosamente

Tal vez me estoy enfermando de algo grave porque además de sentirme un poco nerviosa noté mis mejillas arder, no quiero admitirlo, pero mi corazón comenzó a latir a una velocidad increíble y una pequeña felicidad me invadió.

- Está bien - dije volteándome hacia otro lado, no podía seguirla mirando o instintos estúpidos aparecerían

Chilló con alegría y me dio un pequeño abrazo por la espalda, eso no ayudó a que el calor de mis mejillas se desvaneciese, pero me sentí un poco triste en cuanto se separó.

- ¡Perfecto! Te veo en clases entonces - dijo caminando mientras daba pequeños saltos hasta salir de la habitación

Ahora tendría que buscar otro vestido para la ocasión, suspiré ante esto, encontrar alguno que me guste podría ser complicado. La siguiente clase fue algo aburrida, pero sentí algunas miradas de Enid hacia mí y probablemente ella las mías. No quiero admitirlo ya que no tiene sentido, pero ver la cercanía que tiene con Yoko me produce un poco de molestia, creo que le preguntaré a Dedos un par de cosas... o tal vez a Eugene, él al menos es un humano.

- ¿Irás a la fiesta de regreso de vacaciones con Enid? – preguntó Eugene mientras reordenaba algunas cosas del cuidado de abejas – no diré que eso no me pone un poco triste porque de nuevo no tendré la oportunidad de invitarla, pero me alegro por ti, aunque tengo la sensación de que quieres decir algo más

Lo miré con seriedad, tengo un poco de inseguridad sobre ciertas cosas en estos momentos, pero apenas puedo pensarlas con claridad, creo que es mejor seguir analizando la situación antes de decir algo estúpido que me haga arrepentirme y querer quemarme viva en modo de venganza hacia mí misma.

- No es nada

- Bueno, al menos a esta fiesta si podré asistir a pesar de que no tenga acompañante, pero eso hará que sea un poco aburrido...

- Quédate donde mis ojos puedan vigilarte, no quiero que suceda lo de la otra vez

- No te preocupes, yo mismo estoy siendo cuidadoso de que algo por el estilo no vuelva a suceder – se detuvo de hacer lo que estaba haciendo y pareció recordar algo – ahora que lo pienso olvidé que esa fiesta será casi obligatoria porque presentarán al nuevo director, aunque no se sabe mucho de él

- ¿Por qué darían una información tan importante en una ocasión tan informal?

- En realidad, suelen dar anuncios importantes en las fiestas de regreso de vacaciones, personalmente creo que es mejor que reunirse en el patio

Compartimos algunas palabras y luego me retiré, en cuanto llegué decidí continuar con mi novela y practicar nuevo repertorio en el chelo. Se estaba acercando la hora de apagar las luces y Enid aún no llegaba, eso me pareció un poco raro, pero en el momento en el que estaba pensando en ello entró al cuarto.

- Hola Merlina – dijo bostezando – tengo buenas noticias, Yoko me dijo que conocía un método para que las palabras ocultas como las del diario se puedan ver, así que mañana o algunos de estos días vendrá para intentarlo

- Ya veo, entrégale agradecimientos de mi parte

Asintió y luego se recostó a dormir no sin antes decirnos "buenas noches" a Dedos y a mí, tenía ganas de seguir escribiendo pero sé que el ruido que produce la máquina le molesta y en esta ocasión parecía estar tan cansada que se quedó dormida inmediatamente, su rostro producía tanta calma al dormir que el despertarla ameritaba ser sacrificada por un verdugo sin piedad, por lo que desistí de continuar escribiendo y me quedé dormida pensando en el sufrimiento que sería buscar un nuevo vestido para la fiesta, definitivamente no usaría el mismo ya que ahora no me causa muy buenos recuerdos.

Nuevos Misterios | WenclairDonde viven las historias. Descúbrelo ahora