#5 (edit)

86 5 16
                                        

Pov Layla
Ha pasado bastante tiempo desde que me dejaron atada. He escuchado muchas conversaciones, pero nada interesante... hasta ahora.
Cuando miro a mi alrededor, noto que estoy en un almacén. No hay mucho: latas de tocino, cartones de Bendy, cajas de madera y... un pequeño monstruo de tinta.

-¡UN MONSTRUO DE TINTA! -pensé, o quizá grité. No estaba segura. Lo único que sabía era que esa criatura podría matarme en cualquier momento.

Sin embargo, mientras lo observaba, noté algo extraño: no parecía querer atacarme. Solo intentaba agarrar una lata de tocino. Una idea cruzó por mi cabeza.

-Oye, pequeño... o pequeña -dije, sin preocuparme por el género de la criatura-. Si quieres, te puedo ayudar a bajar esa lata, pero primero... ¿me puedes desatar?

Al principio pareció dudar, como si fuera a atacarme, pero en cambio se acercó y rompió las cuerdas. Libre de ataduras, dudé por un instante, pensando en atacarlo, pero no lo hice. En su lugar, lo ayudé a alcanzar la lata, y luego encontré una puerta abierta por la que pude salir.

Avancé por una zona desconocida del estudio, sintiendo que cada paso me acercaba a algo que no podía anticipar.

--------------------

Pov Alice
Todo estaba tranquilo en mi zona... o eso creía, hasta que uno de mis secuaces llegó con un mensaje apenas comprensible: debía ir a Heavenly Toys.

Al llegar, vi un pentagrama abrirse y de él salieron Norman, Azael (herido) y... Sammy. Mi corazón se detuvo al verlo así.

-¡Oh, Dios! Sammy, ¿qué te pasó? -pregunté, preocupada, ignorando a los demás.

-El Ink Demon... eso es todo lo que diré -respondió Azael, visiblemente molesto y herido.

-Así que fue ese desgraciado... -dije, enfurecida.

-Bien, síganme si no quieren que el demonio los encuentre y termine lo que empezó -les indiqué, y me siguieron mientras Azael cargaba a Sammy.

Al llegar a mi guarida, le pedí a Norman que pusiera a Sammy en un sofá y luego ayudara a Azael con sus heridas.

-Sammy, ¿cómo te sientes? -pregunté, con tono tranquilo para transmitirle seguridad y le ofrecí una manta.

Se quedó en silencio, mirando el suelo. No quería hablar, así que lo dejé descansar.

-Bien, díganme qué pasó -pregunté a los demás.

-¿Lo explicas tú o yo? -dijo Norman.

-Hazlo tú, no quiero hablar de eso -respondió Norman, nervioso y asustado.

-Está bien... mira lo que pasó... -explicó, narrando los acontecimientos del capítulo anterior.

-Ya veo... - dije, sorprendida y preocupada por Sammy.

-¿Puedo hacerte una pregunta? -intervino Norman.

-¿Qué cosa? -respondí.

-Sammy no está seguro por ahora en el departamento de música, y pensé que podría quedarse contigo hasta que se recupere. ¿Te parece bien? -preguntó.

-No hay problema. Normalmente suele ser molesto, pero... -

-¿Pero qué? -pregunté.

-Yo también considero a Sammy como una hermana -contestó, y sonrió.

-Entonces me parece bien -dije.

-Emm... lamento interrumpir, pero sabes que Sammy es hombre, ¿verdad? -añadió Norman.

-Sí, sé que es hombre, pero recuerda que cuando Joey y ese tercer demonio lo convirtieron en criatura de tinta, perdió las características que definían su género -expliqué-. Por eso, técnicamente, no tiene género definido y utilizo pronombres femeninos.

-Ah, ya entiendo -dijo Norman, asintiendo.

-Bueno, nos disculpamos, tenemos que irnos -dijeron.

-Está bien, nos vemos pronto -respondí.

Pasaron algunas horas desde que Azael y Norman se fueron. Noté venas de tinta creciendo por las paredes, acompañadas de un gruñido profundo.

-¡Alice! -rugió Bendy.

-Oh, Bendy, ¿qué te trae por aquí? -pregunté a través de los altavoces, aunque ya sospechaba la respuesta.

-¡Sé que está ahí! ¡Entrégamelo! -gritó, con furia.

-¿Para qué? ¿Para seguir...? -pregunté, esperando su respuesta, pero no hubo más que gruñidos.

--------------------

Pov Layla
No sé cómo llegué a Heavenly Toys, pero lo hice. Todo parecía en silencio... hasta que escuché un grito familiar:

-"Bendy..." -pensé.

Al principio no le presté atención, pero luego escuché otra voz femenina. Me escondí y escuché la conversación:

-¡Sé que está ahí! ¡Entrégamelo! -gritó con ira y desesperación.

-¿Para qué? ¿Para seguir...? -respondió la voz femenina, sorprendiéndome.

Podría ser del chico o chica que estaba con el Ink Demon. Al ver que el demonio se fue molesto, continué avanzando en mi búsqueda. Pero pronto me di cuenta de que la criatura de tinta me seguía.

-Hey, amigo/a, ¿qué haces aquí? Este lugar es peligroso -le dije.No estaba segura si me escuchó, pero dio un paso más, siguiéndome. -¿Quieres venir conmigo? -pregunté, y asintió en respuesta.

-Bueno, parece que me entiende -pensé.

-Entonces vamos -dije, y seguimos avanzando. No sabía a dónde nos llevaría, pero al menos no estaría sola.

~A Liar~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora